Agua

Recrudece la escasez de agua en gran parte de Caracas

Mientras que la ministra de Aguas del gobierno de Nicolás Maduro, Evelyn Vásquez, insiste en señalar que han realizado trabajos en los sistemas Tuy I, II y III, con los cuales se distribuye de agua potable la ciudad capital, los vecinos de distintas comunidades de Caracas intensifican la protestas por la falta del servicio

Sin agua no hay paraíso pero sí infecciones

En Venezuela las poblaciones sufren la falta del líquido en los grifos. Las comunidades se surten de fuentes improvisadas o naturales, confiando en que la ven "cristalina". La doctora María Graciela López, presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, asegura que son muchas las bacterias presentes en las aguas sin procesar. Diarreas, vómitos y deshidratación forman el cuadro patológico de los afectados

Limpiar el agua o exponerse a morir

El país sobrelleva racionamientos de agua desde hace una década. Lejos de imaginar que la situación podría ser peor, el caos por la búsqueda de aquel tesoro se desató tras los apagones. Expertos afirman que no es seguro consumir el agua de Venezuela sin someterla a una potabilización artesanal en el hogar, no importa si llega por el grifo o si hay que sacarla de tomas improvisadas o de manantiales naturales“En promedio, una persona debe tener no menos de 50 litros de agua al día para su uso personal”, explica José Félix Oletta, médico cirujano e internista, y exministro de Sanidad y Asistencia Social. Pero, cuando la estadística no se cumple y se tiene mucho menos del promedio, las personas caen en “estrés hídrico”. “Imagínese la población de Caracas, qué va a tener 50 litros per cápita. ¡Imposible, no los hay! Determinadas zonas de Venezuela están en esa condición, especialmente las zonas norte costera, que son las que representan el 80% de la población”.

Jardín Botánico, un pulmón caraqueño que sobrevive por el corazón de su gente

Inseguridad, falta de agua y electricidad y un presupuesto insuficiente son algunos de los retos que enfrenta este patrimonio de la humanidad. A simple vista el Jardín Botánico de la Universidad Central de Venezuela es un reflejo del país, en mal estado, marrón por la sequía y sometido a serios problemas. Sin embargo, al ir más allá de lo evidente, este espacio es otro ejemplo de la resiliencia de los venezolanos que, en este caso, se empeñan en mantener este patrimonio de la humanidad. Junto al cerro Ávila, el Jardín Botánico es el segundo pulmón natural de Caracas. El espacio, fuente de frescor y oxígeno para la ciudad es otra víctima de la crisis política y económica de Venezuela, ha sido robado, violentado, maltratado y, sin embargo, aún un grupo de empecinados luchan por su sobrevivencia. EE-JardinBotanico-AlejandroCremades (6 of 5) La pregunta que se hace Mauricio Krivoy, director del lugar, es la misma que se hacen todos los amantes de ese espacio: ¿Cómo se tiene un jardín botánico sin agua y sin luz?.

Limpiar el agua o exponerse a morir

El país sobrelleva racionamientos de agua desde hace una década. Lejos de imaginar que la situación podría ser peor, el caos por la búsqueda de aquel tesoro se desató tras los apagones. Expertos afirman que no es seguro consumir el agua de Venezuela sin someterla a una potabilización artesanal en el hogar, no importa si llega por el grifo o si hay que sacarla de tomas improvisadas o de manantiales naturales

Lo que sea por una gota de agua

Los mega apagones nacionales de marzo de 2019 dejaron los hogares venezolanos a oscuras, secos y sedientos. Ante la desesperación, caraqueños buscaron alternativas para solventar la escasez del líquido. Y en tiempos de crisis, las previsiones se vuelven cuesta arriba: muchos sustituyeron el agua con fuentes no potables mientras los sistemas de contingencia tampoco pudieron responder

La deuda saldada de Guaidó en Petare

Petareños esperaban la llegada del presidente interino el 5 de abril, pero ese día nunca apareció. Una protesta popular improvisada colmó las emociones de los vecinos, quienes llevan más de un mes sin agua y tres días sin electricidad. Andrés Schloeter lideró la manifestación. Una semana más tarde, la deuda se saldó

“¡La escasez de agua me tuvo 7 días con el mismo pantalón!”

La ausencia de agua en el municipio Chacao no es nueva. Desde 2014 el municipio está sometido a cortes programados, donde la frecuencia de entrada era de dos a tres veces por semana, dependiendo de la zona. Sin embargo, desde principios del 2019 el cronograma estipulado ya no se estaba cumpliendo. Los dos apagones masivos que sufrió el país en menos de un mes, empeoraron la situación.

Lo que sea por una gota de agua

Los mega apagones nacionales de marzo de 2019 dejaron los hogares venezolanos a oscuras, secos y sedientos. Ante la desesperación, caraqueños buscaron alternativas para solventar la escasez del líquido. Y en tiempos de crisis, las previsiones se vuelven cuesta arriba: muchos sustituyeron el agua con fuentes no potables mientras los sistemas de contingencia tampoco pudieron responder