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Moody´s reprueba a Venezuela y la clasifica al borde del colapso financiero

La agencia consultora internacional Moody's rebajó hoy nuevamente la calificación de los papeles de deuda Venezuela, esta vez desde  "CAA1" a "CAA3" y cambió su perspectiva a estable desde negativo. Afirmó que el país se ha colocado al borde del “default” o incumplimiento de pagos de sus compromisos, por el derrumbe del precio del petróleo.

Moody´s reprueba a Venezuela y la clasifica al borde del colapso financiero

“En caso de que Venezuela caiga en default, las pérdidas de tenedores de bonos excederían el 50% de sus instrumentos de deuda soberana. Venezuela está en medio de una recesión económica y tiene marco de política altamente discrecional que refleja debilidad institucional», dijo Moody´s en un comunicado difundido a los mercados.
“El riesgo de impagos se ha incrementado sustancialmente mientras continúan deteriorándose las finanzas externas debido al fuerte declive de los precios del petróleo”, argumenta la agencia. Moody’s Investors Service hace un año  rebajó los bonos venezolanos en dólares desde B2 a Caa1, con perspectiva negativa, y ahora advierte un «notorio incremento» del riesgo de colapso económico y financiero del país.
“El reciente shock en los precios del petróleo ha exacerbado las presiones en la balanza de pagos de Venezuela y sobre las menguantes reservas internacionales, dijo Moody´s.
 “La dramática caída en los precios del petróleo, que nosotros esperamos sea sustancial, afectará negativamente la balanza de pagos”, agregó.
Esta rebaja de escalón pone los papeles de Venezuela más cerca de la categoría formal de “bonos basura”. En diciembre la agencia Fitchs Rating ubicó al país en la categoría CCC. En septiembre fue Standard and Poor´s la que ubicó el país en CCC+.
El precio de la cesta petrolera de Venezuela, que es negociada normalmente con un modesto descuento respecto al Brent cayó para un promedio de $54,03 por barril en diciembre de 2014, desde un promedio de $88,42 por barril en todo 2014.
Como resultado, Moddy´s prevé que el balance de la cuenta corriente de Venezuela probablemente caerá a un déficit de aproximadamente 2% del Producto Interno Bruto en 2015, desde un superávit estimado de 2% del PIB en 2014. Es el primer déficit desde 1998.
 “La dramática caída de los precios del petróleo, que esperamos sea sostenida, va a afectar negativamente la balanza de pagos y va a más que sobrepasar los beneficios potenciales de futuros flujos de inversión extranjera”, señala.
Moody’s considera que la fuente clave de vulnerabilidad para el perfil de deuda soberana son las cuentas externas, dice el comunicado.
“Dada la fuerte dependencia a las importaciones, las finanzas externas permanecen muy rígidas, disminuyendo las posibilidades de ajustes en las importaciones como mecanismo para prevenir una crisis de la balanza de pagos”, explica.La salida de capitales desde Venezuela probablemente decrecerá solo de forma marginal en caso de que políticas económicas reduzcan la demanda de divisas para importaciones.
Moodys dice creer que el país va a honrrar el pago de un próximo vencimiento de Eurobonos por 1.000 millones de euros, previsto para marzo que viene, pero debido al enorme desbalance entre ingresos y egresos, la probabilidad de que ocurra un impago (default) de deuda en los próximos uno o dos años “ha ofrecido desde un nivel ya alto”.
En la balanza de pagos la salida de capitales excederá la entrada por un margen significativo al menos hasta 2016, llevando a una significativa brecha que podría llevar a sugerir que se requerirá una importante reducción material de la deuda para asegurar la sostenibilidad de la balanza de pagos, argumenta.
Moody’s cree que las autoridades no están convencidas de aplicar medidas de política económica para revertir en el mediano plazo las distorsiones macroeconómicas y los desbalances.
Inclusive si son implementadas  las medidas que apunten a mayores controles administrativos para reducir las  importaciones, ajuste en el régimen múltiple de cambios, o alza de los precios internos de los combustibles para reducir el consumo y lograr un aumento marginal de las exportaciones, las medidas serían incapaces de alterar significativamente las condiciones actuales que refuerzan la probabilidad de un default, afirma.
A pesar del potencial para incrementar el financiamiento bilateral, Moody´s estima que inclusive en un mejor escenario la brecha externa no va  a ser completamente cubierta. Aún más, Moody´s cree que el actual volumen de activos en moneda extranjera, incluyendo la cifra oficial de reservas internacionales de $22.000 millones al cierre de diciembre de 2014, “podrían ser insuficientes para cubrir la brecha financiera externa” del país.
  Adicionalmente al riesgo creciente de una crisis en la balance de pagos, Venezuela está en el medio de un recesión económica y tiene un marco político altamente discrecional que refleja la debilidad de las instituciones. Estos desafíos más que superan sus fortalezas crediticias que incluyen una baja aunque creciente deuda del Gobierno, y altos ingresos relativos entre los mercados emergentes y los países latinoamericanos.
La agencia señaló que este nuevo escalón está basado en la consideración de que si el precio del petróleo cae todavía más, las pérdidas esperadas para los tenedores de bonos serán consistentes con la clasificación Caa3, y es improbable que alcancen niveles asociados con una clasificación aún más baja.
La clasificación de largo plazo de la deuda en moneda local también ha sido degradada a Caa2, desde Caa1, así como el bono en deuda extranjera, mientras que los depósitos bancarios en moneda extranjera han sido llevados a Ca dese Caa2.
“Este clasificación refleja el rango de riesgos no diversificados a los cuales están expuestos los emisores en cualquier jurisdicción, incluyendo riesgos económicos, legales y políticos. Actúa como un límite a las clasificaciones que pueden ser asignadas a obligaciones de deuda en moneda local o extranjera de las entidades domiciliadas en el país, explica.]]>