Clap cubre 10,54% de los requerimientos nutricionales de los venezolanos

La caída en la distribución de las cajas CLAP en 15 estados del país pasó 11.600.000 entregadas en febrero a tan solo 2.562.000 en noviembre.

En su informe mensual, Ciudadanía en Acción, en el que se evalúa la disposición de alimentos en Venezuela a través de los Comité local de abastecimiento y producción (CLAP) reveló fallas que afectan a la población.

El estudio de la organización realiza una comparación entre la dieta prototipo sociohistórica venezolana entre los años 1999 – 2014. En él se refleja que el venezolano consumía en promedio 36,73 kilogramos per cápita al mes, mientras que para noviembre de 2019, la cifra bajó a 15,56 kilogramos por persona al mes.

De igual forma, se realizó un análisis que muestra la caída en la distribución de las cajas CLAP en 15 estados del país donde pasó de un alcance de 54,6% en febrero a 35% en noviembre. Esto se traduce en número de cajas una disminución de 11.600.000 entregadas durante el segundo mes del año a tan solo 2.562.000 en noviembre.

Asimismo, el contenido de cada caja varió en comparación a lo que se entregaba a principios de año con 3,28 kilogramos de arroz blanco, siendo este el principal alimento del denominado CLAP, seguido por la pasta (2,95 kg) y la harina de maíz (1,91 kg).

Cada caja o bolsa CLAP además contiene un peso promedio de 10,34 kilogramos y tiene una periodicidad de entrega de 48,91 días. Estos alimentos solo cubren 28.720 kilocalorías, lo cual solo representa 10,54% del requerimiento familiar.

El estudio hecho en una muestra geográfica que abarca 11 nodos principales de geo datos alimentarios (movilizan cargas diversas hacia consumo final) y 21 Nodos laterales de geo datos alimentarios (movilizan cargas alimentarias específicas o especializadas).

El monitoreo se centra en las cargas listas para consumo y con destino a centros de consumo y ejerce influencia sobre entre 80% y 85% de los alimentos disponibles.

¿Cómo se desconoce el Decreto de Emergencia Económica?

Cuando uno afirma que el decreto de emergencia es nulo y que por tanto debe ser desconocido, son válidas las dudas prácticas que le surgen a la gente: ¿cómo hago si me abren un procedimiento? ¿cómo paro yo al gobierno? ¿qué hago si me llega un CLAP con una Glock a sacarme la mercancía? La respuesta corta es que, frente al decreto, hay que denunciar y documentar.A manera de explicación, a continuación expongo la figura de los estados de excepción, la nulidad del decreto en cuestión y la manera de proceder, algo así como una “guía ciudadana”. Recordemos que un estado de excepción es una figura constitucional que, en una situación de emergencia, le permite al Ejecutivo tomar medidas excepcionales de inmediato (desde el momento en que el decreto aparece en Gaceta).