El CMI no intenta determinar cuáles son las mejores ciudades para invertir, sino identificar o destacar aquellas mejor posicionadas para competir en la economía actual.
Todas las ciudades que aparecen en el ránking 2017 han incorporado la tecnología como parte esencial de su desarrollo y buscan conservar la dinámica y la innovación al promover la educación e invertir en infraestructura.
El índice mide 42 variables entre 134 ciudades que reflejan fortalezas para afrontar los cambios y sustentabilidad económica a largo plazo.
El 40% de la clasificación lo determinan factores socioeconómicos como el PIB, pasajes aéreos, población, sedes corporativas e inversión extranjera directa. El 30% registra el impulso de la propiedad comercial a través de los cambios relacionados a la construcción, las rentas, la inversión y la transparencia de los sectores minorista, empresarial y hotelero. El porcentaje restante se refiere a capacidad de innovación y proeza tecnológica, acceso a la educación y calidad ambiental.
Más de la mitad de las ciudades de la lista se encuentran ubicadas en Asia-Pacífico.
Silicon Valley, Londres y Shanghái han estado de forma sistemática encabezando la lista desde la primera vez que se publicó el índice en 2014.
Bangalore, capital del estado de Karnataka, se ubica en el primer puesto y es considerada el Silicon Valley de la India, ya que concentra miles de empresas tecnológicas extranjeras. En el segundo lugar, Ho Chi Minh en Vietnam, que junto a Hanoi está clasificada como una ciudad de «alto potencial» que atraen el capital de inversores extranjeros que apuestan a su transición. La tercera ciudad más competitiva es Silicon Valley, que no sorprende en el ránking, siendo durante los últimos años una verdadera meca tecnológica y empresarial.