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recesión económica

La depresión económica

En la literatura económica se dice que una economía está en recesión cuando el nivel de actividad económica, medido por el producto interno bruto (PIB), disminuye durante dos trimestres consecutivos. La economía venezolana tiene cinco años donde el PIB ha caído de forma sostenida hasta tal punto que el tamaño de la economía venezolana actualmente es la mitad de lo que fue en 2012.

En Margarita los precios de los inmuebles han caído 50% en promedio

El mercado inmobiliario en Nueva Esparta reúne los elementos que conforman la crisis nacional. Los corredores afirman que el sector está contraído y “totalmente devaluado” porque sufre la inflación, la escasez, la pérdida del poder adquisitivo, la caída en las ventas y la inestabilidad política del país.

Multinacionales trabajan a media máquina en Venezuela

La industria venezolana pasa por su peor momento, al funcionar apenas en promedio a 30% de su capacidad. Las empresas transnacionales que aún se mantienen en el país lo hacen minimizando operaciones para no abandonar el mercado a la espera de tiempos mejores.

La crisis venezolana ya tiene nombre: Gran depresión económica

Hay muchas formas para que un país caiga en crisis, pero hay una que se coloca en la categoría de desastre: la depresión económica. En los últimos meses varios analistas han calificado la crisis venezolana como tal. ¿Pero qué características debe tener una crisis de este tipo? ¿Están presentes en Venezuela? ¿Se puede salir rápidamente de ella?

Bangente duplicó cartera de créditos a pesar de la crisis

El préstamo mancomunado representa 68% de los 5.100 millones de bolívares en fondos otorgados por el banco, que registró un alza de más de 2.000% en los últimos seis años. Como la gran mayoría de las empresas, Bangente acusa recibo de la recesión económica que vive el país, con lo cual se frenó el crecimiento en el número de clientes atendidos. Lo que sí no ha variado es la visión prioritaria que desde sus inicios ha tenido la entidad para atender a los bodegueros, eslabón final de la cadena de distribución de alimentos, un segmento que, pese a las distorsiones actuales, sigue representando 21% de su cartera.