El presidente Nicolás Maduro se dio cuenta que algo no huele bien en la Federación Venezolana de Fútbol, que algo en el balompié nacional no marcha bien. Le cayó la locha luego de que Joseph Blatter renunciara a la FIFA. No antes, cuando el presidente de la FVF, Rafael Esquivel, fue detenido en un hotel de Suiza, acusado de corrupción, conjuntamente con otros seis directivos del ente internacional.
Nada de lo que aquí exprese constituye una novedad. Muchos han descrito el basurero que es el fútbol y muchos lo harán porque esto no va a cambiar. Respiren hondo, que la marea sigue subiendo.
En la noche de este miércoles, varios medios reportaron que el Ministerio Público allanó la sede de la Federación Venezolana de Fútbol y surge la duda ¿Esto es una injerencia a la FVF que pueda producir la desafiliación?.
El Ministerio Público coordina y supervisa el allanamiento a la sede de la Federación Venezolana de Fútbol como parte de la investigación sobre presuntas irregularidades cometidas por el expresidente de dicho organismo, Rafael Esquivel.
Que nadie se engañe: Ni Rafael Esquivel ni Joseph Blatter inventaron el sistema, sólo son parte de él. Quienes realmente mandan están allí, sin nervios ni nada que les altere su eterna calma. Los dueños del circo permiten el arresto de sus gestores y obligan a Blatter a renunciar, ya sabe, para dar la sensación de que todo cambia. Gatopardismo, otra vez.
La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) emitió este miércoles un comunicado para pronunciarse sobre la detención de Rafael Esquivel en Suiza por cargos de fraude y lavado de dinero en Estados Unidos. La federación se resteó con su presidente.
Perdone que haga el papel de aguafiestas, pero no me cuenten entre los que celebran la maniobra de esta mañana en Suiza. Los culpables son los que son, pero las malas mañas se han multiplicado hasta el punto de que no son cuatro gatos los que nos han llevado hasta este escenario, sino la indiferencia y el desgaste moral de nuestra especie. Así estamos.
A raíz de las detenciones que están llevando a cabo los organismos judiciales y policiales en Suiza por pedido del FBI norteamericano, el nombre del dirigente venezolano se ha hecho conocido en todos los rincones del mundo. ¿Quién es este personaje que se apropió del balompié criollo?
Los promotores del "cambio" en el futbol venezolano no toleran opiniones en contrario y califican a quienes ejercen la crítica de mezquinos o subestiman sus razonamientos por ser "prensa de la capital", sin discutir una sola idea. Esto parece el más puro "Esquivelismo", por ello no puedo sino preguntarme, ¿cuál es el cambio?
Confeccionar el plantel para un torneo corto, creo yo, es como estirar el presupuesto. Llévese uno que le pueda hacer el trabajo de dos, ahorre por aquí para ser generoso y creativo por allá. Los toderos, bien se lo puedo asegurar por mi experiencia personal, no cobran millones de dólares como los especialistas, pero siempre tienen la chamba segura. Otra cosa: que yo sepa, no somos candidatos a ganar la Copa. Así que hay cancha para relajarse un pelo, inventar y premiar a algunos chamos.
Cuando el exdirector de la selección de Venezuela afirmó que deseaba ser el Presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, no estaba lanzando un grito improvisado. El cambio de formato del balompié criollo es el primer éxito que se apunta para debilitar la influencia de Rafael Esquivel en el balompié criollo.
Nada de lo que escriba puede sorprender al lector. Ni usted ni yo hemos perdido la capacidad de asombro, pero la decisión de un campeonato de primera división con 20 equipos no es más que la confirmación de la mayor de las aberraciones que nuestra dirigencia ha ideado: darle cigarrillos al enfermo de cáncer.
El final del Torneo Clausura nos puede nublar la vista. Que nadie dude que Deportivo Táchira y Caracas son los mejores equipos de la competición, pero, ¿si la emoción crece, no aumenta también nuestra ceguera?
Lo que a continuación voy a relatar es una historia de la vida real. Sucedió en Margarita, durante la presentación de la memoria y cuenta de Rafael Esquivel, y retrata a la perfección el accionar de aquellos que se autodenominan "nuevos", muy a su pesar, son igual de viejos que el viento. La Federación Venezolana de Fútbol presentó su Memoria y Cuenta anual frente a los directivos de los equipos de primera división y los presidentes de las asociaciones regionales. El acto es mucho menos que un evento protocolar ya que en contadas ocasiones aparece alguna señal que contraríe la exposición del ente directivo. Durante el evento que se llevo a cabo en el Centro Nacional de Alto Rendimiento los días 26 y 27 de febrero, el país futbolero pudo conocer el accionar de este grupo de oposición a Esquivel. Para hacerles una concesión, llamémoslos “los nuevos”, al fin al cabo, ya en algún momento fueron “neo-bielsistas” y “neo-mourinhistas”. Ahora, como buenos hijos y fanáticos de la novedad, podríamos decir que son "neo-esquivelistas".
La Federación Venezolana de Fútbol ha enviado un comunicado invitando a una rueda de prensa para la presentación de lo que llaman “Plan de desarrollo del fútbol venezolano”. Se desconoce el contenido del proyecto que será exhibido el martes 14 de abril; las motivaciones puede que sean más reconocibles.
No hay mayor elemento de consenso entre quienes tienen algo que ver con el fútbol criollo que la necesidad de un cambio. Y no hay mayor denominador común que la ausencia de ideas a la hora de proponer estas modificaciones. Todos pedimos y exigimos, pero, ¿sabemos qué queremos?
Tras una horrorosa presentación y un resultado generoso, Noel Sanvicente debe estar cuando menos contrariado; no recuerdo que durante su carreta como entrenador "Chita" haya tenido que enfrentar a un escenario como el actual, en el que más allá de ser el conductor, este no parece ser su equipo. ¿Qué hacer para cambiar eso?
La marca alemana Adidas y la Federación Venezolana de Fútbol presentaron recientemente la nueva indumentaria de la selección nacional de fútbol, que será estrenada por La Vinotinto frente a Jamaica y Perú, partidos amistosos de fecha FIFA que se disputarán a finales de marzo.
El presente de la Federación Venezolana de Fútbol tiene que ver más con su pasado que con los tiempos por venir. Mi opinión es que Rafael Esquivel seguirá al mando de esta actividad hasta que, cómo cantaba el español Miguel Ríos, el cuerpo aguante. Aún así, y conscientes del poder que acumula el mandamás, ya se van conociendo algunas alianzas y propuestas para sucederlo, sólo que en este momento estos posibles candidatos parecen más interesados en hacerse notar que en competir realmente por la silla de Esquivel.