Perú da un giro a relación con Venezuela y no intervendrá en conflicto

El ex guerrillero izquierdista Héctor Béjar, canciller del nuevo gobierno que encabeza Pedro Castillo, dice que Venezuela es un país bloqueado, siguiendo la tesis del régimen chavista. Promete trabajar por la "renovación democrática" en el país caribeño.

Perú da un giro a relación con Venezuela y no intervendrá en conflicto

Perú apuesta por una “renovación democrática” en Venezuela y está en contra de sanciones o intervenir en asuntos internos de ese país o Cuba, dijo este lunes el nuevo canciller Héctor Béjar en sus primeras declaraciones tras asumir el cargo.

El gobierno del presidente izquierdista Pedro Castillo, según Béjar, evalúa además su postura en el Grupo de Lima, que Perú fundó en 2017 junto a otros países de la región para impulsar “el retorno a la democracia en Venezuela”.

“Favoreceremos una renovación democrática en Venezuela, que respete los derechos sociales de los venezolanos”, dijo a periodistas.

“Venezuela es un país que está bloqueado, nosotros contribuiremos junto con países de Europa y de Latinoamérica en el entendimiento de las diversas tendencias políticas en Venezuela sin intervenir en su política interna”, indicó el sociólogo y exguerrillero peruano de 85 años.

“El Grupo de Lima tiene sus socios que han cambiado su política y sus puntos de vista son distintos. Conversaremos con ellos sobre sus puntos de vista”, señaló sin dar más detalles sobre el futuro del colectivo.

Béjar subrayó que la política exterior del gobierno izquierdista iniciado el 28 de julio “es contra sanciones unilaterales y contra bloqueos”.

“En todos los países hay gente en la calle (…) Las condiciones son distintas, pero cada país tiene sus problemas internos. Nosotros no tenemos por qué entrometernos en los asuntos internos”, dijo tras responder sobre las inéditas protestas del 11 de julio en Cuba.

Veterano de la guerrilla

Béjar fundó en 1962 el Ejército de Liberación Nacional, un grupo guerrillero inspirado en la revolución cubana que operó al sureste de Perú hasta que ser derrotado militarmente. Recibió instrucción guerrillera en Cuba. Capturado en 1966, pasó casi cinco años preso hasta que lo indultó el gobierno del general Juan Velasco, de quien pasó a ser colaborador.

Las relaciones entre Lima y Caracas dieron un giro hace una semana con la visita del canciller Jorge Arreaza, quien participó en representación de Nicolás Maduro en la ceremonia de asunción de mando de Pedro Castillo.

Perú mantiene solo relaciones consulares con el régimen de Maduro aunque se da por hecho que se restablecerán relaciones plenas. Lima reconoce desde 2019 al opositor Juan Guaidó como legítimo gobernante venezolano, igual que otros 60 países.

Castillo recibió hace una semana una llamada telefónica del jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, quien además de felicitarlo le dijo que Washington espera de él “un rol constructivo” respecto de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Venezuela fue tema recurrente en la campaña presidencial peruana, pues la candidata Keiko Fujimori afirmaba que su adversario pretendía seguir los pasos de Maduro. Castillo ha negado ser “chavista” o querer copiar el modelo venezolano.