Deportes

Vinotinto Sub 17: Clasificación con madurez

El fútbol da para todo y, a cuentas ciertas, no era de esperarse que Venezuela pasara por tantos apuros para clasificar al hexagonal sometiendo a una muy tímida Perú. El equipo de Oré ha sido el más modesto de los diez en el Sudamericano y, más allá de la trillada premisa de que no hay rival fácil, por el juego mostrado, se esperaba más de los de José Hernández. Sin embargo, sacó el resultado.

Publicidad

Sí, ese resultado que se lamentó ante Brasil pese al despliegue y que ahora, a la inversa, beneficia a Venezuela aunque no haya hecho el mejor partido del sudamericano. Todo esto habla de la madurez y el temple que los muchachos tienen para manejar las circunstancias que el fútbol les presenta. Y es preciso recordar que son chamos de 16 años, que las circunstancias los están llevando a tomar decisiones en décimas de segundos, que hay responsabilidades que están asumiendo de carácter nacional cuando en su pecho llevan un tricolor. Aunque se quiera liberarles de ese gran peso, ellos ya saben cómo asumirlo.

Decía José en la previa la importancia de lo emocional para poder llegar a buen puerto. El estratega no quería que la ansiedad por una victoria, resultado que clasificaba a Venezuela a la siguiente fase, destrozara la idea mostrada y las convicciones de los modos de cómo alcanzar el éxito a partir del buen juego. Y esas emociones estuvieron a prueba de balas cuando Perú empataba por dos veces en el marcador.

Cuatro partidos a casi cuarenta grados en menos de una semana es un tren vertiginoso de agotamiento. Pedirles a los muchachos que su puesta en escena mejorara con el pasar de los partidos era una exigencia absurda. Al contrario, físicamente demostraron estar preparados para todo, aunque sobre la base del fútbol mostrado en el partido ante Perú, es preciso sacar algunas conclusiones que pueden servir para encauzar el nuevo objetivo de ahora: clasificar al Mundial de la India.

1. Cásseres marca una diferencia clara: Con el mediocampista, Venezuela es otra. Su tranquilidad reposa en que Carlitos Rodríguez le escuda con garantía y le permite tener un radio de acción enorme en la mitad de la cancha. Pisa con asiduidad el área contraria y tiene gol. Su balón parado es mortífero y es el catalizador del juego Vinotinto. Su ausencia fue notable en los dos partidos que no pudo estar por sanción.

2. Makoun vale mucho: Se muestra mejor como central zurdo que como compañero de Rodríguez en la primera línea de volantes. En la media no tiene el despliegue de Cásseres, pero sí la potencia para cumplir el rol del doble cinco cuando sea necesario. Con Luna, en la zaga con Luna, forma un tándem que brinda más seguridad. En la pelota parada hoy contra Perú, se notó cierto desorden en la marca y puede ser precisamente por un cumplimiento de roles en esa faceta.

3. Palmezano es un revulsivo: Ese era el argumento del cuerpo técnico para dejarle como opción desde el banco y en el último partido se vio que es cierto. Sus altísimas revoluciones implican catástrofe para las defensas rivales entrado el partido en sus minutos más decisivos. Juega, hace jugar y desequilibra como ninguno, pero lo hace en momentos críticos.

4. Hurtado y Barragán, compatibles: En un funcionamiento con dos delanteros, la dupla demostró ser mortal. Se juntan, generan juego y se alternan en labores de nueve con una naturalidad tremenda. La posible lesión del enganche Echeverría  abre la posibilidad de verlos juntos en el hexagonal, donde se batallará contra las defensas más curtidas del campeonato. Además, no solo son dos puntas: Barragán también puede hacer la labor de mediapunta o extremo si el caso lo amerita.

5. Confiar en Olses: Ha dado muestras de inseguridad el arquero, pero la confianza brindada por el cuerpo técnico le obliga a responder corrigiendo. José Hernández no suele tomar decisiones drásticas y se la seguirá jugando con el meta de La Guaira.

Venezuela tiene tiempo para descansar, que es lo que más necesita ahora. Descansar física y mentalmente. El equipo mostró un despliegue y juego muy atractivo, durante la fase de grupos, que necesita ser refrescado.

La clasificación es otro medio comprobatorio que la línea de trabajo en los procesos de formación sigue un mismo trazo y que el estilo e identidad que alguna vez se desarrolló está volviendo a aparecer, con el aval de los resultados. La Sub 17 cuenta con la virtud de hacer un fútbol más virtuoso y el continente entero ya da fe de ello. El deleite es un plus para las alegrías y estos muchachitos lo logran. Entender que son adolescentes y que las exigencias no deben ir más allá de dejar que hagan lo que mejor saben hacer.

Publicidad
Publicidad