Economía

Banco Central de Brasil mantiene tasa de interés anual en 14,25%

El Banco Central de Brasil decidió este miércoles mantener la tasa de referencia en 14,25% anual con el objetivo de combatir la inflación, en una decisión que era esperada por el mercado.

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«Evaluando la coyuntura macroeconómica y las perspectivas para la inflación, el Copom (Comité de Política Monetaria) decidió mantener la tasa Selic en 14,25% anual por seis votos a favor y dos votos por la elevación de la tasa Selic en 0,5 p.p», indicó el ente emisor en un comunicado.

La apuesta del Banco Central por mantener la tasa estable no sorprendió al mercado, donde se esperaba que la tasa Selic no sufriría cambios desde el nivel al que llegó en julio pasado.

Fue entonces cuando el Banco Central resolvió aplicar la séptima alza consecutiva para contener la escalada de precios y fijó la tasa en el 14,25% actual, nivel que no fue alterado en las últimas reuniones de 2015.

En octubre, la inflación en Brasil alcanzó 9,93% en la medición a 12 meses y marcó su nivel máximo en más de una década.

Aunque la espiral de los precios no es el único frente que tiene abierto la economía brasileña. En el segundo trimestre de este año el país entró en recesión y según las previsiones del FMI caerá 3% en 2015. Aunque más moderados, los problemas seguirán en 2016 para cuando el organismo internacional espera una contracción de 1%.

El gobierno, sin embargo, es aún más pesimista. Según actualizó esta semana el ministerio de Planificación, el PIB caerá 3,1% este año y 1,9% el próximo.

La economía brasileña había crecido un espectacular 7,5% en 2010 que la lanzó al estrellato de las economías emergentes, pero a partir de ese momento solo logró tasas de expansión modestas: 2,7% en 2011; 1% en 2012; 2,5% en 2013 y 0,1% en 2014.

Y este año, el real perdió cerca de 30% de su valor ante el dólar y el desempleo subió durante ocho meses seguidos para estabilizarse en la mayor tasa desde 2009 (7,6%).

El país exhibe además un fuerte déficit fiscal, vinculado a una merma en la recaudación impositiva a consecuencia de una menor actividad económica. Para muchos analistas este déficit es el mayor problema macroeconómico de Brasil.

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