Venezuela

Desaparecidos: desde 2019 esperan respuestas en La Vela de Coro

33 personas zarparon en una embarcación clandestina apostando a una nueva vida en una isla del Caribe. Nunca más se supo de ellos. Acompañamos al podcast "Esto es venezueling, desde Venezuela" para darle voz a los familiares de los desaparecidos

desaparecidos
Fotos: oscar medina
Publicidad

Siete años han pasado y hablan de ellos en presente: “este es mi hijo”, “él es”, “ella es Taina, mi hija, mi amiga, mi confidente”. Los desaparecidos generan esto, no se sabe si están vivos ni cómo ni dónde. No se sabe si murieron, no hay un cuerpo, una evidencia. Y ante la incertidumbre, sus familiares se aferran a la fe, a la esperanza que asumen como la mejor de las opciones: que un día volverán.

Son 33 personas las que zarparon la tarde del 7 de junio de 2019 desde Agüide, un pequeño cabo en la costa oriental del estado Falcón. Solo una apareció: Elio Ramones.

El cuerpo de Elio Ramones lo encontraron en las costas de Curazao al día siguiente. Para las autoridades de ese país se trató de una muerte por inmersión. Hoy todavía se habla entre los familiares de dos perforaciones en su nuca que no aparecen en la autopsia y que asoman la posibilidad de un asesinato que nunca se ha investigado.

desaparecidos

Curazao era el destino de estos venezolanos, gente de Falcón, adultos en su mayoría, conocidos o emparentados entre ellos en muchos casos, hombres y mujeres que apostaban a instalarse en la isla para trabajar, cambiar de vida, enviar dinero a casa para mantener a sus madres e hijos, a sus esposas. La ilusión de ganarle una a la pobreza.

“La situación del país”, repiten los familiares que esta tarde accedieron a encontrarse con el equipo del podcast “Esto es venezueling, desde Venezuela” cuando les preguntan las razones por las cuales sus hijos e hijas se lanzaron al riesgo de una travesía de al menos cinco horas a mar abierto.

Ese viaje lo hicieron en una embarcación a la que los organizadores le borraron el nombre y por la que tuvieron que esperar tres días en el pueblo de Agüide. Jamás se encontraron evidencias de naufragio, ni restos de equipaje. Nada. De acuerdo a un informe de Provea, los mismos promotores del viaje podrían haber tenido vínculos con algún tipo de tráfico ilegal en conexión con cuerpos policiales de la zona. Otra posibilidad, comentada incluso por los familiares, es que hayan sido secuestrados por una organización de trata de personas. Incluso eso, para ellos, parece representar una esperanza.

desaparecidos

Estamos en La Antillana, una zona costera en La Vela, con embarcadero, chivos en la arena y restos de lanchas desechadas o a medio hacer. Ha sido un día de lluvias en Coro y el cielo anuncia un nuevo aguacero que no tardará en desatarse. Un pequeño grupo de familiares convocados por Amneris Campos -madre de Amneris Carolina Ollarves- habla con las periodistas, y en las conversaciones ante la cámara razones y explicaciones de cómo fue se desdibujan ante lo realmente importante: que se investigue seriamente el caso, que alguien responda a la angustia de saber dónde están sus hijos.

Richard Alexander Barragán tenía 19 años cuando se montó en la lancha a la que se le dio el nombre simbólico de La Vela. “Era comerciante, a veces iba a pescar”, dice Gisela Colina, su mamá. Aquí quedaron una hermana y un hermano que hoy tienen 22 y 23 años.

-¿Alguno de ellos te ha dicho que quiere irse del país?

-No… Demasiado tienen con el trauma de su hermano…

En el podcast de periodismo «Esto es venezueling, desde Venezuela» producido y conducido por Adriana Núñez Rabascall y Nicole Kolster hablan los familiares de este caso de desaparecidos en Falcón.

Publicidad
Publicidad