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La reina del hula hula, Catherine Esteves

El hula hula se convirtió en su rutina de ejercicios y ahora sorprende a más de uno en el boulevard de El Cafetal, que se queda enganchado con su buena vibra

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Hula Hula

La pena no existe en el diccionario de Catherine, porque sabe que cuando comienza a mover la cadera con su hula hula, no hay quien la pare. Catherine Esteves es una publicista retirada que ahora se dedica a una academia de fútbol, pero por las mañanas se la pasa bailando por las calles de El Cafetal, con su música a todo volumen, las manos en el aire y caminando de punta a punta con su aro sin detenerse.

Por una lesión lumbar, Catherine, de 51 años, cambió su estilo de vida, que antes era bastante activo. Fue runner, pero tuvo que dejar de correr por el problema en su espalda. La solución fue comenzar a practicar hula hula, un ejercicio que ya utilizaba como calentamiento antes de trotar.

“Un amigo utilizaba el hula hula para hacer ejercicio en el parque Vizcaya y yo, después de correr, practicaba 15 minutos de hula estacionario. Luego hicimos un trueque: yo le entregué unos pedales de bici y él me dio el aro. Así comencé a practicar en la sala de mi casa”, cuenta Catherine.

Foto: Valentina Rivas

El origen de un ritmo milenario

La actividad del hula hula se remonta a la Antigua Grecia. Las personas lo utilizaban como ejercicio y los niños como algo recreacional. Años después fue que surgió el término hula, creado por los marineros ingleses que llegaron a la isla de Hawái en el siglo XVIII. El movimiento al usarlo se asemejaba a la danza tradicional de los isleños de aquellos tiempos.

Practicar este ejercicio tiene muchos beneficios. Catherine asegura que la ha ayudado con su lesión porque la obliga a mantener la postura, fortalece los músculos del abdomen y mejora el equilibrio. Y sí, tu abuelita tenía razón: también saca cintura.

Con el tiempo, Catherine convirtió el hula en una rutina diaria, y poco a poco se dio cuenta de que era buena en ello. En vez de hacerlo estacionario, decidió salir a caminar con el aro. Así comenzó a recorrer su urbanización y luego las calles del boulevard de El Cafetal. Actualmente lleva seis años ejercitándose con él.

Foto: Valentina Rivas

Puede estar bailando con su hula durante una hora y media, y a veces supera la hora y cuarenta minutos.

“Un día dije: voy a salir al boulevard. Me puse mi música y no le paré a nadie. Eso es parte de mi personalidad. No estoy pendiente de lo que puedan pensar los demás”. Y así lo hizo. Poco a poco se fue convirtiendo en un ícono de la zona, hasta que un video grabado en el semáforo de El Limón, en El Cafetal, se hizo viral y la catapultó aún más.

“Mi hija me mostró el video y me dijo que me abriera TikTok inmediatamente. Me volví viral sin quererlo”, cuenta Catherine.

@somosdiariolachayota

Las calles de Caracas se han convertido en el escenario de una nueva sensación viral: Catherine Esteves, conocida en TikTok como catheste.23 es una deportista y creadora de contenido que ha capturado la atención de miles gracias a su singular manera de ejercitarse con alegría, estilo y muchísima energía. Catherine no solo baila, trota y camina por la ciudad con un hula hula girando a la perfección en su cintura, sino que lo hace con una destreza admirable que deja boquiabiertos a quienes la ven, tanto en persona como a través de las redes sociales. Su dominio del aro, combinado con una actitud contagiosamente positiva, ha hecho que cada uno de sus videos se llene de elogios y comentarios motivadores. «¡Eres una inspiración!», «Abre un club, por favor», «Quiero clases contigo», son algunas de las frases que se repiten entre quienes la siguen. Y no es para menos: su carisma, constancia y estilo único han despertado el interés de muchas personas que ahora ven en el hula hula una forma divertida y liberadora de ejercitarse. Además del ejercicio físico, Catherine transmite una vibra poderosa que conecta con quienes la ven: su alegría, su determinación y su forma auténtica de expresarse han hecho que se convierta en un símbolo de energía positiva, amor propio y movimiento. En tiempos donde muchas rutinas deportivas se vuelven repetitivas o inalcanzables, Catherine Esteves demuestra que hacer ejercicio también puede ser una fiesta, que la ciudad puede ser un gimnasio, y que el hula hula, con ritmo y actitud, puede girar no solo alrededor del cuerpo, sino de una comunidad que se siente inspirada a moverse con libertad.

♬ sonido original – Diario La Chayota – Diario La Chayota

El hula hula como viaje a la infancia

En algún momento de tu vida seguramente intentaste hacer girar un hula hula. Aunque de niños teníamos más destreza, Catherine asegura que el movimiento queda grabado en el cuerpo. “Si lo hiciste de niño, probablemente puedas controlarlo ahora. Además, es una actividad divertida que te reconecta con tu niño interior”.

A pesar de esto, Catherine dice que para hacer ejercicio con el hula no basta con solo tener el aro, sino que también la música influye en el movimiento. Catherine dice que tiene que tener un ritmo específico: no puede ser ni muy rápida ni muy lenta.

“Me gusta el deep house para hacer hula. También me gusta el pop rock de los 80. No me gusta el techno porque es muy rápido y tengo que escuchar una música que me ayude a llevar ritmo”.

Para hacer hula solo hay que empezar y practicar todos los días. Pero el tipo de aro importa.

“El hula hula de niños no funciona. El hula para adultos tiene un diámetro específico y, por lo general, está hecho de un material más pesado. Pueden conseguir los básicos o profesionales en Mercado Libre”.

En Mercado Libre hay opciones que están entre los 39 y 104 dólares. Dependiendo de su material.

Sin embargo, el consejo de Catherine es claro: “Para hacer hula todo está en la actitud. Tienes que ser constante. No hay edad para esto”.

Foto: Valentina Rivas

Escuchar música, bailar, cantar y girar el hula hula son tres cosas que Catherine domina a la perfección. Mientras baila, no pierde el ritmo ni por un segundo. Según ella, no hay quien la detenga ni quien logre desconcentrarla cuando está en su zona. Su destreza le ha abierto puertas para plantearse nuevas metas, como batir un récord o comenzar a dar clases.

“Me lo han pedido mucho en TikTok. Por los momentos no estoy dando clases, pero sí me gustaría hacerlo”, cuenta.

Sin embargo, Catherine no está cerrada a nada y está lista para comenzar un capítulo nuevo en su vida siendo creadora de contenido y bailando con su hula hula de arriba para abajo.

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