Matthew Livelsberger, conductor del Cybertruck que explotó frente al hotel de Donald Trump en Las Vegas el día de Año Nuevo, era un veterano del ejército que sirvió durante casi dos décadas, según las primeras investigaciones.
En las primeras fotos que se hacen públicas, sale vestido de camuflaje y posando con un rifle en la cima de una montaña nevada.
Livelsberger, de 37 años, estuvo destinado por última vez en Camp Panzer Kaserne, al suroeste de Stuttgart, Alemania, donde trabajó como administrador de sistemas remotos y autónomos para el Ejército.
Era responsable de las “operaciones, mantenimiento e integración” de drones en el ejército.
El portavoz militar detalló que Livelsberger estuvo en ese cuerpo desde 2006 hasta 2011, antes de servir en la Guardia Nacional y la Reserva del Ejército y luego unirse a las fuerzas especiales en 2012.
Según The Telegraph, Livelsberger alquiló el Cybertruck a Turo, un servicio de arrendamiento de automóviles, antes de llenarlo con morteros estilo fuegos artificiales, combustible para acampar y botes.
Estaba sirviendo en Alemania pero estaba de permiso en Colorado en el momento del ataque, dijeron fuentes a CBS. Un familiar dijo a este medio que desconocían su participación en el incidente, pero confirmó que había alquilado un Cybertruck.
El jefe de la policía local de Las Vegas (estado de Nevada, oeste), Kevin McMahill, informó más tarde que el fallecido dentro del Tesla tenía una herida de bala en la cabeza. Los expertos consideran que esto sugiere que el supuesto autor del ataque se suicidó antes de la explosión.
La esposa de Livelsberger dijo que no había sabido nada de él desde hacía varios días.
Livelsberger, especialista en inteligencia y operaciones, afirmó en su perfil de LinkedIn que pasó 19 años en el ejército, 18 de ellos en las fuerzas especiales.
Los informes sugieren que tenía varias direcciones en Colorado Springs, y al menos una fue allanada por el FBI el miércoles 2 de enero por la noche.
Las autoridades estaban investigando un posible vínculo entre Livelsberger y Shamsud-Din Jabbar, el terrorista detrás del ataque automovilístico en Nueva Orleans que mató a 15 personas en la víspera de Año Nuevo.
Al igual que Livelsberger, Jabbar sirvió en el ejército y, según algunos informes, trabajó en la misma base militar que el presunto atacante del Cybertruck.
Jabbar, cuya camioneta Ford llevaba una bandera casera del Estado Islámico (EI), también alquiló el vehículo a Turo.
Sin embargo, horas más tarde la policía federal FBI anunció que el ataque de Las Vegas fue «aislado» y no tenía relación con el de Nueva Orleans, en el cual el conductor del vehículo actuó solo, sin cómplices.
Un portavoz de Turo dijo que la compañía estaba «colaborando activamente con las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley mientras investigan ambos incidentes«, y agregó: «No creemos que ninguno de los involucrados en los ataques de Las Vegas y Nueva Orleans tuviera antecedentes penales que los hubieran identificado como una amenaza a la seguridad.
«Seguimos comprometidos a mantener los más altos estándares en la gestión de riesgos, gracias a nuestras tecnologías y equipos de confianza y seguridad de clase mundial que incluyen ex profesionales experimentados en el cumplimiento de la ley».
Se cree que la explosión en Las Vegas mató a Livelsberger e hirió a otras siete personas.
Las publicaciones realizadas en Facebook sugieren que era partidario de Trump y entusiasta de los fuegos artificiales, habiendo comparado los espectáculos de fuegos artificiales con los “sonidos de la batalla”.
Con información de AFP