#TuBolsillo

Los colegios privados en Venezuela salen caros: ¿por qué es un "lujo" estudiar?

Estudiar en un colegio privado “económico” en Venezuela puede costar en promedio hasta 29,8% más que en otro país de Latinoamérica. Los padres venezolanos deben decidir entre pagar una mensualidad o adquirir parte de la canasta básica de alimentos

archivo
Publicidad

Inscribir a un niño en un colegio privado que cuente con una infraestructura en óptimas condiciones y un plan académico de excelencia es un sueño que se desvanece en muchos hogares venezolanos, en medio de los altos índices inflacionarios que atraviesa el país y los bajos salarios.

La mensualidad de un colegio privado en la Gran Caracas puede rondar entre los 100 y los 600 dólares aproximadamente, según datos recolectados por el Interés en un sondeo realizado en 11 instituciones académicas.

Un análisis hecho por El Interés de las mensualidades de los colegios privados en la Capital en comparación a otros países de Latinoamérica, revela que el precio de una mensualidad en un colegio “económico” puede llegar a estar 29,8% por encima del promedio de los demás países. Es decir, un venezolano puede pagar en promedio hasta 20 dólares más al mes que otra persona en Latinoamérica.

En comparación con México, Colombia, Argentina, Ecuador y Perú, Venezuela es el único país en el que el Ingreso Mínimo Integral (establecido en 100 dólares) no es suficiente para cubrir una educación privada “económica” y adquirir aunque sea una parte de la canasta básica familiar.

El Banco Central de Venezuela reportó que el país cerró el 2023 con una inflación acumulada en 189,8 % y, a pesar de que esto representa una disminución de 44,2 puntos respecto a 2022, sectores prioritarios reportaron incrementos de precios muy por encima del índice general.

Por ejemplo, el servicio educativo es el segundo sector que reportó una variación acumulada de precios superior a 300%. En concreto, esta área registró un crecimiento de 300,77% de su índice de inflación al cierre de 2023. Aquí, El Interés cuenta algunas de las razones de este fenómeno y lo que podemos esperar para el 2024.

Alza de los servicios:

El vicepresidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep), Fausto Romeo, indicó que el 40% del presupuesto de los colegios está representado por los gastos operativos, los cuales se han incrementado considerablemente.

Destacó que de pagar alrededor de 300 bolívares por aseo urbano, actualmente se paga hasta 500 dólares (al cambio en bolívares a la tasa del BCV).

El BCV indicó que la inflación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 2023 en 189,78%. Específicamente, el área de Comunicaciones creció 302,63% y los servicios de vivienda con excepción del teléfono casi 198,42%.

El director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, Daniel Lahoud,  resaltó que se debe tener presente que los precios que se miden en el índice son para el consumo, no para las empresas, ya que en estas el incremento de los costos de los servicios son mucho mayores “debido a que en el país se utiliza mucho el mecanismo de precios diferenciales”.

Colegios privados de Venezuela pueden ser pagados por menos del 15% de la población

Así se podría llegar a creer que una solución a la problemática del alza de las mensualidades es disminuir los precios de los servicios. Sin embargo, Lahoud mencionó que si bien deben racionalizar, sus tarifas deben ser lo suficientemente altas para permitir que cubran costos y tengan un cierto porcentaje de ganancia.

Ahora bien, otro factor que influye directamente en el ajuste de las cuotas es el mantenimiento de la infraestructura. De acuerdo a Romeo, las instituciones se deben pintar dos veces al año e impermeabilizar cada cinco años, lo cual tiene un costo de aproximadamente 16 dólares por metro cuadrado.

Ubicación:

A pesar de existir sus excepciones, el lugar en el que se encuentra una institución sí influye en el costo de la mensualidad. Esto se debe al poder adquisitivo de las familias de la zona, su capacidad de consumo y al proyecto educativo que desean para sus hijos.

En la Gran Caracas un colegio puede costar hasta el doble en el este de la ciudad que en el oeste. Por ejemplo, algunas de las escuelas ubicadas en Las Mercedes y La Castellana pueden llegar a tener mensualidades que rondan los 200 y 300 dólares y pedir aportes extraordinarios de hasta 700 dólares. Dichas instituciones cuentan con canchas, piscinas, biblioteca, capilla, entre otros.

En contraste, un colegio que se encuentra en El Paraíso tiene un valor aproximado a los 100 dólares, pero su infraestructura no destaca por sus espacios deportivos.

El monto de la mensualidad de los colegios fue hallado tras realizar consultas a representantes de al menos 11 colegios de la Gran Caracas.

Proyecto educativo:

Del pénsum de estudios depende la preparación de los profesionales que se requieren para llevarlo a cabo. En el caso de la Capital venezolana, una institución bilingüe puede llegar a costar 600 dólares, según consultas realizadas por El Interés. La infraestructura de este tipo de instituciones destaca por tener canchas de fútbol y atletismo, gimnasio, piscinas, aulas de música y artes plásticas, auditorios y laboratorios de ciencias e informática.

