Más de 48.300 inmigrantes de los cerca de 60.000 que han entrado de forma irregular en Ceuta desde la madrugada del pasado jueves, 30 de julio, han retornado ya a Marruecos. Son datos recabados hasta las 15:30 de este viernes por el Ministerio del Interior, que esta mañana ya ha explicado que las salidas desde Ceuta hacia el país vecino se están produciendo a un ritmo de 150 personas por minuto.
Según ha podido comprobar EFE, cientos de personas enfilan la carretera de acceso a la frontera para regresar a Marruecos a primera hora de esta tarde por varios motivos, entre ellos el acuerdo entre España y Marruecos para su repatriación, así como la ausencia de comercios, grandes superficies y bares abiertos en Ceuta para poder atender sus necesidades más básicas.
Sin embargo, todavía hay miles de personas deambulando sin un rumbo fijo por distintas calles y barriadas de la ciudad ceutí. Mientras tanto, la Guardia Civil y el Ejército, en este caso el Grupo de Regulares de Ceuta número 54, están actuando a pie de playa en la zona del Tarajal para impedir el acceso de más personas por mar.
Al menos 60.000 personas. Este es el balance que deja entre este jueves y viernes la oleada migratoria en Ceuta. Ha sido el propio presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, el que ha elevado la cifra a 60.000, lo que equivale a dos tercios de la población local. Antes, fuentes de la Policía y de la Guardia Civil consultadas por THE OBJECTIVE aseguraron que la cifra de inmigrantes que habían accedido de forma irregular en solo 24 horas era de 50.000. Desde primera hora de la mañana, no obstante, cientos de personas han comenzado a regresar voluntariamente a Marruecos por el espigón fronterizo del Tarajal, informan fuentes presenciales.
Para contener la crisis, el Ministerio ha previsto que lleguen este viernes a la ciudad autónoma 15 unidades de intervención policial (UIP), a las que se unirán otras 40 a lo largo de la tarde, que se sumarán al despliegue del Ejército y a la Guardia Civil. Por ahora, la Policía ha habilitado un cordón policial para trasladar a todos los inmigrantes que llegan a Ceuta a naves del polífono industrial del Tarajal e impedir que accedan al interior de la ciudad, donde la pasada noche se han vivido distintos altercados y numerosos jóvenes se han visto obligados a acampar ante el colapso de todos los servicios de acogida.
España y Marruecos han acordado agilizar los trámites administrativos para devolver a la mayor brevedad a «todos» los ciudadanos que llegaron a Ceuta. Un pacto diplomático del que por ahora no han dado más detalles y que, según los expertos consultados, entraña algunos inconvenientes tras la resolución judicial del Supremo que prohíbe las devoluciones en caliente de quienes llegan irregularmente a nado. El proceso debe ser garantista para todas las personas que han llegado al territorio, lo que alargará los plazos durante varias semanas, sobre todo en el caso de los menores, que se estiman en más de 10.000.
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