Previamente, Kim Jong Un, estaba dispuesto a seguir realizando ensayos (ya más de 30) de armamento, y apuntar y usar sus misiles contra Corea del Sur y los Estados Unidos. Mientras que el presidente Donald Trump señalaba que si las sanciones contra Corea del Norte no funcionaban “Washington se movería a la fase dos, la cual podría ser muy desafortunada para el mundo”
Pero antes de seguir, un poquito de historia.
La separación de las dos Coreas se remonta al inicio de la etapa de postguerra, cuando la península en donde están ubicadas fue dividida en dos áreas de influencia. La del norte, ocupada por la desaparecida Unión Soviética. La del sur, ocupada por los Estados Unidos. Después que, en 1948, Corea del Norte rechazara participar en las elecciones que se celebraban bajo el amparo de las Naciones Unidas, se establecieron dos gobiernos separados en las zonas de ocupación. Ambas partes visualizaban la península como una sola, que debía ser unificada bajo un solo gobierno. En 1950 comenzó la guerra debido a la invasión de Corea del Norte a su vecino del sur.
Este fue uno de los conflictos de mayor trascendencia al inicio de la Guerra Fría. Culminó en 1953, con más de 3.500.000 muertos y un armisticio en el cual ambos bandos se declararon ganadores, creándose una zona desmilitarizada de 4 kms a lo largo del paralelo 38.
La historia de Corea del Sur, ocuparía mucho espacio resumirla. La de Corea del Norte es más sencilla.
De 1949 a la fecha, el país ha sido gobernado por una dinastía que se inicia en la figura del abuelo del actual mandatario, el presidente eterno y líder supremo Kim il Sun, seguido de su hijo Kim Jong Il y posteriormente de Kim Jong Un, quien gobierna desde 2011. Comunismo, restricciones absolutas a las libertades económicas y políticas, violaciones a los derechos humanos, culto a la personalidad, hambrunas y recientemente el desarrollo de un programa nuclear con ensayos incluidos, son los aspectos mas relevantes en la historia de ese país.
Las relaciones entre Corea del Norte y del Sur, no han estado exentas de incidentes generadores de tensiones, escapes de película, secuestros de cineastas, como fue el caso de los productores de películas de Corea del Sur, Shin Sang-ok y Choi Eun-hee, quienes fueron secuestrados en 1978 y llevados ante Kim Jong Il, quien era aficionado al cine, para que filmaran películas propagandísticas sobre Corea del Norte.
Durante muchos años Corea del Norte no representó para el mundo ninguna amenaza significativa, mas allá del referente totalitario, hasta que comenzó a poner en práctica el programa nuclear que había comenzado a diseñar y desarrollar desde 1962.
En 1980 comienzan a darse los desarrollos prácticos del programa nuclear de Corea del Norte. En 2003, anuncia su retiro del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. En 2006, se prenden las alarmas mundiales cuando Corea del Norte anuncia que había llevado a cabo su primera prueba nuclear, y la misma fue detectada. Después vendrían cuatro pruebas más, manejo de reservas de uranio y su enriquecimiento, separación de plutonio, desarrollo de armas químicas y biológicas, exportaciones de misiles a Libia, Pakistán, Egipto, Siria, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Vietnam y Yemen, y un ofrecimiento de usar misiles, en caso de ser necesario, contra Corea del Sur, y los Estados Unidos.
Después de meses de incremento de las tensiones y la retórica entre los Estados Unidos, Corea del Sur y otros aliados, por un lado, y Corea del Norte, y en menor medida China y Rusia, por el otro, Kim Jong Un anunció su disposición de suspender y cerrar los programas nucleares, y el Presidente Trump ha señalado que en las próximas semanas podría producirse un encuentro con Kim Jong Un, que de ocurrir, y de ser efectivo, podría hacerlo merecedor del Premio Nobel de la Paz, según el clamor de algunas voces.
La esencia del giro repentino y disminución de la tensión de este asunto está muy vinculada con lo que Estados Unidos y Corea del Norte perciben en forma correcta o errónea del escenario internacional, y de las consecuencias que pudieran tener sus acciones si el espiral del conflicto no se detiene.
Uno de los mejores analistas en temas de percepciones en relaciones internacionales (RI) es el profesor Robert Jervis, quien en su libro “Perception and Misperception in International Politics” (Percepciones y percepciones erróneas en Política Internacional) profundizó en el tema.
En dicha obra el autor trató de explicar cómo se perciben los actores políticos entre sí, y como los procesos cognitivos que están vinculados con los analistas y tomadores de decisiones, conducen a percepciones erróneas, que pueden diferir de la realidad.