Un colegio con características similares e igualmente bilingüe puede llegar a costar hasta 1.100 dólares en Ciudad de México. Las instalaciones de este tipo de planteles pueden contar con instalaciones deportivas (natación, atletismo, básquetbol, fútbol y voleibol), laboratorios de ciencia y tecnología, salón de baile y auditorio. 

De este modo, Venezuela se convierte en el segundo país con los colegios “costosos” más económicos de la región, al ser comparado con México, Colombia, Argentina, Ecuador y Perú. Es decir, un venezolano puede pagar en promedio hasta 382 dólares menos al mes que otra persona en Latinoamérica.

¿Cuántos padres pueden costear un colegio privado?

Una gran cantidad de venezolanos, para intentar sobrevivir, ha recurrido a tener más de un empleo o empezar un negocio propio. No obstante, el dinero recibido no es suficiente, a pesar de que las estimaciones del ingreso mensual varían según la organización que lo realice.

Resultados de los estudios de Ecoanalítica revelan que solo el 11% de la población le puede brindar a sus hijos la oportunidad de acceder a una educación privada “económica” por percibir mensualmente entre 300 y 600 dólares. Sin embargo, de hacerlo, no podría cubrir el costo completo de la cesta básica de alimentos.

Mientras, solo el 2% de las personas podría llegar a pagarle un colegio de alto costo a sus hijos tras recibir mensualmente más de 1.000 dólares por su trabajo.

No solo es educación, es comida

El costo de la mensualidad escolar es solo una de las grandes responsabilidades financieras que asume una familia, siendo una de las más costosas la alimentación.

De acuerdo al Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), en el mes de diciembre de 2023 se necesitó al menos 531,95 dólares para cubrir el costo de la cesta, calculada con 60 productos.

Un venezolano con un Ingreso Mínimo Mensual de 100 dólares tendría que trabajar al menos 5 meses para adquirirla y, al mismo tiempo, se le imposibilita pagarle a su hijo una mensualidad en un colegio privado “económico”.

En Argentina, país que actualmente tiene la inflación más alta de la región, una escuela “económica” puede tener un costo mensual de 36 dólares. Así, una persona que reciba un salario mínimo (establecido en el país en 152 dólares) le podría ofrecer este tipo de educación a su hijo y cubrir el 30% de la canasta básica total tipo 2 (calculada para el mes de noviembre en 380 dólares).

En el caso de un país vecino, como Colombia, un colegio privado de menor costo puede tener una tarifa mensual de 86 dólares. De este modo, el salario mínimo que recibe una persona (335 dólares) resulta ser suficiente para poder decidir inscribir a un niño en un colegio privado y adquirir el 85% canasta básica de alimentos, valorada en el mes de octubre de 2023 en 291,98 dólares. 

¿La educación privada es un lujo?

La educación privada se convirtió en una prioridad económica para los venezolanos debido al deterioro académico y estructural de los colegios. Un estudio de Con La Escuela, realizado entre el mes de noviembre de 2022 y febrero de 2023, detalla que el 68,7% de las escuelas públicas son las más afectadas por la escasez de docentes y de cada 100 escuelas con estudiantes repitientes, el 93% corresponde al sector público

De acuerdo al informe Estudiar Entre Ruinas, publicado en julio del 2022 por la Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y la Adolescencia y el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), “los centros educativos encuestados en su mayoría presentan graves problemas de infraestructura originada por un desgaste natural pero también por la falta de mantenimiento preventivo y correctivo, incluso obras de construcción en centros educativos iniciadas por el Estado y que no fueron terminadas”.

Entre los problemas encontrados por Cecodap se destacan “filtraciones, techos caídos, baños inoperativos, falta de pupitres y un precario acceso a servicios públicos especialmente de agua potable, aguas servidas, gas doméstico y electricidad”.

La elección de una educación privada no se limita a los problemas estructurales, sino también a la calidad académica. Cecodap menciona que el 66% de los centros educativos públicos tiene déficit de maestros, en contraste al 34% de los centros educativos privados. 

En una entrevista otorgada al Interés, el vicepresidente de Andiep afirmó que alrededor del 60% de la estructura de costo de las instituciones está destinada al pago del personal docente y asegura que un profesor actualmente en Venezuela debería recibir mínimo 200 dólares, para poder cubrir junto a su pareja el gasto de la canasta básica familiar.

En contraste, de acuerdo a las tablas salariales publicadas por el economista y profesor universitario Leonardo Vera, los docentes de educación primaria en Venezuela reciben por su trabajo lo siguiente:

Esta situación ha obligado a los profesores a retirarse de las aulas para dedicarse a otra actividad económica que le permita sobrevivir y alimentar a su familia.

“Ciertamente, quien decide ser maestro no espera hacerse millonario, pero sí poder vivir dignamente de su salario como activo y de su jubilación cuando llegue el momento”, relató una docente a El Estímulo.

Ante esta realidad, estudiar en un colegio público se convirtió de una opción, a una necesidad que pocos padres pueden ayudar a sus hijos a satisfacer, por lo menos en Venezuela.

Publicidad
Publicidad