Susana Raffalli: Más que ayuda, se requiere asistencia humanitaria

La experta en seguridad alimentaria y nutrición Susana Raffalli explica que no basta la provisión de alimentos y medicinas, pues también se requiere un programa más integral, concebido para restablecer los derechos a la vida, la alimentación y la salud. Raffalli responde ocho preguntas esenciales sobre los esfuerzos para afrontar la emergencia humanitaria compleja en Venezuela

¿Qué son las acciones humanitarias?

Son iniciativas para atender a poblaciones en situaciones de crisis o emergencia a gran escala: catástrofes naturales, conflictos armados o crisis políticas. Las acciones humanitarias pueden ser de dos tipos: ayuda y asistencia humanitaria.

¿Cuáles son los objetivos de las acciones humanitarias?

Las acciones humanitarias son acciones orientadas a:

Salvar las vidas de personas que están en riesgo de morir.
Aliviar el sufrimiento humano.
Preservar la dignidad de personas en situación de dependencia.
Proteger los derechos humanos.

¿Qué es la ayuda humanitaria y cuáles son sus límites?

La ayuda humanitaria se limita a la provisión de insumos alimentarios o sanitarios para atender a poblaciones que están en riesgo de muerte. Es limitada en términos de cantidad y lapsos. La ayuda humanitaria incluye acciones de socorro y acciones de protección.

Las de socorro tienen que ver con la provisión de insumos destinados a satisfacer las necesidades más urgentes de la población. Las de protección van más allá e incluyen precauciones para no dañar a las personas que reciban la ayuda, facilitar su acceso a todo el que lo necesita, promover la capacidad de los propios beneficiarios de ayudarse por sí mismos, proteger los derechos humanos y procurar la reparación de los perjuicios causados.

¿Qué es la asistencia humanitaria y en qué se diferencia de la ayuda humanitaria?

La asistencia humanitaria es una fase complementaria de la ayuda humanitaria. Implica la disposición de recursos (humanos, materiales y presupuestarios) para el cumplimiento de los objetivos en términos de restablecimiento de los derechos a la vida, la alimentación y la salud. Supone un gran esfuerzo de planificación a través del diseño de programas de logística para el acopio, ingreso y distribución de la ayuda, que incluyan indicadores de desempeño y a cuyos efectos se requiere la participación de personal especializado en la materia.

La asistencia humanitaria no solamente amerita insumos, sino fondos económicos para costear los gastos de personal, equipos, movilización, logística, monitoreo y evaluación de cada una de las acciones de socorro y protección. Además, en los programas de asistencia humanitaria es clave el fomento de las capacidades de los beneficiarios para salir de la situación de emergencia en que se encuentran y lograr satisfacer sus necesidades básicas.

La ayuda humanitaria (tipo donación) sin asistencia humanitaria no tiene mayor impacto y se diluye en el tiempo. Mientras que la ayuda humanitaria puede ser administrada por los bomberos, funcionarios de protección civil y grupos de voluntarios, la asistencia humanitaria requiere una experticia mayor, ajustada a protocolos internacionales y a mandatos específicos que tienen los actores humanitarios.

¿Qué debe contener un paquete de ayuda humanitaria?

Alimentación y nutrición. Se trata de la provisión de raciones básicas mínimas de unos cinco o seis alimentos para cubrir las necesidades básicas de una familia. Deben estar diseñadas para proveer de 2.000 a 2.100 calorías diarias por persona. Generalmente, estas raciones mínimas de emergencia incluyen un almidón (harina de maíz, pasta o arroz), una proteína de alta calidad y bajo costo (granos o pescado enlatado), azúcar, aceite y algún cereal fortificado con vitaminas y minerales.

En cuanto a nutrientes, el paquete de ayuda humanitaria suele incluir este cereal fortificado y alimentos terapéuticos listos para el consumo, que se elaborar en forma de barras, galletas o pastas. Esto último está especialmente destinado a personas desnutridas, sobre todo niños y niñas, y es necesario que se complemente con seguimiento de la condición nutricional de cada persona. También se deberían incluir vitaminas y minerales para niños y niñas y mujeres embarazadas o en período de lactancia.

Los insumos sanitarios se dividen en dos:

Las medicinas. Generalmente están destinadas al manejo de enfermedades que afectan a grandes contingentes de población. Suele incluirse material de primeros auxilios, sales de rehidratación oral, antibióticos, antidiarreicos, medicamentos para el manejo de infecciones básicas, sueros, soluciones intravenosas y material quirúrgico.

El kit de higiene. Incluye un desinfectante, pasta dental, cepillos dentales, jabón, pastillas para purificar el agua, un balde o tobo, afeitadoras, toallas sanitarias para mujeres y pañales para niños.

¿Quiénes son los beneficiarios prioritarios de la ayuda humanitaria?

La ayuda humanitaria está prioritariamente destinada a personas en situaciones alimentarias o sanitarias que ponen en peligro su vida y que no tienen suficientes recursos para, por sí mismas, salvarse. Niños y niñas menores de 5 años. Mujeres embarazadas o en período de lactancia. Población en situación de dependencia: adultos mayores, personas hospitalizadas, personas en casas de abrigo y consejos de protección, privados de libertad y personas con discapacidades.

¿La ayuda humanitaria alcanza para personas con enfermedades crónicas?

En principio no. La ayuda humanitaria no incluye insumos sanitarios para personas afectadas por enfermedades crónicas que requieran medicamentos de alto costo. Por ejemplo, los kit de insumos sanitarios no suelen incluir medicamentos como insulina, medicamentos para el colesterol, soluciones para diálisis, inmunosupresores para trasplantados, antirretrovirales para personas con VIH, quimioterapias ni reactivos para el cáncer, ni antibióticos de última generación.

La ayuda humanitaria, concebida a gran escala y en términos poblacionales, es intensiva. Está pensada y destinada a obtener una amplia cobertura. El criterio es poblacional. Por ejemplo, se asume que con el costo de una diálisis se pueden salvar a 3.500 niños y niñas.

¿Cuáles son los protocolos internacionales aplicables en materia de acciones humanitarias?

Existen tres marcos normativos:

Marco Técnico. Criterios técnicos homologados internacionalmente aplicables a cada área de atención: salud, alimentación, nutrición, almacenamiento de insumos, refugios, educación, entre otros.

Marco Ético. Tiene que ver con los principios humanitarios recogidos en la Carta Humanitaria Internacional y el Código de Conducta establecido por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Estos principios son:

Humanidad: Que todo movimiento humanitario tenga por fin último salvar vidas y aliviar el sufrimiento humano y que efectivamente llegue a quien lo necesite.

Imparcialidad. La ayuda humanitaria no admite sectarismos ni exclusiones por razones de origen étnico, religión, condición social o afiliación política

Neutralidad. La ayuda humanitaria no puede ofrecerse ni otorgarse en nombre de ninguna de las partes involucradas en un conflicto.

Independencia. Los actores humanitarios deben proceder de acuerdo a sus propias normas y ajenos a lineamientos de los gobiernos o grupos de poder.

Transparencia y rendición de cuentas. Todas las acciones humanitarias deben ser auditables en los términos establecidos por los protocolos internacionales.

Marco Jurídico:

Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Las acciones humanitarias deben estar ajustadas a los pactos internacionales de derechos humanos, particularmente el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Derecho Internacional Humanitario, que aplica solo en conflictos bélicos y, por lo pronto, no procede en el caso venezolano.

 

Texto publicado gracias a una alianza con Proiuris. Aquí puede leer la versión original.