El hambre en Venezuela, que según estudios como Encovi afecta a una vasta mayoría de familias, tiene sus paradojas: las tiendas de todo tamaño atestadas de productos importados y nacionales que muy pocos pueden permitirse comprar con sus ingresos ordinarios.
Si fuera un país, el estado de California sería la quinta economía más poderosa del mundo. Allí se inicia una nueva etapa en la industria mundial del transporte y el petróleo, pues su gobernador actual acaba de emitir una orden ejecutiva que proscribe la venta de carros nuevos con motores de combustión interna a gasolina o diesel a partir de 2035, dentro de 15 años. El mercado de segunda mano podrá seguir en pie después de esa fecha, cuando solo saldrán autos eléctricos o de hidrógeno.
El Interés trae recomendaciones para reducir el consumo de combustible y cuidar mejor su vehículo, con datos de las marcas y modelos más comunes en Venezuela.
El ecommerce es la recomendación que más han recibido las empresas para seguir operando. Utilizar las redes sociales, no como generador de contenido, sino como un espacio para las ventas y adaptar los servicios es una solución para mantenerse activos mientras el decreto de alarma pasa
Explicó que en los últimos meses algunos trabajadores y pequeños empresarios se habían insertado en la llamada burbuja para incrementar el ingreso en dólares. Esta población va a padecer un fuerte impacto mientras el país decrete cuarentena
Recrean las formas y el espíritu de los lugares secretos en los que los estadounidenses consumían alcohol desafiando la 18° Enmienda de la Constitución. Se les conoce como "speakeasies" y están ocultos a la vista
A principios de año con $100 se podía cubrir la canasta básica, mientras que ahora, finalizando el 2019, se necesita el triple de divisas solo para cubrir gastos alimenticios
El precio del pan de jamón ha variado con creces —en bolívares— en comparación al año pasado. En 2018, este acompañante tenía un costo aproximado de bs 1.950, mientras que este año el precio valía entre bs 250.000 y bs 500.000.
Esta tradición estadounidense que se ha expandido por todo el mundo llegó a Venezuela este año con más fuerza que nunca, aun cuando el país cumple ya más de dos años en un ciclo hiperinflacionario y un 50% de la población percibiendo ingresos que apenas alcanzan para comer
El Interés hizo un recorrido por el centro comercial El Recreo y Sambil de Caracas y pudo constatar que la mayoría de las tiendas tienen previsto ofrecer descuentos que van desde el 30 hasta el 70%. Además, muchas de estas no esperaron que llegara el viernes, pues desde el lunes empezaron a promocionar sus rebajas.
Pagar en dólares se ha convertido en el pan de cada día en Venezuela. Incluso, las personas que no cuentan con la codiciada divisa están sujetas al tipo de cambio para pagar sus compras.
Con un consumo que se ha desplomado en los últimos años, los empresarios deben empezar a entender el panorama en el que se encuentran para reinventarse y empezar a competir entre si, según los expertos del foro Transformando Equipos de Ventas.
La caída en la producción del campo venezolano suma 12 años y las perspectivas para 2019 no son alentadoras. La falta de inversión, el cierre del crédito y la inseguridad en el campo son los mayores problemas que enfrentan los productores para colocar la comida en el plato de los venezolanos.
La caída en la producción del campo venezolano suma 12 años y las perspectivas para 2019 no son alentadoras. La falta de inversión, el cierre del crédito y la inseguridad en el campo son los mayores problemas que enfrentan los productores para colocar la comida en el plato de los venezolanos.
En Venezuela ya se habla de una dolarización informal de la economía. Con una moneda pulverizada por la hiperinflación, la respuesta de los comercios es colocar precios en divisas. Sin embargo, lo que muchos se preguntan es ¿de dónde salen los dólares para pagar estos productos?
En Venezuela ya se habla de una dolarización informal de la economía. Con una moneda pulverizada por la hiperinflación, la respuesta de los comercios es colocar precios en divisas. Sin embargo, lo que muchos se preguntan es ¿de dónde salen los dólares para pagar estos productos? Lo que inició como una forma de pago en tiendas y bodegones que vendían productos importados que no se encontraban en el país, ya se ha extrapolado a todas las esferas del comercio. Fijar los precios en divisas es una medida que los comerciantes adoptan como un intento por controlar sus ingresos en medio de una hiperinflación intermensual que, según datos de Ecoanalítica, se ubica en 50%.
El consumidor venezolano no levanta cabeza en la crisis económica. Con un escenario hiperinflacionario, un PIB en picada y 96% de venezolanos pobres según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), las empresas en promedio solo venden 2 de las 10 unidades que vendían hace 4 años.
Los controles de precios, normativamente hablando, encuentran sentido en casos puntuales de existencia de fallas de mercado del tipo monopolio natural. Este tipo de instrumento de política regulatoria no encuentra justificación para controlar la inflación porque la inflación no constituye el resultado de un ejercicio abusivo de un alto poder de mercado. En todo caso, partiendo de una tesis de poder de mercado generalizado a lo largo de toda la economía, un control de precios basado en el argumento de corregir márgenes extracompetitivos, sólo lograrían una corrección en el nivel, pero no en la tendencia, esta última, justamente representando la inflación.