Opinión

El caso "La Titi": la estupidez tratada como delito

El Ministerio Público ya acusa públicamente a Breiner Zambrano -"La Titi"- por sus palabras en el podcast "El grupito de atrás". ¿Eso es realmente delito o hay otra manera de encarar estas situaciones?

Publicidad
La Titi

Nuevamente la Fiscalía de la República se activa calificando como delito un comentario infeliz y repudiable que circula por redes sociales. Este sábado Tarek William Saab informó vía X que serán investigados los tres integrantes del podcast «El grupito de atrás» y en especial Breiner Zambrano, apodado «La Titi», tras comentar que «ama» hacer «chistes» sobre personas con alguna discapacidad física. Pero no sólo anunció que serán investigados: el Fiscal escribió que serán sancionados, los calificó de cobardes, estableció que «incitan al odio» y exponen «al escarnio público a las personas que padecen de alguna condición especial».

Eso, que ya es bastante, no es todo. Saab dice que en su post en X que esto se hizo «a través del uso delictivo de las redes sociales», sentando un precedente de cuidado: ¿quién o qué determina cuáles son los parámetros para establecer el supuesto «uso delictivo» de las redes?

No habrá respuesta. Primero viene la condena entre los propios usuarios de la red X donde circuló un extracto del podcast, que puede derivar hacia la «cancelación» y en medio del proceso surge la acusación penal, que se apalanca en lo indefendible de comentarios como los que hizo Breiner Zambrano. Es más o menos el esquema que se repite en estos casos.

«La Titi» intentó enderezar su propio entuerto. El viernes 15, quizás anticipando lo que le caería encima, utilizó sus redes para disculparse públicamente: «Yo siempre quiero ser luz, trabajo para hacer reír a la gente !! Hoy me siento chimbo porque soy viral pero no como estoy acostumbrado que es con chistes. Sino del lado oscuro por mis palabras, con mi comentario desacertado y equivocado, mi torpeza que además el extracto de video hace que se oiga aún peor, extracto que no va en concordancia con quien soy ni en como pienso… Tengo una fundación desde hace más de 8 años donde ayudamos a niños especiales, hemos ayudado a institutos y a particulares, muchos artistas han participado en esos eventos, no es coherente que quien ayuda a niños con condición luego se burle. Me hace sentir en paz que la mayoría de los que me siguen saben qué tipo de ser humano soy y que no soy un ser oscuro, sé que El humor a veces no es para todo el mundo».

Con luz o sin ella, ahora le tocará enfrentar un proceso en el que ya se le asume como culpable y en el que la indignación colectiva hace que se pierda de vista que libertad de expresión también es tener la posibilidad de mostrar las dimensiones de tu idiotez y tu escasez de criterio, asumiendo, claro está, las consecuencias sociales -no necesariamente penales- de abrir la boca para soltar porquerías disfrazadas de chistes.

Publicidad
Publicidad