Un estudio del think tank Pew Research Center es el primero que indaga entre los estadounidenses sobre el tema migratorio en específico, tras las polémicas medidas y decisiones de la administración de Donald Trump. La narrativa de la Casa Blanca de criminalizar a los migrantes parece estar en sintonía con la percepción de los ciudadanos de Estados Unidos.
Cuando se les preguntó a los encuestados sobre si apoyaban o no las deportaciones masivas de migrantes -una de las ofertas centrales de Trump en su campaña electoral en 2024- 32% considera que todos los migrantes indocumentados deberían ser deportados, mientras que 51% apoya las expulsiones pero solamente en determinados casos.
Apenas 16% por ciento de los consultados en este estudio se opuso abiertamente a cualquier tipo de deportación.
El estudio del Pew Research Center fue difundido a inicios de este mes de abril y refleja un clima favorable a las medidas de Donald Trump, en líneas gruesas, aunque hay matices al revisar los detalles en las respuestas.
Entre quienes están a favor de las expulsiones, 97% apoya la deportación de personas sin papeles que hayan cometido delitos violentos. Esto podría explicar la narrativa que envuelve hoy a la migración indocumentada venezolana, que los voceros oficiales de EEUU insisten en presentar, en general, como miembros de la banda delictiva del Tren de Aragua y de ser parte de crímenes atroces -según este discurso- sin que se haya conocido la realización de juicios o procesos judiciales para determinar tales delitos.
Cuando los migrantes sin papeles han cometido delitos no violentos el respaldo a las expulsiones disminuye de forma significativa a 52%.
Otro dato que se relaciona con la llegada masiva de venezolanos es que si los migrantes objeto de medidas oficiales llegaron a EEUU en los últimos cuatro años, durante los cuales el país recibió una cantidad histórica de personas, con los venezolanos a la cabeza, el 44% de los consultados aprueba que se les expulse.
Por el contrario, el apoyo a la deportación es de sólo 14% cuando los migrantes tienen hijos que ya son ciudadanos estadounidenses, están casados o casadas con “un americano o americana” o bien llegaron al país siendo menores.
¿Dónde se debe detener a los migrantes sin papeles?
Este es un asunto polémico, que ha generado mucho debate entre organizaciones defensoras de derechos humanos y voceros gubernamentales.
El gobierno de Trump puso punto final a la prohibición que establecía restricciones que evitaban que los agentes de migración hiciesen redadas en ciertos lugares. Aunque ahora el gobierno puede hacer detenciones en cualquier lugar, el estudio determinó que 65% de las personas están en desacuerdo con que se hagan redadas en iglesias o templos (sin importar la religión), 63% con que sean en centros educativos, y 61% rechazan que se hagan en hospitales.
Sin embargo, la mayoría de encuestados manifestó su apoyo a que se hagan detenciones masivas de migrantes en protestas pacíficas o mítines, en los hogares y en los lugares de trabajo.
Finalmente, como en muchos otros temas en este 2025 en Estados Unidos parece haber una división clara de opiniones según sea la afinidad política: mientras que 54% de los republicanos consideran que todos los inmigrantes indocumentados, sin excepción, deben ser deportados, apenas 10% de los demócratas concuerda con una medida tajante de este tipo. Trump en este asunto, a fin de cuentas, le estaría hablando a su base de apoyo electoral.