Más que la política
En momentos de angustia, como los que vivimos, es recomendable no dejarse dominar por las emociones y mucho menos por las secreciones. Por eso acabo de publicar mi nuevo libro Sobre la vida civil. Cuyo subtítulo ¿Por qué soy radical y otros textos humanistas? tiene más de convicción que de provocación. Pues a la serenidad, que no es evasión sino fortaleza del espíritu para afrontar las sacudidas más violentas, los retos más demandantes, debemos pedirle, y permitirle, que nos auxilie en estos trances. Que ya lo dijo Santa Teresa, “La paciencia todo lo alcanza”