obituario

A la memoria de Guadalupe Burelli

Formada en letras, Guadalupe Burelli también fue gestora cultural, autora de libros y desarrolló el arte de la entrevista en medios como Prodavinci. Esposa del escritor e historiador Rafael Arráiz Lucca, Guadalupe falleció hoy 29 de septiembre

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guadalupe burelli

«A finales de julio de 1974 estaba de vacaciones en París con mi hermana Adela cuando recibimos una invitación inesperada a conocer otro mundo: el del otro lado de la cortina de hierro». Así comienza un delicioso texto de Guadalupe Burelli publicado en Prodavinci en 2020.

El tío Régulo Burelli era en ese entonces embajador de Venezuela en la Unión Soviética y quiso agasajar a sus sobrinas -de 18 y 19 años- con una visita a ese otro universo que por entonces era el vasto y cerrado territorio soviético. Las jóvenes volaron desde París acompañadas por su primo Régulo Rolando con la seguridad que les daba andar con alguien que dominaba el idioma ruso y teniendo ellas mismas pasaporte diplomático por ser, a su vez, hijas del embajador venezolano en Estados Unidos.

Apenas llegando a Moscú, tuvo su primera dosis de cotidianidad soviética: «Cuando llegamos a la casa de la embajada encontramos un ambiente de agitación porque, mientras arreglaban el cuarto de huéspedes donde dormiríamos mi hermana y yo, se percataron de que había unos micrófonos en la pata –despegada accidentalmente– de una mesa. Luego supimos que ese incidente –tan escandaloso para nosotras– era pan de cada día en aquella vivienda donde en una sola habitación se hallaron treinta y cinco dispositivos para espiar conversaciones».

Guadalupe Burelli
Guadalupe Burelli y Rafael Arráiz Lucca, por Vasco Szinetar

Y al día siguiente, ocurrió la anécdota que destaca en ese texto y que relataba divertida a quien la requiriera. Guadalupe y Adela tuvieron el privilegio de visitar el Kremlin y observando arrobada los detalles de la habitación privada de Lenin algo ocurrió: «Justo cuando estábamos en su habitación, arropados por la atmósfera reverencial que imponían los guías, se me rompió un collar de cuentas que llevaba puesto con una cruz gruesa de bronce. Ese incidente fracturó el silencio y desencadenó un estado de alarma de grandes proporciones. En cuestión de segundos aparecieron muchos guardias de seguridad que nos desalojaron afanosamente para llevarnos a otro sitio, mientras ellos requisaban el cuarto y supongo que examinaban la naturaleza de las cuentas».

«Guadalupe Burelli era una mujer muy cosmopolita», dice alguien que tuvo la fortuna de compartir con ella en más de una ocasión. Y esa historia la retrata en esa dimensión.

«Guadalupe tenía vida propia», destaca otra persona como haciendo justicia a que no se le considere solo «la esposa de Rafael Arráiz Lucca»: «Escribía, fue gestora cultural, conocedora del arte contemporáneo, hizo el libro ‘Italia y Venezuela: 20 testimonios’, de la Fundación para la Cultura Urbana…».

Y sí, era la esposa del apreciado historiador -y amigo de esta casa- desde 1982 y fue la madre de Eugenia y Cristóbal. Guadalupe Burelli falleció en Madrid durante la mañana de hoy 29 de septiembre.

Guadalupe y sus hijos (Foto: Cortesía Vasco Szinetar)

«Si tuviera que destacar algo de la personalidad de Guadalupe», explica otro allegado, «sería cómo combinaba ella su capacidad intelectual y de trabajo con el hecho de ser, al mismo tiempo, una persona excepcionalmente empática y muy comprometida con su familia y con sus amistades. Era muy buena lectora, intelectualmente curiosa, pero más allá de esas cualidades, tenía ese don de hacer sentir bien a quienes estaban a su alrededor».

«Es una pérdida tremenda para su familia y para sus amigos», dice alguien con quien compartió asuntos de trabajo: «pero también es una pérdida para el país, porque Guadalupe encarnaba ese tipo de personas que requiere este país. Sé que esto puede sonar a lugar común, pero de verdad Guadalupe era así».

Otra persona cercana lo resume con un poco más de ímpetu cotidiano: «Guadalupe era a-rre-chí-si-ma, talentosísima».

Llegue a Rafael Arráiz Lucca y a sus hijos nuestro abrazo de condolencias de parte de todo el equipo de El Estímulo.

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