CRÓNICA | El paso de Juan Guaidó por Madrid

En su paso fugaz por la capital, la agenda del presidente de la Asamblea Nacional fue copada por infinitas reuniones y homenajes que le hicieron las autoridades de la Comunidad de Madrid, liderada por el opositor Partido Popular

En medio de un clima tenso entre Venezuela y España, protagonizado por la negativa del presidente de España, Pedro Sánchez, de recibir al presidente encargado Juan Guaidó, en su visita a Europa, el lider de la oposición venezolana llenó las calles de Madrid con la bandera tricolor.

En su paso fugaz por la capital, la agenda del presidente de la Asamblea Nacional fue copada por infinitas reuniones y homenajes que le hicieron las autoridades de la Comunidad de Madrid, liderada por el opositor Partido Popular. La derecha española dio un paso al frente de la opinión pública y encabezó los actos privados y públicos del interino, en un acto de confrontación con el gobierno de Sánchez.

Si bien el entonces presidente en funciones de España aceptó hace un año como presidente encargado de Venezuela a Guaidó, tras su victoria electoral este año y luego de ser electo gobernante, sumado al pacto con los izquierdistas de Podemos y con el líder afín al chavismo, Pablo Iglesias, esta vez no quiso verlo. La vuelta de timón desencajó a la comunidad internacional y alteró a la oposición venezolana. Hasta último minuto, rechazó la visita de Guaidó y dejó su trabajo a la ministra de Exteriores, Arancha González Laya.

Apoyo

La canciller recibió a Guaidó fuera de la sede del ministerio, en una reunión de 40 minutos, de forma discreta y sin grandes declaraciones. Una nota hecha pública posterior al encuentro, Exteriores señaló que González Laya le expresó el «pleno respaldo del Gobierno español a su figura» a pesar de no haber sido recibido como se suele hacer con los mandatarios de Estado.

Asimismo, Exteriores indicó que lo que el Ejecutivo desea es «contribuir con todos los medios a su alcance a crear las condiciones para que se celebren elecciones presidenciales con garantías democráticas».

En la reunión con la ministra participaron también el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo de Laiglesia y el director general para Iberoamérica, Rafael Garranzo. Junto a Guaidó estaban su vicecanciller Isadora Zubillaga y el asesor Juan Victor Salcedo.

Recorrido

Así, tras la reunión en Casa de América, Guaidó saltó a un auto para llegar al Palacio De Cibeles, donde el alcalde de Madrid, Jose Luis Martinez-Almeida, le hizo entrega de la Llave de la Ciudad. El Himno Nacional retumbó en el Patio de Cristales haciendo estremecer a los asistentes, venezolanos y españoles, al tiempo que Guaidó desfilaba por una alfombra roja escoltado por la Guardia de Honor.

«La Llave de Oro de la Villa de Madrid es un reconocimiento y nuestro modo de reafirmar la hermandad entre ambos países y especialmente de la ciudad de Madrid», vociferó el alcalde, para después ser aplaudido por unas 200 personas entre las que se encontraban figuras como Vargas Llosa, Lilian Tinrori, Antonia Lopez, Antonio Ecarri, José María Aznar, Ana Botella, entre otros.

De allí, Guaidó dio una rueda de prensa breve en la sede del Ayuntamiento, donde sostuvo un encuentro con el líder del PP, Pablo Casado, hacia las cuatro de la tarde.

«Estar aquí hoy representa que los valores fundamentales resistieron», dijo Guaidó durante el encuentro con los medios.

Denuncias

Por su parte, el lider del PP criticó la actitud psoevista. «Sánchez debe cesar de inmediato al señor (José Luis) Ábalos», afirmó Casado a raíz del encuentro del ministro de Transportes la madrugada del pasado lunes en el aeropuerto de Barajas con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien actualmente forma parte de la lista de sancionados de la Unión Europea.

Mientras tanto, en Puerta del Sol, sede por autonomasia de la diáspora venezolana en Madrid, esperaban cientos de personas con banderas tricolor y pancartas que pedían la libertad del país criollo. Guaidó se dejó ver entrada la noche y en medio de una llovizna constante.

«Lo vamos a lograr. Dios bendiga a Venezuela, a la democracia. Estamos de pie y no van a poder con los venezolanos. Nos veremos muy pronto», dijo quien alguna vez fuera parte de los lideres estudiantiles que marchaban contra Chávez.

Líder

El momento cumbre llegó cuando el líder venezolano subió al balcón principal del edificio de la Real Casa de Correos, para saludar a la multitud de la plaza. Cual Vicente Emparan asomado al balcón del Ayuntamiento, frente a la Plaza Mayor. A diferencia de este, tras Guaidó no había Cortés de Madariaga y ninguna muchedumbre dijo «no». Por el contrario, le gritaban «presidente» en un país que se desdobla entre la aceptación de una dictadura de izquierdas en el país caribeño y la negación de una dictadura local, de derechas, muy reciente.

En minutos el PP llevó a cabo un acto de entrega de la primera Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Alli, Guaidó firmó en el Libro de Honor de la Comunidad de Madrid, situado en el salón Canalejas.

«La esperanza llegó para no morir», cerró contundente Guaidó ante la multitud que abandonó la Real Casa de Correos entrada las nueve de la noche.