La democracia es el modo humanista, civilizado de organizar la convivencia, cuya finalidad de bien común nos hace aspirar que sea libre, próspera y justa. Y el Estado de Derecho, en cuanto poder y actividad pública regulado y garantizado por el imperio de la ley, ese que en la frase galleguiana que me gusta tanto es “El imperio de las leyes bien cumplidas”.
Corría el año 431 A.C. Atenas vive su esplendor, aun cuando se encuentra en los albores de una guerra terrible, la guerra del Peloponeso, que iba a enfrentar dos potencias cuya fortaleza se basaba en dos ideales absolutamente contrapuestos. Toda guerra trae consigo la tristeza por los caídos.
En al artículo anterior dijimos que la evidencia mundial mostraba que la presión popular pacífica propiciaba purgas y crisis internas dentro de coaliciones gobernantes que eventualmente precipitaban el fin de un régimen autocrático. En esta ocasión quisiera explicar por qué es tan importante que esto ocurra. La respuesta radica en la incertidumbre que reina en este tipo de regímenes. Veamos:
Después de dos meses de protestas, la pregunta que se hacen los venezolanos todos los días es: ¿habrá un cambio político? En vez de enfocar nuestras energías en algo tan difícil de responder, considero que, más bien, deberíamos enfocarnos en la siguiente pregunta:
Hasta hace poco era común escuchar a propios y extraños, expresar su disconformidad por la actitud de los venezolanos frente a un régimen que nos hace padecer penurias de todo tipo, especialmente a la gente humilde que es la gran mayoría del país. ¿Qué pasa? ¿Por qué no reacciona la gente? Algunos afirmaban que éramos unos cobardes, otros aseguraban que nos conformamos con migajas, otros plantean que somos un pueblo sin valores, y otros terminaban haciendo comparaciones odiosas con otros pueblos latinoamericanos supuestamente más bravíos y dignos que el venezolano.
La Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), integrada por 18 países de América Latina, portavoz y representante regional e internacional de la Industria de la Construcción Interamericana, insta al gobierno de Nicolás Maduro a restablecer la democracia en Venezuela.
Venezuela acusó este sábado a Honduras de haber pedido en una comunicación diplomática "derramamiento de sangre" durante la ola de protestas opositoras contra el presidente Nicolás Maduro, que dejan 58 muertos en 57 días.
La Asociación de Industriales Latinoamericanos – AILA –, representante de más de 1 millón de empresas de 17 países de la región, apoya al sector industrial venezolano en la exigencia del derecho a la elección a través del voto universal, directo y secreto y denuncia los actos de vandalismo en varios estados del país.
Sugiero que cada uno de los venezolanos haga una lista de lo que no quiere olvidar, simplemente porque tenemos una memoria corta. Y los pueblos con memoria corta están destinados a repetir sus errores:
El empresario venezolano Gustavo Cisneros dijo a Efe que la solución a la crisis venezolana hay que encontrarla en un "baile" a tres, con Cuba y Colombia también en la pista como bailarines y "música de Estados Unidos".
Con protestas u opinión, abuelitos venezolanos enfrentan la represión enarbolando la consigna pacífica. Están conscientes de sus capacidades y limitaciones. No son los mismos jóvenes que combatieron la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Pero su espíritu libertario no desmaya, menos sus anhelos de recuperar lo perdido en 18 años de chavismo. Sueltan el bastón para toman las calles de Caracas en busca de la democracia perdida
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, afirmó este jueves que el organismo no puede ser "neutral" y debe defender siempre los valores y principios democráticos.
El expresidente de Perú Alberto Fujimori (1990-2000) se declaró este martes ser "el arquitecto de la democracia moderna" en su país, al justificar el cierre del Congreso hace 25 años y la intervención del Poder Judicial en el denominado "autogolpe" de 1992."El arquitecto de la democracia moderna, perdón que les diga, fui yo. Quien generó la Constitución que hoy todos respetan", escribió Fujimori en Twitter al cumplirse 25 años de la instauración del "gobierno de emergencia y reconstrucción nacional".El exmandatario condenado a 25 años de cárcel agregó que "para hacer tortillas hay que romper huevos. Alguien tenía que hacerlo. Desde la cárcel les digo: Valió la pena!".A la par del cierre del entonces Congreso bicameral, Fujimori ordenó la reorganización del Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Tribunal de Garantías Constitucionales y el Ministerio Público.Horas después del "autogolpe", agentes de inteligencia detuvieron al periodista de investigación Gustavo Gorriti y, unos meses después, al empresario Samuel Dyer y los retuvieron en calabozos de la Comandancia General del Ejército, casos por los cuales Fujimori fue sentenciado por secuestro."Desde mi prisión les pregunto: ¿Cómo era el Perú de ANTES del 5 de abril de 1992? Era el país de la inseguridad,incertidumbre e inestabilidad", aseguró Fujimori.El expresidente sentenciado por abusos a los derechos humanos y corrupción agregó que el 5 de abril de 1992 "no se mató a la democracia. Se la salvó" porque el 80 % de peruanos aprobaron la medida y le pidió a los más jóvenes que pregunten a sus padres.Fujimori remarcó que la Constitución aprobada en 1993 por un Congreso Constituyente sigue vigente y que las elecciones presidenciales de 1995 le dieron un respaldo del 64 % en las urnas, ante su oponente el diplomático Javier Pérez de Cuéllar, exsecretario general de las Naciones Unidas.
El presidente argentino, Mauricio Macri, dijo hoy que lo que está pasando en Venezuela "no es democracia" y que "no se respetan los derechos humanos", en relación a la crisis política generada por la decisión, después anulada, del Tribunal Supremo de asumir las competencias de la Asamblea Nacional.
Fue el régimen de Alberto Fujimori el que impulsó el nacimiento de la Carta Democrática Interamericana. Esta semana se discutió su aplicación en Venezuela en el seno de la Organización de Estados Americanos y, tan solo un día después, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia le arrebata atribuciones a la Asamblea Nacional