Coronavirus y escasez de gasolina paralizan a productores tachirenses

En el municipio Jáuregui del estado Táchira funciona la bolsa agrícola, un mecanismo empleado por productores agropecuarios de la zona y ferieros para ofertar hortalizas, verduras y frutas que llegan a miles de hogares venezolanos cada semana. Por primera vez en 20 años la negociación ha sido suspendida este domingo 22 de marzo, informó Gersy Sánchez, productor de la localidad andina, entre la prohibición de aglomeraciones y la falta de combustible

Coronavirus y escasez de gasolina paralizan a productores tachirenses

La prohibición de concentraciones públicas en medio de la pandemia mundial del Covid-19 ha sido uno de los principales motivos para que productores, ferieros e intermediarios suspendieran la tradicional “Bolsa Agrícola”, actividad que reúne cada domingo a aproximadamente 1.000 personas en la población de La Grita, municipio Jáuregui del estado Táchira, precisó Gersy Sánchez, productor de papa.

“Los ferieros no solo tienen temor al posible contagio, también está el pánico de viajar hacia el centro de Venezuela porque si bien es cierto que se está dentro de uno de los sectores priorizados (alimentos) y que en La Grita se puede surtir de gasoil, no pasa lo mismo con el gasoil para el retorno”, dijo a El Estímulo el productor del campo.

No hay manera de ir a los páramos porque los dueños de fincas no tienen gasolina y al no ir a cosechar pues tampoco hay nada que enviar a los mercados, agregó.

“Estamos trancados por el tema de la gasolina. La mayoría no compró carga porque los ferieros no van a viajar”, precisó García.

El sector se paraliza

Unos 600 camiones con frutas, verduras y hortalizas salen en condiciones normales desde el Táchira a diferentes rutas del país, incluyendo las más remotas, como Santa Elena de Uairen.

El presidente de la Asociación de Ferieros del municipio Jáuregui del estado Táchira y coordinador de las ferias de hortalizas a nivel nacional, Freddy Rosales, detalló que desde los municipios Jáuregui y José María Vargas, son pocos los camiones que han salido por la situación que se presenta.

“La gente quiere salir a distribuir alimentos, pero también hay miedo por la pandemia. Sabemos que los alimentos pueden circular, pero nosotros no estamos exentos de contraer la enfermedad y tenemos familia y nos da miedo contagiarlos”, precisó.

El representante de los ferieros aseguró que en las carreteras de Venezuela existen lugares donde se puede surtir gasolina y otros tipos de combustible, pero en otras zonas no hay. “En La Grita hay gasoil, pero pocos se arriesgan a salir, lo hacen bajo su responsabilidad”.

El comercio de hortalizas y verduras, -me atrevo a decir- está paralizado en un 95%, señaló el productor.

A San Cristóbal han salido –por la cercanía- unos cinco o seis camiones con verduras, poco comparado con lo que normalmente llega a esa ciudad. A Caracas salió un solo camión el jueves 19 de marzo. “Estamos prácticamente paralizados”, alertó.

En conversaciones con uno de los ferieros que viene de regreso de Caracas al Táchira, informó que el gasoil es escaso en la vía. Solo dos estaciones de servicio estarían garantizando el suministro, añadió Freddy Rosales.

“Con este panorama, la producción completa se puede perder y como van las cosas se va a tener que regalar la producción del campo a las comunidades cercanas. Los mercados a cielo abierto están prohibidos”.

Sin gasoil no hay vías

Por su parte, Oscar García, productor agropecuario del municipio Jáuregui, indicó que las labores del campo se han complicado en estos últimos días, al punto que en la zona productora del Táchira los organismos de seguridad se han dedicado detener a productores y ferieros que no lleven puestas mascarillas de seguridad.

“Las autoridades no nos dejan circular. Quien no tenga mascarilla se va detenido hasta cuatro horas. A eso agréguele que hoy cumplimos ocho días sin combustible. Si no hay combustible, ¿cómo se traslada un productor con sus hortalizas a los depósitos de carga de los ferieros?”.

La producción de hortalizas (brócoli, lechuga, coliflor, acelgas) y otros productos se perdieron. “Tenía un corte de lechuga y eso ya se dañó. Las pérdidas son incalculables”, afirmó Oscar García.

Para el tachirense el gobierno ya venía planificando desde hace un mes atrás la medida de cuarentena y las estrategias a seguir.

“Hace un mes atrás nos visitó el coordinador del instituto de tierras de San Cristóbal para indagar qué estábamos cultivando a través de un censo. Todo fue apresurado porque era una orden presidencial. Nos preguntaron datos del productor y qué sembramos”.

En la zona de la montaña andina se dan 35 rubros alimentarios. Abastecen a 235 ciudades de Venezuela y actualmente no pueden salir, detalló García.

“Hay ferieros que están de vuelta y no consiguen el gasoil para llegar al Táchira. No podemos sacar la producción de los páramos y en los barbechos porque sin gasolina no se puede ir. Hay pérdidas y si esta situación se extiende por 15 días, las perdidas serán superiores”.

Así están los mercados

Durante la mañana y tempranas horas de la tarde del sábado 21 de marzo, fueron permitidos algunos mercados a cielo abierto en San Cristóbal, con la advertencia de tomar en cuenta las medidas mínimas de higiene y seguridad: usar tapabocas, guantes y evitar la aglomeración.

En recorrido realizado por El Estímulo se pudo constatar cómo funcionó la venta de alimentos en el mercado popular Dimo, en San Cristóbal, donde la presencia de la policía del Táchira y el uso de tapabocas y guantes por algunos vendedores y usuarios marcaron la jornada.

El espacio que se encontraba plenamente abastecido con ventas de frutas, verduras, hortalizas, pollo, huevos y embutidos vende en su mayoría con dinero en efectivo. En su mayoría la moneda que se maneja es el peso colombiano. Sin embargo, hay uno que otro punto de venta electrónico.

De acuerdo a conversaciones sostenidas con algunos vendedores de alimentos se pudo conocer que algunos de ellos (papa, cebolla, tomate) eran traídos del vecino país Colombia, -a pesar de permanecer la frontera cerrada desde el pasado 14 de marzo-; acción con la que se justificaba el incremento de los precios.

“La papa la traemos de Cúcuta, también el tomate y la cebolla. Por eso está mucho más cara está semana”, dijo un mercader.

La mayoría de los usuarios llegaron caminando desde distintos puntos de la ciudad en vista de la suspensión del transporte público, debido a la escasez de combustible. En San Cristóbal, ninguna estación de servicio está abierta y el despacho de gasolina ha sido limitado a organismos de seguridad. Algunos pacientes crónicos y personal de salud del hospital central pudieron surtir hace unos días atrás.

“Me vine caminando desde la casa a comprar algo de mercado. No se puede llevar mucho porque tampoco hay plata. Los precios se han incrementado en comparación con la semana pasada, uno no tiene tanta plata para comprar como quisiera. Soy taxista y tengo una semana parado sin trabajar porque no hay cómo surtir gasolina”, comentó José Alberto Peñaloza, vecino del sector La Concordia de San Cristóbal.

La presencia de personas de la tercera edad, solas cargando bolas con mercado, fue otra de las constantes de la jornada. “Me toca venir porque estoy sola, mis hijos viven en Perú, ¿si no vengo cómo voy a comer?”, dijo Julieta Sánchez.