Esto implica que la inflación anualizada llegó a 108,1%, un incremento con respecto a la registrada en abril (100,7%), señaló la banca en su último reporte. Los analistas explican que estas cifras corresponden a un «indicador alternativo de los niveles de precios», que toma en cuenta datos como los agregados monetarios, recaudación de impuestos, depósitos y préstamos del sector bancario, la cantidad de monedas y billetes en circulación y el tipo de cambio del mercado paralelo.
El comportamiento de los precios en Venezuela durante los últimos meses es consistente con las dinámicas típicamente asociadas con el inicio de hiperinflaciones.
La continua monetización del déficit erosiona la capacidad de la inflación para financiar el gasto público, señala el reporte.
Asegura que la profundización de la inestabilidad macroeconómica presenta un riesgo para los tenedores de bonos, debido a los efectos en eficiencia del colapso del sistema de precios, la incertidumbre asociada a la distribución de los costos del ajuste, así como las posibles repercusiones políticas del deterioro de las condiciones económicas.]]>