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Gustavo Dudamel: que lo llamen apolítico

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26/01/2016
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FOTOGRAFÍA: ANIBAL MESTRE

La ambivalencia del director – quien cumple 35 años hoy 26 de enero – es apenas una de sus cualidades. Que de cuerdas afinadas y Mahler sí que sabe. Quiso aclarar con un artículo de prensa sus posturas políticas y más bien se oscureció. El tiro por la culata por hacer una gracia. Sus seguidores aún se preguntan quién es Gustavo Dudamel cuando de ideologías revolucionarias se trata

En un hito fastuoso para la música venezolana: la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y la Filarmónica de Los Ángeles se han unido bajo la conducción y oído y movimientos de Gustavo Dudamel para tocar las nueve sinfonías de Beethoven en la ciudad de Los Ángeles. Sin duda será una serie de conciertos memorables los cuales traen a colación el éxito del Sistema Nacional de Orquestas.

Sobre el tapete, sin embargo, se encuentra en discusión un artículo de opinión escrito por Gustavo Dudamel publicado el martes 29 de septiembre de 2015 en el diario Los Angeles Times titulado: “¿Por qué no hablo de política?”. Allí el hombre del pelo en revolución —sus rulos son imagen— explica las razones por las que jamás se ha pronunciado públicamente sobre el tema.

Consciente de que estos conciertos puedan crear un lugar para la protesta en contra o a favor de las políticas del gobierno de Venezuela, como ha sucedido en el pasado, Dudamel escribe. “Muchos han tratado de definirme a mí y a mis creencias políticas, o decirme lo que debo creer. Ahora quiero hablar por mí mismo”. Justo en esta aclaratoria radica el problema. Nunca habló por él en todo el artículo.

Confiesa no ser político ni activista, como tampoco se muestra adepto de ningún bando. Es cierto, Dudamel jamás ha participado en un evento propio de algún partido en el país sino en actos oficiales del Gobierno Nacional. Pero lo que no dice es que El Sistema pertenece al Estado y no al gobierno. Entonces, ¿puede el gobernador de Miranda contratar a Gustavo Dudamel para que toque en un concierto benéfico para los mirandinos de la misma manera que lo contrata el presidente de la República o el alcalde del municipio Libertador? ¿Por qué no lo explicó?

Gustavo Dudamel puede decir creerse absolutamente imparcial. Pero es difícil olvidar su presencia en momentos de tensión. Basta recordar que fue su imagen lo primero que mostró TVES al inaugurarse esa planta televisiva cuando cerró Radio Caracas Televisión (RCTV). Fue su batuta la que se movió en el funeral del expresidente Chávez. Imparcial es decir que ha podido conducir en todas estas ocasiones, como de hecho lo hizo, pero también que ha podido no hacerlo. ¿Sabe el maestro Dudamel que la Constitución Nacional le ampara el derecho de expresión?

El temor de Dudamel es que de adoptar una postura política se politizaría, por extensión, “El Sistema”. Es aquí en donde estoy en desacuerdo con él. Que solo la imagen de Hugo Chávez haya salido de fondo en el concierto que Venezuela le regaló a la Organización de Naciones Unidas con motivo de su 70° aniversario, es prueba de que “El Sistema” ya está politizado. Si El Sistema ha sido apoyado, como dice Dudamel en su artículo, por todos los gobiernos desde que fuera fundado en 1975, ¿por qué tiene que salir un presidente en específico? Es más, ¿por qué tiene que salir un presidente? Si acaso, ¿por qué no sale una imagen del maestro Abreu? ¿De los jóvenes? ¿De la obra?

Para mí, Gustavo Dudamel no dice su posición política porque no tiene que hacerlo y punto. El Gobierno sabe que de momento es irremplazable. Hay un solo Gustavo Dudamel. Yo solo espero que él no crea que vaya a haber un solo Gobierno. Nadie puede realmente levantar una batuta de esperanza cuando su música es escuchada en cadena nacional y creer que eso es libertad. Nadie que produzca una nota tan espectacular puede pretender que su silencio sea opacado. “No confundan mi falta de postura política con falta de compasión o ideales”, dice al final de su texto. No creo que sea falta de compasión o ideales. Con toda sinceridad, yo creo que más bien es falta de bolas.