Maduro y Cabello afianzan alianza con Irán

Con el cada vez mayor aislamiento que protagoniza el régimen de Nicolás Maduro, los dos altos jefes de la revolución han optado por profundizar su alianza con uno de los más temibles enemigos de Estados Unidos, Irán, cuyo conflicto comienza a escalar hacia la confrontación armada

Poco después del ataque el 3 de enero, en el que las fuerzas militares de Estados Unidos, utilizando un avión no tripulado (drone) en las cercanías del aeropuerto de Bagdad mataron al carismático comandante de la Fuerza Al Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, general de división Qasem Soleimani y a parte de su plantel de mando, que incluyó al líder de la fuerza local pro-iraní Kataeb Hezbolá, Abu Mahdi al-Muhandis, el gobierno de Nicolás Maduro emitió un comunicado condenando el ataque estadounidense al tiempo que varios de los jefes de la revolución, encabezados por Diosdado Cabello.

Ee presentaron en la embajada de Irán en Venezuela para ofrecer el pésame al representante iraní. Destacó la expresión del parlamentario Pedro Carreño, al firmar el libro de condolencias, quien juró vengarse de la muerte del general Soleimani.

Mientras las tensiones entre EEUU e Irán iban en aumento, el canciller Jorge Arreaza, preparaba una visita a Teherán para fortalecer la alianza entre ambas naciones. El 19 de enero arribó a la capital iraní y sostuvo un encuentro con el presidente Hasán Rohaní. El ministro venezolano resaltó que Venezuela ha aprendido “mucho” de Irán para “burlar el bloqueo, las agresiones y poder desarrollar” su economía pese a las presiones internacionales y, en particular, de Estados Unidos. También destacó de Irán, “su capacidad militar, su Guardia Revolucionaria y el rol en la región» del fallecido líder iraní, Soleimani.

Apenas una semana antes, el 8 de enero dos misiles iraníes habían derribado “por error” el avión de Ukranian International en un ataque que dejó 176 muertos. Las armas del sistema defensivo utilizado por Irán fueron los misiles antiaéreos rusos Tor-M1; similar al adquirido por Venezuela en 2006. En su visita a Irán, Arreaza evitó referirse al derribo del avión de pasajeros. El comunicado de la cancillería venezolana solamente lamentó el incidente. El siniestro del avión ocurrió poco después que Irán atacase la base estadounidense ubicada en Irak con misiles como respuesta al asesinato del líder militar Soleimani.

Zarif “agradeció la amabilidad y las simpatías del pueblo y el gobierno de Venezuela tras el martirio del general Soleimani y también el amargo accidente aéreo ucraniano”.

La cumbre antiterrorista

Mientras Arreaza se encontraba en Teherán, Juan Guaidó viajaba sorpresivamente a Bogotá para asistir a la Cumbre Hemisférica contra el Terrorismo celebrada en Colombia. Durante el encuentro y en reuniones que sostuvo con otros jefes de Estados y con el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, Guaidó presentó pruebas de los vínculos históricos de Venezuela con Irán y con los grupos considerados terroristas como Hezbolá, ELN y FARC, que ha tenido Venezuela.

En los informes consignados, se detallan los encuentros entre autoridades venezolanas y representantes de Hezbolá, en la sede diplomática en Damasco en 2007 y la emisión de 10.400 pasaportes a personas nacidas en Irán, Siria y Líbano. Es de recordar que el canciller venezolano, en su intervención en la ONU, el año pasado, aseguró que en Venezuela no se albergan grupos terroristas; pero al final de su intervención aclaró que “Hezbolá, no es terrorista por cierto”.

Durante la cumbre antiterrorista celebrada en suelo colombiano, Venezuela fue el único país del continente que fue señalado por los países de la región como un ejemplo de regímenes que por “debilidad institucional, conflictos internos u otros similares” son utilizados para “potenciar actos terroristas y actividades delictivas en la región”, destacando que “las organizaciones terroristas ISIS/Daesh y Al-Qaeda, y sus organizaciones afiliadas, constituyen una amenaza a la seguridad colectiva, a la seguridad de los ciudadanos dentro y fuera de sus territorios, y a todas las personas dentro de sus respectivas jurisdicciones. En tanto que expresaron su preocupación “por las actividades que redes de Hezbolá continúan realizando en algunas áreas del hemisferio occidental”. Además aplaudieron las acciones recientes de Estados en el continente para contrarrestar las actividades de las redes de esta organización; así como alentaron a otros gobiernos a buscar formas más efectivas de abordar esta amenaza.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, presente en la cumbre, resaltó la necesidad de aumentar los esfuerzos de vigilancia contra las actividades financieras de Hezbolá y sus socios, vinculados al régimen iraní.

“El propósito principal de este esfuerzo es dar cooperación multilateral, cuyo objetivo es la actividad financiera de grupos financiados por Irán en la región”, expresó Pompeo en conferencia de prensa. Posteriormente, durante la cumbre, destacó que: “El régimen de Irán, con su brazo armado Hezbolá, está en Venezuela y eso no es aceptable”

Con respecto a la situación venezolana, el secretario de Estado pidió a la comunidad internacional que siga apoyando los esfuerzos de Washington y la oposición venezolana para poner fin a la “tiranía” de Nicolás Maduro.

