El entierro de la sardina, el jolgorio de Naiguatá desde hace 67 años (fotos)
La sardina representa el jolgorio carnavalesco, a la vez de ser el símbolo de la abundancia del pescado que viene del mar para los guaireños
La sardina representa el jolgorio carnavalesco, a la vez de ser el símbolo de la abundancia del pescado que viene del mar para los guaireños

Desde hace 67 años, y como ya se hizo tradición de los Miércoles de Ceniza, en el pueblo de Naiguatá celebrarán el colorido Entierro de la Sardina, para anunciar la cuaresma.
El Entierro de la Sardina es una tradición originaria de España que llegó a Venezuela a través de la colonización, radicándose en las poblaciones de Naiguatá y Puerto Cabello.

Consiste en la parodia de un entierro, en el cual participan varios personajes como las viudas que lloran de manera jocosa, la pérdida de su marido que es la sardina, el cura que oficia la misa, el diablo, el abogado, el preso, integrando el cortejo fúnebre, que cuenta con una especie de carroza de madera ornamentada donde se coloca una sardina hecha de cartón y alambre, decorada con palmas y productos agrícolas, representando la cosecha y la invocación de la fertilidad.


La sardina representa el jolgorio y toda la locura carnavalesca, a la vez de ser el símbolo de la abundancia del pescado que viene del mar para los guaireños.
Estos personajes de la faena se van preparando desde antes del mediodía, mientras otros hombres hacen el féretro del pez. Según la costumbre, la sardina muere a la medianoche del martes de carnaval. Entonces, las viudas comienzan a organizar el velorio. El cura ayuda a llevarla al mar, pero el diablo siempre intenta impedirlo. Al final pierde el diablo y la sardina es lanzada al mar.









