Oswaldo Vizcarrondo: “Quiero dirigir a la Vinotinto"

Desde Francia, el excapitán de la selección nacional habla de todo. De su retiro, sus diferencias con Noel Sanvicente y la designación de Leo González como nuevo técnico de Venezuela. Trabaja para convertirse en entrenador y, en algún momento, tomar las riendas de la selección

Oswaldo Vizcarrondo: “Quiero dirigir a la Vinotinto"

Monasterio Celeste. Una vieja edificación (bien mantenida) en la mitad de la nada, con un frío que llega a los tuétanos. Donde en algún momento los monjes estuvieron cerca de Dios, ahora es un complejo deportivo del club rancagüino O’Higgin’s. El lugar fue escogido por la selección de Venezuela para preparar su debut en la Copa América de Chile en 2015.

Es pleno invierno chileno. Aguardamos por la atención a la prensa de los futbolistas de la Vinotinto y su seleccionador, Noel Sanvicente. El césped del campo de juego está literalmente congelado. Es horario vespertino, pero por ser invierno ya es entrada la noche.

Nos atiende Oswaldo Vizcarrondo, defensor central. Con su alta talla, su larga cabellera y el ceño eternamente fruncido, impone respeto. Nos realiza un análisis del partido que viene que ni el más elocuente analista deportivo pudiera igualar. “Éste tipo tiene madera para ser algún día seleccionador de Venezuela”, le comenté a mi compañero, Walter Reinaldo Roque.

Fue la última vez que le entrevisté. Seis años después, aceptó que conversáramos para un medio. Lo ubiqué por Instagram. Ahora vive en Francia, en Sautron, un pequeño poblado cerca de Nantes, donde vistió los colores amarillos del club de esa ciudad en la Ligue 1. “Hagamos la entrevista entrada la noche en Francia, para que las niñas estén dormidas”, me pide. Su prioridad es la familia.

Duelo superado

“No todos saben cómo soy, me gusta siempre el bajo perfil. Soy minucioso con mi exposición mediática. Esta debe ser la segunda o tercera entrevista que doy después de mi retiro”, aclara de entrada. No es pedantería. Él prefiere alejarse de los micrófonos. Lo fue siempre, cuando futbolista profesional y lo es ahora en el retiro, una palabra que no advertíamos cuando pensamos entrevistarlo.

Sin preguntarle, lo primero que afirma es que ya se retiró de la actividad profesional: “Ya pasé mi tiempo de duelo. Ahora me estoy formando para ser entrenador”, indica. ¿Cómo fue que de la nada, de estar jugando con el Troyes en la segunda división francesa, pasó al retiro? “Firmé por dos años y en el segundo año bajamos a segunda. Vino un técnico portugués que me dijo que iba a contar conmigo. Hice toda la pretemporada y cuando comenzó la campaña, arranqué como titular y capitán. Después del tercer partido, cuando faltaban dos días para cerrar el período de fichajes, me dijo que me buscara un club. Él se había traído un central portugués y entendí que me querían fuera. El trato no fue bueno, ni del director técnico ni del club, que siempre dice que hace prevalecer los valores de una familia. Me irrespetaron a mí, a mi familia y mi proyecto de vida”.

Vizcarrondo recuerda cuál fue su último partido como profesional. “Fue un partido de copa francesa, como visitante. Luego de eso no jugué más. Hubo ofertas de regresar a Suramérica pero mi prioridad era seguir en Francia porque me faltaba un año para tener pasaporte francés. Mi prioridad siempre fue mi familia, así que intenté conseguir algo en Francia y salió algo en segunda o más abajo, pero yo no quería jugar por jugar, así que preferí retirarme”, explica.

Fue un momento muy duro. “Trato de motivarme porque el bache entre ser futbolista y pasar al retiro es muy difícil. No por el dinero, afortunadamente invertí bien lo que gané, sino por la necesidad de sentirse activo”, lamenta. Intentó retirarse en dos clubes en los que jugó, en Olimpia de Paraguay y Caracas, donde tocó las puertas. “En Olimpia el presidente estaba encantado en que yo fuera ahí a retirarme pero el técnico ya tenía armado su equipo. También toqué la puerta de Caracas pero nunca manifestaron interés ni hubo acercamiento. Creo que ahí el fútbol venezolano tiene que mejorar: los gerentes deben saber aprovechar la experiencia y la sapiencia de los que están afuera”.

¿Volvería del retiro si se presenta una oportunidad? “No, es una etapa superada. Ya cambié mi chip”, contesta.