“El mundo debe seguir apoyando los esfuerzos del pueblo de volver a la democracia y de acabar con la tiranía de Maduro, que daña a millones de venezolanos y que tiene un efecto en Colombia y en toda la región”, dijo. El presidente colombiano, Iván Duque informó que en la reunión con Pompeo compartieron preocupaciones por los vínculos entre la dictadura de Maduro y grupos terroristas.

Es de recordar que en la reunión del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que se realizó el pasado 23 de septiembre de 2019, en los acuerdos de esa trigésima reunión de consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, se reconoció la participación de autoridades y entidades vinculadas al gobierno de Maduro en actividades ilegales, en particular el tráfico de drogas, lavado de activos, terrorismo y su financiación, corrupción y violación de los derechos humanos. Señalaron que el territorio venezolano se ha convertido en refugio, con la complacencia del gobierno ilegítimo, de organizaciones terroristas que amenazan la seguridad continental.

Los vínculo con el chavismo

Los vínculos con líderes autocráticos y regímenes enfrentados a occidente fue un objetivo prioritario para fortalecer el proyecto socialista de Hugo Chávez.

En 2005 Chávez condecoró con la Orden del Libertador a Mohammad Jatamí, presidente de Irán hasta ese año; y lo llamó “un incansable luchador por las causas justas del mundo”. De inmediato se alió y apoyó los proyectos militaristas del régimen islámico, en especial el programa nuclear, expresando que tenía una opinión favorable acerca de la producción de energía nuclear promovido por el sucesor de Jatamí.

Mahmud Ahmadineyad, quien presidió la República Islámica entre 2005 y 2013, llamó a “borrar a Israel del mapa” y se convertiría en otro gran aliado de Chávez, quien le ratificó que Venezuela estaría junto a Irán “en cualquier momento y bajo cualquier condición”. Agregando en un segundo encuentro que “estamos con usted, con Irán, para siempre. Mientras que nos mantengamos unidos seremos capaces de vencer al imperialismo” (EEUU). Ahmadineyad le correspondía señalando que: “siento que he encontrado un hermano, un compañero de trinchera luego de haberme encontrado a Chávez” (29 de julio de 2006).

En su primera visita a Venezuela en septiembre de 2006, Ahmadineyad estuvo acompañado por 70 empresarios para concretar negocios con Venezuela para lo cual crearon un fondo por 2 millardos de dólares. “Estamos aquí para darte la bienvenida a ti, hermano Mahmud Ahmadineyad. Líder, hermano, compañero. Yo diría, incluso, gladiador de las luchas antiimperialistas. (…) Sólo un pueblo libre puede recibirte como te recibimos. (…) Cristo y Mahoma nos alumbran el camino para derrotar las amenazas del imperio”, enfatizaba Chávez. Ahmadineyad viajó a Venezuela seis veces, mientras que Chávez lo superó con nueve visitas.

Desde esa fecha, ambos gobiernos han suscrito 279 acuerdos de cooperación energética, petroquímica, comercial, industrial, bancaria, educativa, turística, de telecomunicaciones, automotriz, transferencia de tecnología, desarrollo de biotecnología, nanotecnología y servicios espaciales. Con los años la alianza se hizo más estrecha. También se les otorgó la concesión de minas de oro en el estado de Bolívar y la certificación de las reservas de un bloque de la faja petrolífera del Orinoco en el estado Anzoátegui.

En abril de 2009 Chávez y Ahmadineyad inauguraron en Teherán el banco binacional Irán-Venezuela que arrancaría en una primera etapa con un capital de 200 millones de dólares con aportes de 100 millones por parte del gobierno iraní y 100 millones del Estado venezolano.

Maduro siguió las orientaciones heredadas de Chávez y la alianza con Irán en todos los terrenos. Durante un encuentro con el canciller de Irán, Mohammad Yavad Zarif, en agosto de 2016, Maduro anunció un acuerdo para “integrar plenamente a las poderosas empresas iraníes al plan de la agenda económica bolivariana”. El canciller de Irán, tras una gira por varios países de Latinoamérica, que culminó en Venezuela, manifestó el interés de Irán por “profundizar y ampliar” las relaciones de cooperación con Venezuela. “Hemos conversado y hemos acordado integrar plenamente a las poderosas empresas iraníes al plan de la agenda económica bolivariana (…) para que vengan con sus inversiones, con su desarrollo tecnológico, industrial a incorporarse a la nueva etapa de recuperación y de levantamiento económico de Venezuela”, dijo Maduro en un acto en el palacio presidencial junto a Zarif.

