El paso por la peligrosa selva del Darién, que separa a Colombia de Panamá, sigue siendo numeroso como vía para miles de migrantes cuyo fin es alcanzar territorio estadounidense. Sin embargo, a punto de concluir este 2024, el balance preliminar de las autoridades migratorias panameñas apunta a un descenso importante si se le compara con el 2023, cuando poco más de 520.085 personas hicieron dicha travesía. Es decir, poco más de medio millón.
De acuerdo con el gobierno de Panamá, al 30 de noviembre último, un total de 297.354 migrantes de muy diversas nacionalidades, incluyendo personas procedentes de África o Asia, llegaron a territorio panameño tras cruzar caminando desde Colombia en un recorrido que le lleva varios días.
El Darién es una zona selvática que comparten Panamá y Colombia y abarca poco más de 17 mil kilómetros cuadrados. Llamado también como el Tapón del Darién, es en verdad una franja de unos 160 kilómetros de bosques y humedales, compartidos entre el departamento colombiano del Chocó, en Sudamérica, y en la provincia panameña del Darién, en Centroamérica.
Comparando con las cifras de 2023, el gobierno de Panamá anunció un descenso del 40% que lo presentó como resultado de una serie de medidas tomadas por el gobierno de José Raúl Mulino, desde que este asumió la presidencia panameña el 1 de julio pasado.
“Las medidas que está tomando el Senafront (la policía de fronteras) de los patrullajes constantes, el programa de deportaciones que estamos haciendo, todas esas acciones en conjunto han desalentado a los migrantes a viajar por la selva de Darién”, aseveró hace poco el director del Servicio Nacional de Migración, Roger Mojica.
“Con los vuelos que estamos haciendo a Ecuador y Colombia hemos visto una disminución de esas nacionalidades que no están llegando”, precisó. Hasta el último día de noviembre se habían realizado una treintena de esos vuelos que tienen financiamiento de Estados Unidos, ya que ese país quiere desalentar a que los migrantes atraviesen el Darién, luego Centroamérica e intenten cruzar sin documentos a territorio estadounidense desde México.
La estimación de Panamá es que al concluir 2024 el número total de migrantes por el Darién será de unas 320 mil personas, lo cual representa 200 mil menos que el año pasado. Sin embargo, es una cifra superior a 2022, cuando 248.284 migrantes internacionales usaron esa ruta migratoria.
Este mes de noviembre, en tanto, fue el mes del presente año en que menos migrantes cruzaron por el Darién, un total de 11.144, lo cual representa la mitad de los cruces migratorios registrados en octubre (22.914) o en septiembre (25.111). En esos dos meses, según el gobierno panameño, fue notable la presencia de venezolanos, cuya movilización se intensificó tras la crisis post electoral del 28J que incluyó la proclamación de Nicolás Maduro como ganador sin mostrar el CNE resultados desagregados o actas electorales.
Aún con el descenso general de un 40% en el tránsito por el Darién en este 2024, los venezolanos representan el 70% del total de migrantes que llegan a Panamás tras cruzar la peligrosa zona selvática en este año, una proporción bastante similar a 2023.
De todas maneras, “es una barbarie de gente”, la que cruza esa ruta procedente de Venezuela, dijo recientemente el presidente Mulino.
Pese a que la nacionalidad más numerosa es la venezolana, Panamá está de manos atadas, según el gobierno de Mulino, porque a diferencia de otros nacionales de Ecuador o Colombia no se les puede repatriar o expulsar por ingresar irregularmente debido a que las relaciones y los vuelos entre Panamá y Caracas están suspendidos después de las elecciones de julio.
En el caso de los migrantes venezolanos, los funcionarios panameños les dejan avanzar en su ruta hacia Estados Unidos.