Rodríguez dijo en rueda de prensa, sin detallar cuál es el alcance de tal acuerdo en relación con Venezuela, que el Gobierno de Nicolás Maduro mantendrá su posición «de defensa de la soberanía» al exigir «que se cumpla lo que el Gobierno de Colombia firmó», dijo.
Según el ministro, «sin el apoyo de Venezuela hubiese sido imposible que se realizaran los acuerdos de paz en Colombia», por lo que le reclaman también al Gobierno de ese país que «abandone la retórica extremista, la retórica de la Guerra Fría».
«Nosotros tenemos tolerancia cero contra los falsos positivos, contra los ‘fake news’, y siempre los vamos a desmentir», dijo el ministro.
Rodríguez aseguró que se adelanta una política de «falsos positivos» para «tapar la reaparición del paramilitarismo, el aumento de los cultivos de coca y del desempleo» en Colombia, desviando la atención hacia Venezuela.
El ministro insistió en que Colombia «ha utilizado la violencia» como forma de gobierno y cuestionó que las relaciones entre ambos países no se desarrollen en el marco del respeto.
Además, aseguró que Venezuela ha recibido 36 solicitudes por parte de Colombia para que representantes de las FARC y el ELN permanecieran o estuvieran en tránsito durante períodos específicos en territorio de Venezuela. esto en respuesta a las declaraciones del presidente Iván Duque en las que pidió a Cuba que explicara cómo el cabecilla Nicolás Rodríguez, alias «Gabino» llegara a La Habana, manejando la hipótesis de que salió por nuestro país.
El Gobierno de Venezuela ha acusado en reiteradas oportunidades al Gobierno del expresidente colombiano, Juan Manuel Santos, de estar implicado en el atentado del que el mandatario Nicolás Maduro salió ileso en agosto.
Venezuela también ha pedido a Colombia «atender la crisis de seguridad» de la que asegura «es víctima», sobre todo luego del reciente ataque de un grupo aún no identificado a una patrulla de la Guardia Nacional (GNB) en el estado de Amazonas, que se saldó con tres agentes muertos y otros 10 heridos.
Según dijo entonces el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, el suceso ocurrió en represalia por la captura de varios integrantes de un grupo paramilitar.
El Gobierno colombiano dijo el 5 de noviembre que facilitará a Venezuela “toda la colaboración” para asegurar el castigo de los responsables del asesinato de tres militares de ese país ocurrido en el estado venezolano de Amazonas, en la que un día previo al ataque a los funcionarios de la Guardia Nacional se capturó a nueve personas, «entre las que se encuentra el ciudadano colombiano Luis Felipe Ortega Bernal, quien es un reconocido cabecilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuyo prontuario delictivo le mereció circular azul por parte de Interpol, por múltiples delitos cometidos en nuestro país».
Por su parte, el diputado Américo de Grazia aseguró el 6 de noviembre que lo que califica de “amenaza” hecha por Maduro contra él y Velásquez es porque han denunciado la presencia del ELN en Parguaza, lugar donde forman un cuadrante entre los estados Bolívar, Apure y Amazonas en el que se explota el coltán.
También habría presencia de este grupo guerrillero en el municipio Cedeño del estado Bolívar; en San Vicente de Paúl, donde se ubican las minas de diamante y en el Municipio Sifontes, Tumeremo, el Dorado, Las Claritas y la Sierra de Imataca.
Una investigación de InSight Crime publicada el 14 de noviembre develó que la presencia del grupo guerrillero colombiano Ejército de Liberación Nacional (ELN) se extiende a la mitad del país abarcando desde Zulia pasando por Táchira, Apure, Amazonas, Bolívar hasta llegar a Anzoátegui.
El texto especifica que el grupo “ha logrado avanzar cerca de 1.500 kilómetros desde la frontera colombiana con Táchira” lugar que históricamente ha utilizado como entrada al territorio venezolano. “Esto demuestra que esta guerrilla ha logrado atravesar el país gobernado por Nicolás Maduro, sin mayores obstáculos”.
Con información de EFE]]>