Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Nicolás Maduro, aseguró este jueves 29 de mayo que la producción en los campos petroleros de Venezuela no se ha detenido a pesar de que Estados Unidos volvió a aplicar sanciones a las multinacionales que operen en el país sudamericano.
«Los campos (…) están en plena producción (…) Los trabajadores y las trabajadoras de PDVSA mantienen su plan de producción a pesar de que tanto PDVSA como el socio ‘B’ son víctimas de medidas coercitivas unilaterales», añadió Rodríguez. Maduro ya había señalado que los campos petroleros seguirían operando.
Las empresas petroleras extranjeras en Venezuela vuelven a ser objeto de sanciones por parte de Estados Unidos desde el pasado 27 de mayo. La orden la dio Donald Trump, quien revocó la exención a estas penalizaciones decretada en 2022 por Joe Biden, en un intento de ahogar al gobierno de Maduro.
La estadounidense Chevron, la española Repsol, la francesa Maurel & Prom y la italiana Eni se vieron beneficiadas por la exención de Biden. Por ahora, solo Chevron ha anunciado que abandona la producción de petróleo en Venezuela.
Aun así, medios de EEUU informaron que el gobierno estadounidense ha permitido a la empresa mantener equipos petrolíferos en Venezuela supervisados de cerca por el Departamento del Tesoro.
«Esas medidas de licencia o no licencia no son reconocidas por el ordenamiento jurídico nacional y nosotros mantenemos a estos socios, los socios B, de estas empresas mixtas, mantenemos y respetamos los acuerdos suscritos con ellos para la producción», remarcó Rodríguez.
«Si no están allí, están nuestros trabajadores (…) para seguir avanzando y poder mantener la producción», añadió.
Venezuela es el tercer país proveedor de petróleo a Estados Unidos, por detrás de Canadá y México, según la Agencia de Información sobre Energía (EIA, por sus siglas en inglés).
La industria petrolera venezolana, que llegó a producir tres millones de barriles diarios a principios de los 2000, intenta recuperarse de años de corrupción, desinversión y sanciones impuestas contra el sector por Washington. El país produce hoy un millón de barriles diarios