Apoyo militar

A finales de 2018, en declaraciones formuladas en torno al nuevo destructor Sahand, construido por Irán, con capacidad de portar helicópteros, lanzar torpedos y derribar aviones, Irán anunció que podría enviar dos o tres de ellos a Venezuela. “En nuestros planes para el futuro cercano está enviar dos o tres naves con helicópteros especiales a Venezuela en una misión suramericana que podría durar cinco meses”, dijo el subcomandante de la Armada iraní, el contralmirante Touraj Hassani Moqaddam, en declaraciones transmitidas por la agencia de noticias Reuters.

Tras la visita a Venezuela del canciller Zarif, se difundió una información, según la cual, la teocracia iraní le ofreció a Maduro que soldados de élite del ejército de los guardianes de la revolución islámica, comúnmente llamada Guardia Revolucionaria, participaran en labores de protección. Según el portal de noticias Infobae “Zarif le hizo la presentación a Maduro, quien adelantó que aceptaría dicho apoyo”.

Esta fuerza especial iraní, cuyo líder murió en el ataque estadounidense en el aeropuerto de Irak, se centra en operaciones externas a sus fronteras. Dicho escuadrón ha operado recientemente en la guerra civil de Siria, aniquilando a los opositores rebeldes a la dictadura de Bashar al-Ássad.

La Guardia Revolucionaria se creó para defender el sistema islámico del país poco después de la Revolución de 1979, que acabó con el gobierno del sha Mohammad Reza Pahleví.

La organización armada se ha convertido en una importante fuerza militar, política y económica y está bajo el control del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Se estima que tienen más de 150 mil miembros como personal activo. Cuenta con sus propias fuerzas de tierra, marina y fuerza aérea, y supervisa armas estratégicas de Irán como sus misiles balísticos.

El pasado mes de abril, Estados Unidos había incluido a esta organización iraní en la lista de “grupos terroristas”. “Este paso sin precedentes (…) reconoce la realidad de que Irán no solo es un Estado patrocinador del terrorismo, sino también que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica participa, financia y promueve el terrorismo como una herramienta estatal”, dijo el presidente Donald Trump en un comunicado, reseñado por BBC Mundo.

Pompeo ya había señalado que “observamos cómo Irán sigue intentando y tiene un papel en la protección de Maduro en Venezuela. Esto está causando que los países de América del Sur entiendan que la naturaleza expedicionaria de la república islámica es algo que amenaza a los ciudadanos de todo el mundo”, dijo en rueda de prensa.

Fábrica de drones

Uno de los proyectos militares que más ha causado polémica ha sido la fabricación de aviones no tripulados, aparentemente para vigilancia del territorio venezolano.

En junio de 2012 el gobierno de Maduro presentó el primer avión no tripulado. El “drone”, según información de la Fuerza Armada (FANB) tiene usos de vigilancia y fue fabricado por técnicos formados en Irán a través de los acuerdos de cooperación tecnológica suscritos. Cuenta con cámaras de video que permiten la transmisión de información en tiempo real, una autonomía de vuelo de 20 minutos en un radio de acción de 100 kilómetros a una altura hasta de 3 mil metros.

En una primera fase trascendió la presunta venta a Venezuela de 12 aviones no tripulados tipo «Mohajer» (migrante) seguido de la construcción de la fábrica de drones que se inició en 2011 en Maracay, estado Aragua.

Ya en 2013, cuando Maduro asumió la Presidencia, asistió a un acto de entrega de equipos a las FANB en una base militar de la entidad. El mandatario dijo que era una demostración de cómo Venezuela está “avanzando en el desarrollo de la tecnología para fines militares, para la preservación de la paz y de la seguridad”.

Aunque de momento los aparatos solo están equipados con cámaras de vigilancia especiales, el mandatario señaló que el sistema es capaz de preservar que la tierra y el mar venezolanos nunca sean violados “por ninguna fuerza extranjera enemiga. Ha sido fruto de un convenio de colaboración de Venezuela con Irán”.

Maduro aclaró que si bien se trata de unos “prototipos” aseguró una amplia financiación al proyecto en un futuro. Mencionó también la posible comercialización del sistema dentro de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA).

También se refirió a la creación de una Zona Económica Militar con la cual el Ejército controlaría su propia industria para autoabastecerse. Anteriormente Chávez había informado que el programa de aviones no tripulados se encontraba en desarrollo y en el participarían sus aliados de Rusia, China e Irán.

En junio de 2012, el diario de Florida, El Nuevo Herald reveló que el proyecto venezolano para la fabricación de aviones no tripulados estaría en manos de Ramin Keshavarz, ingeniero iraní vinculado al plan nuclear de Ahmadinejad. El diario estadounidenses aseguró que Keshavarz es pieza clave en el proyecto y que trabajó como ingeniero de la Guardia Revolucionaria de ese país, en una compañía de defensa que fue sancionada internacionalmente por su presunta relación con el programa de misiles del país islámico.

“Fue designado por AIO (Aeronautic Industry Organization) para que fuera a Venezuela a gerenciar el proyecto de la construcción de las instalaciones. AIO es una unidad del DIO (Defense Industry Organization), empresa propiedad del Ministerio de Defensa de Irán y responsable del programa misilístico de Irán”, informó el Nuevo Herald.

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