La esencia del caso en concreto se reduce a si, por un lado, Estados Unidos considera que Corea del Norte podría no actuar racionalmente y desplegar algunas de sus armas iniciando un conflicto de impredecibles consecuencias, o si por el lado de Corea del Norte se percibe que Estados Unidos podría agilizar una operación de ataque rápida, y no muy anunciada, similar a la que desplegó sobre Siria recientemente, que pudiera debilitar y llevar a una posible pérdida del poder a Kim Jong Un.
Jervis indica que dado que un Estado no puede determinar si las acciones de otros podrían ser agresivas, debe asumir lo peor y en una determinada etapa comprar o ensamblar tantas armas como pueda. Eso estaba ocurriendo en el pasado del lado de Corea del Norte hasta que se llegó a la fase de anuncio de desmontaje.
Jervis señala como una percepción errónea común, el ver las acciones de los demás más centralizadas, planificadas y coordinadas de lo que realmente son. Esto hubiera explicado quizás una acción mas beligerante de parte de Estados Unidos para bloquear a Corea del Norte, viéndola menos dispuesta a atacar de lo que se mostraba, pero habiendo ocurrido lo contrario, solo quedan algunas hipótesis que podrían estar basadas en lo que Jervis señala a continuación: “la mayoría de los problemas son demasiado complejos como para ser susceptibles de racionalidad total o sinóptica, los responsables de la toma de decisiones deben partir de la política existente y tomar medidas pequeñas y correctivas para hacer frente a los problemas a medida que surjan” Es decir, que a lo mejor el asunto no es tan complejo como imaginamos y ambos actores obedecieron a las siguientes motivaciones:
- Un deseo inusitado de vivir en paz por parte de ambos dirigentes
- Kim Jong Un calcula que el presidente Donald Trump, es una caja de sorpresas y podría cualquier día tomar una decisión como la que tomó en el caso de Siria, sin mucho calculo, con las respectivas consecuencias para Corea del Norte.
- El presidente Trump le aplicó psicología al asunto y concientizó que no hay mejor arma para “desarmar” un ego peligroso que el de darle, aunque sea un pequeño espacio y tiempo para que retoñe.
Pero, si el asunto fuera más complejo, las hipótesis de este repentino cambio involucrarían muchos elementos que no están solamente vinculados con las actuaciones de Corea del Norte, sino con temas políticos y económicos que tienen que ver con la proyección de la seguridad nacional estadounidense en la región asiática.
Por un lado es posible que las amenazas de Corea del Norte de usar armamento o de vender armamento a otros países que adversan los Estados Unidos haya sido realmente creíble, mas allá de la racionalidad o no de este tipo de decisiones por parte del régimen de Corea del Norte, en el sentido que, si efectivamente Corea del Norte, ha vendido armamento y está realmente dispuesto a utilizarlo, la seguridad de los Estados Unidos y del mundo entero estaría en peligro, y por consiguiente, cualquier disminución de la importancia de este asunto tendría consecuencias posteriores para la administración Trump si llegara a ocurrir lo impensable.
El desmontar esta amenaza sin costos, con el solo uso de la diplomacia, y sin pérdida de vidas humanas, podría dar una carta muy importante a la administración Trump para avanzar en otras regiones y temas, como los económicos.
Tomando en cuenta que las amenazas a la seguridad no sólo son políticas- militares, sino también económicas, en el caso de las relaciones de interdependencia de Estados Unidos con China, en la que ambos países son mutuamente sensibles a los cambios, el desmontaje de la amenaza usada por China directamente, y por Rusia en menor medida, que implica que ambos países son los únicos que pueden disuadir a Corea del Norte de no hacer uso de su armamento, fortalecería la posición de Estados Unidos en la región, política y económicamente, cuando dicha amenaza quede bloqueada o desaparezca.
Por otro lado, para Corea del Norte la complejidad del cambio repentino puede explicarse por el efecto que han tenido sobre su economía las medidas de la administración Trump que han afectado las importaciones y exportaciones de este país, limitando su acceso a divisas e incrementando sustancialmente los costos de acceso a materias primas que su ya debilitada economía necesita para sobrevivir y sobre todo para mantener el aparataje totalitario que garantiza la supervivencia de la dinastía Kim.
El mundo es mas complejo de lo que parece, y el mundo de las percepciones en donde se involucran actores racionales y no racionales con diversos intereses siempre configura un tablero con un juego de piezas en la que cualquier movimiento brusco lleva a resultados inesperados y peligrosos.
Al menos por un momento, e independientemente de las razones de fondo, se le está dando, como en la canción de John Lennon, una oportunidad a la paz.]]>