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¿Cuál cuarentena radical? La calle hierve de gente

La semana comprendida entre el 9 y el 15 de noviembre, los venezolanos deberían estar en confinamiento, salir solo si es estrictamente necesario y los únicos comercios que pueden funcionar son los que expenden artículos de primera necesidad. Pero ocurre todo lo contrario. Lo constatamos en este reportaje gráfico

¿Cuál cuarentena radical? La calle hierve de gente

Cuarentena radical. Así llama el gobierno de Nicolás Maduro a las semanas alternas en las que, se supone, los venezolanos deberían estar en sus casas y en la que solo pueden abrir, en horario restringido, los comercios que expenden productos de primera necesidad.

El invento se llama 7 + 7 y consiste en que una semana es de flexibilización total y la otra de cuarentena radical. Así se mantendrá el esquema social al menos hasta diciembre, cuando todo el mes sea de libertad. Es lo que Maduro anunció que planea hacer en ese mes de cuestionadas elecciones y de fiestas navideñas.

Esta semana, la que comenzó el lunes 9 de noviembre, se supone que es de cuarentena radical. Esa es la teoría. La realidad es distinta.

La gente está en la calle. Adultos, niños y ancianos se aglomeran en transportes públicos, aceras y comercios. Es lo que constató Daniel Hernández, fotoperiodista de El Estímulo ayer 10 de noviembre, en un recorrido por Caracas.

Todas las fotos de esta nota son de Daniel Hernández / @danielimagengrafica

Nadie supervisa el uso correcto de las mascarillas. Muchas las usan de bufanda, incluso cuando hay mucha gente alrededor. Otras solo tapan la boca. Mientras que en algunas regiones de Italia están pensando en imponer una multa de 400 euros a quien no porte correctamente el tapabocas, en Venezuela ninguna autoridad vigila su buen uso.

cuarentena radical

Tampoco se respeta el distanciamiento social. Las advertencias sobre cómo se contagia el coronavirus Sars-CoV-2, a través de microgotas esparcidas en el aire, que exhortan a mantener una distancia de al menos un metro entre personas desconocidas, no parece haber calado en el colectivo.

cuarentena radical

El mal ejemplo…

Hay que saber que tampoco es fácil quedarse en casa cuando hay que trabajar para comer. Una semana en confinamiento implica, para muchos, una semana de hambre. Así que se abren los negocios o se sale a vender en las calles, aunque eso signifique arriesgarse a contraer el virus.

cuarentena radical

cuarentena radical

Como las escuelas no están abiertas, las madres no tienen con quién dejar a sus hijos y tienen que sacarlos de sus casas. Se supone que deberían tener clases en línea, pero esto también es difícil de cumplir en el país con peor conexión a internet en Latinoamérica.

cuarentena radical

Las persona mayores de 65 años son las más vulnerables a la fiereza del virus. Ellas, más que nadie, son las que no deberían salir de sus hogares, para protegerse. Pero muchas veces están solos, porque los jóvenes del hogar han emigrado de Venezuela buscando una mejor calidad de vida. Así que no queda más remedio que salir.

anciana

Según la encuesta Encovi 2020 que realiza la Universidad Católica Andrés Bello, cada vez más son más los hogares donde el jefe del hogar tiene más de 60 años. También señalan que la edad promedio de la población venezolana envejeció 20 años de golpe, debido a una diáspora de más de 2 millones de personas en los últimos tres años. La mayoría de quienes se marcharon tienen menos de 29 años.

cuarentena radical

Ya se sabe: en cuarentena radical no debería haber tanta gente en la calle pero… la hay. Así que brigadistas de la Cruz Roja de Venezuela tratan de minimizar los contagios y obsequian, en la céntrica plaza de Chacaíto, mascarillas a los transeúntes.

cuarentena radical

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También toman la temperatura de quienes acceden.

 

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