Mal funcionamiento de las compuertas de Guri agrava inundaciones en Bolívar

Las fuertes lluvias que se han registrado en los últimos días en el estado Bolívar aunado al mal funcionamiento de las compuertas de Guri, y no un colapso de la represa como lo señalaron algunas versiones en redes sociales el domingo 6 de agosto, han recrudecido las inundaciones en la entidad.

Mal funcionamiento de las compuertas de Guri agrava inundaciones en Bolívar

“El gobierno debió abrir las compuertas el 1 de julio para que comenzara a salir el agua poco a poco, a 18.000 metros cúbicos por minuto, eso lo pospusieron varias veces para hacerlo durante un evento político y lo dejaron para el 6 de julio“, indicó un trabajador de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri) a El Estímulo, y quien prefirió mantenerse en el anonimato.
El empleado de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) explicó que la compuerta fue abierta completamente a 33.000 metros cúbicos por minuto y no a 18.000 metros cúbicos por minuto como debía hacerse. “La compuerta tiene un problema estructural, no se puede abrir completa porque al hacerlo no se podría cerrar de nuevo. Aunque el gobierno lo sabía de todas maneras lo hizo”, resaltó.
Explicó que debido a ello, y no por un supuesto colapso como se señaló el fin de semana a través de Twitter, ahora está saliendo más caudal del que debería salir. Eso, más las fuertes lluvias que se han registrado en el estado Bolívar en los últimos días han ocasionado la crecida del río Caroní, inundando las casas que se encuentran cerca del afluente en Puerto Ordaz “porque las represas que están aguas abajo, Caruachi y Tocoma, no funcionan y eran las que iban a contener ese caudal”.
“Hay un montón de gente damnificada porque el agua les llega al techo”, señaló.
El ingeniero eléctrico José Aguilar destacó que el llenado del embalse de Guri fue prematuro, pues generalmente se espera que se pase el máximo del río Orinoco para comenzar a llenar más controladamente la represa durante el último trimestre del año.
Recordó que de enero 2014 a diciembre 2015, cuando el ciclo hidrológico estaba 20% por debajo del promedio histórico de caudales de aportes al embalse, las autoridades de Corpoelec decidieron operar la planta Simón Bolívar a un ritmo de 127% por encima del nivel de energía firme. “Eso fue irresponsable y vació Guri, dejándolo vulnerable y sirviendo la mesa para el episodio de severos racionamientos desde enero hasta junio de 2016”, precisó.
En ese sentido, el especialista señaló que a partir de mayo de 2016 hasta el presente el ciclo hidrológico se volteó de 20% por debajo del promedio histórico para caudales de aporte a uno muy generoso, que va a un ritmo récord con 24% por encima del promedio histórico de caudales de aporte. “Pero, ¿Qué hizo Corpoelec? Operar el embalse a un nivel de 97% de su energía firme. El pasado mes de julio cerró siendo el mejor de la cuenca del Caroní desde 1950, año desde el cual se llevan las estadísticas“, apuntó.
“Este accionar es el mundo al revés, un contrasentido energético. Cuando no le entra agua al embalse se sobreexplota, y cuando le entra demasiada agua no la utilizan, prefieren botarla, desperdiciarla. Una maldad en momentos en que, incluso, se importan combustibles para la electricidad. Llenar el embalse prematuramente agravó el riesgo de inundaciones para los más indefensos, la población aguas abajo, ese accionar no es solo negligente, es criminal”, expresó.
El ingeniero coincidió con el trabajador de Corpoelec y subrayó que la estatal eléctrica abrió muy tardíamente las compuertas de Guri para aliviar el excedente. “Ahora no queda otra que seguir aliviando y estamos con maniobrabilidad reducida, ya que no se dejó un margen adecuado de maniobra para las sequías. Eso es inaceptable y afectar a los más indefensos aguas abajo es un acto inadmisible”, puntualizó.]]>