Preparándose para lo que viene

Ahora se prepara para ser entrenador. Le faltan dos peldaños (dos años) para disponer del título UEFA de entrenador para poder dirigir en Francia o alguna selección. Trabaja en un club de la categoría regional 3 donde le abrieron las puertas para seguir preparándose, porque en su mente ahora está un nuevo objetivo: “Quiero dirigir en Francia o en algún momento dirigir en Suramérica a entrenar en buen nivel, pero siempre quemando etapas. Hay que quemar los cartuchos desde abajo, porque si te quemas arriba no vuelves a dirigir”.

¿Se ha planteado dirigir a la selección de Venezuela en algún momento? “Sí, creo que tengo la experiencia necesaria como para en algún momento seguir brindándole alegrías a Venezuela. Creo que todo lo que me brindó el fútbol, esa experiencia en diferentes ligas, la tienen pocos y no te la da los libros”, dice.

Formado para aguantar las balas

Vizcarrondo siempre destacó por ser un futbolista muy serio y ejemplar. La educación en casa tuvo mucho que ver para su exitosa carrera. “En quinto año de bachillerato ya estaba en el Caracas y Chita (Noel Sanvicente) me tenía entrenando con la Sub 20.  Tenía que tomar un Metrobús hasta La California y de ahí Metro hasta Caricuao. Un chamo a esa edad, con tanto que quiere disfrutar, no haría eso. No es fácil tomar esas decisiones, solo los valores que adquieres en casa te lo permiten”, explica “El Patrón”.

Son esos mismos valores los que le permitieron lidiar con las críticas que en algún momento hubo contra él. “El fútbol es subjetivo y para algunos puedes ser el peor y para otros el mejor. Yo estaba tranquilo porque sabía que mi entorno profesional estaba satisfecho con mi desempeño. Tienes que ser ejemplar cuando eres una figura pública”, recuerda.

Nadie es profeta en su tierra

Fue uno de los firmantes de aquella carta contra la FVF, que también expresaba descontento contra el seleccionador de aquel momento, Noel Sanvicente. Fue criticado por la afición por su desempeño en la Vinotinto e incluso el seleccionador lo responsabilizó públicamente de algún fallo. “Nunca jugaré para atrás con la selección. Al contrario, mi prioridad siempre fue la selección. Si en un club no estaba jugando, trataba de irme de ahí para tener continuidad pensando en mi selección. Creo que me merecía mucho más del trato ingrato que me dispensaron”.

Justamente, sobre el trato del aficionado y la prensa con él, reconoce el ex Olimpo, Rosario Central, América de México, Once Caldas, Lanús, Nantes y Troyes que ha sido más respetado en los países Conmebol que en Venezuela: “Me valoraban mucho más en esos países; no era lo mismo cuando yo estaba en mi país”, dice.

Sobre su relación con Sanvicente, no esconde nada: “Nunca tuve una comunicación fluida pero le estoy muy agradecido por todo lo que significó él en mi carrera. Me dio la confianza en el Caracas. Cuando salió de la selección le mandé una nota de voz dándole un mensaje de apoyo, aclarándole que ninguno de nosotros nunca jugó para atrás ni le hicimos la cama. Respeto su trayectoria, es el más ganador del país”, revela.

La vieja y la nueva FVF

Se atreve a opinar sobre la actualidad de la selección nacional y la FVF: “Fue una falta de respeto lo que hicieron con (José) Peseiro. Creo que era un gran técnico y hay que agradecer lo que hizo. Se dio cuenta del gran talento que hay en el país, sin embargo no había las condiciones necesarias en el país para que trabajara bien. A mí me tocó vivirlo porque aun cuando vivimos un gran momento en la selección, ya las condiciones para trabajar en Venezuela no eran las adecuadas. Yo aún tengo contacto con los muchachos de la selección y les recomiendo que se aíslen en una burbuja para que esa situación no les afecte”.

Recuerda la época de Rafale Esquivel al frente de la FVF. “Hay que ser un zorro viejo para dirigir la FVF. Él impidió que se inmiscuyera la política con lo deportivo. Hizo mal todo lo que manejó con la plata, pero era el único que podía controlar todo lo que pasaba”, señala, al tiempo que dice preferir darle un margen de tiempo a la actual directiva de la FVF para evaluar su gestión.

Sobre la designación de Leo González como técnico interino de la selección, tiene recuerdos importantes de él cuando fue su compañero como jugador en el Caracas: “Como jugador era un tipo ganador, muy competitivo, se pasaba de competitivo. Sé que está capacitado para dirigir a la selección y estoy seguro que va a saber manejar el grupo y se va a apoyar en los futbolistas de mayor experiencia”.

Había cosas que saber y aclarar sobre Oswaldo Vizcarrondo y dimos con ellas. Su verso sigue siendo claro, preciso. Tiene el foco en lo que quiere pero sabe que debe ir poco a poco, agotando instancias. Apunta a dirigir la selección nacional, algo que intuimos hace seis años.

El fútbol venezolano está en deuda con él. Y él quiere seguir dándole lo que tiene.