La paz se nutre del periodismo libre

Destaca en la carrera de Pedro Nikken su incansable labor en la culminación del proceso de paz en la República de El Salvador / Por Álvaro Benavides La Grecca

Pedro Nikken supo desde siempre que el ejercicio del periodismo libre es esencial para el establecimiento y la persistencia de la paz entre los hombres.

Fue esa convicción la que lo llevó a formar parte del grupo de comunicadores que hace 30 años fundamos el Caracas Press Club, cuyo documento constitutivo es creación suya.

Tenía entonces en su haber numerosas jornadas de trabajo dedicadas al diseño de estrategias y negociaciones para sentar bases de convivencia y buscar soluciones pacíficas entre partes en conflicto en Venezuela y otros lugares del mundo.

A la par de esta pasión por la búsqueda incesante de la paz, habitaba también en él un interés siamés por la preservación de la dignidad y el respeto a los seres humanos, vertiente de su personalidad que lo llevó a ocupar posiciones de liderazgo en organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos del hombre, entre otras la presidencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Las características personales de Pedro Nikken, su manera franca y serena de relacionarse con los demás, marcada por profundos sentimientos cristianos, hacían que las partes en conflicto, con posiciones en extremo opuestas, le profesaran admiración, confianza, y mucha credibilidad.

Carrera impecable

Destaca en su carrera el decisivo aporte que fue la incansable participación de Pedro Nikken en la culminación del proceso de paz en la república de El Salvador, tras una guerra que dejó el terrible saldo de más de 75 mil muertes, en un país que hoy en día tiene una población que apenas supera los seis millones de habitantes.

La debilitada democracia venezolana, el deterioro de los derechos humanos de nuestros conciudadanos, la violencia como rutina en el país, las amenazas al periodismo libre, fueron motivo de sistemática angustia y preocupación para Pedro Nikken durante sus últimos años de vida. Donde pudo, y como pudo, aportó sin descanso sus vigorosas propuestas para rescatar la convivencia pacífica de los venezolanos.

Para nosotros fue una oportunidad de lujo compartir con nuestro amigo Pedro Nikken cada una de las incontables sesiones en las que participó. Escuchábamos con respeto sus acertados juicios sobre la marcha de nuestra institución.

Con la partida de Pedro Nikken, el mundo libre ha perdido uno de sus más firmes y eficientes defensores. Y el Caracas Press Club al grande y buen amigo que siempre lo enriqueció.

Nos quedamos con la sólida huella que deja entre nosotros su convicción sobre la trascendencia de la prensa libre para la vida en democracia.