El Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolín, considera que la salida a la crisis de Venezuela es el llamado a elecciones e insistió en el llamado del papa Francisco a todas las partes en nuestro país a "ser sensatos" y buscar una solución en conjunto.
El presidente de la República, Nicolás Maduro, instaló en horas de la noche de este viernes el Consejo de Seguridad de la Nación con el fin de resolver el "impasse" generado este viernes entre la Fiscalía General de la República y el Tribunal Supremo de Justicia por la discrepancia de criterios en torno a la sentencia del Poder Judicial en la que se adjudica funciones legislativas.
Los representantes de cinco gobiernos críticos con Maduro, incluido el encargado de Estados Unidos, se reunieron con el nuncio apostólico, Aldo Giordano. Ya dos están en sus respectivas capitales contando lo que aquí ocurre. ¿Qué hablaron en el ágape? Misterio…Ocurrió la noche del jueves 30 de marzo. Antes de retornar a Santiago, para atender el llamado a consultas de su presidenta Michelle Bachelet, el embajador chileno Pedro Ramírez Ceballos ofreció un sencillo agasajo a algunos de sus colegas del cuerpo diplomático acreditado en Caracas.
El papa Francisco consideró en una entrevista con el diario alemán Die Zeit publicada el jueves que "habría que pensar" sobre la posibilidad de ordenar a los "viri probati", hombres casados sobre todo jubilados y muy implicados en la Iglesia.
El cardenal venezolano y arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino, señaló este jueves que la iglesia católica apoya el diálogo en Venezuela, pero que "pareciera" que el Gobierno del país caribeño "se ha burlado del Vaticano" porque, a su juicio, toma medidas contrarias a las acordadas en el proceso."Creemos en un diálogo, pero en un diálogo para resolver, y realmente pareciera más bien que lo que ha pasado es que el Gobierno se ha burlado del Vaticano y se ha burlado de la iglesia porque hacen ver que quieren ir adelante con el diálogo, pero luego toman una serie de medidas que van en contra", dijo el cardenal.En una entrevista con la emisora Unión Radio, indicó que el proceso de diálogo entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición venezolana "llegó a un punto casi muerto" en noviembre, cuando, según él, los acuerdos a los que habían llegado las partes no se habían cumplido.En ese sentido, resaltó que la carta enviada en diciembre por Pietro Parolin, el secretario de Estado del Vaticano, indicaba que la Santa Sede no estaba satisfecha con lo que se había logrado a través de las conversaciones."El cardenal Parolin indicaba cuatro puntos que el Gobierno no había cumplido: lo de la liberación de los presos políticos, lo de la resolución de la crisis de alimentos y de salud, lo de la restitución de la autonomía y de las facultades constitucionales al Asamblea Nacional (Parlamento) y lo de la ruta electoral", detalló.Puntos a los que la oposición venezolana ha demandado su cumplimiento y que, según esta, fue motivo para que abandonara el proceso de diálogo.El cardenal hace énfasis en que, por el contrario, el Gobierno fortaleció "el ataque" contra la Cámara, "ataca la inmunidad de los parlamentarios", "no se liberan presos que han recibido boleta de excarcelación", y que hay, a su juicio, el Gobierno "en vez de resolver problemas lo que hace es agravarlos"."Lo que hace es fortalecer su hegemonía", agregó.En cuanto a la posición de la iglesia sobre el diálogo, Urosa Savino lo consideró "sumamente importante", pero resaltó que la institución cree en que este proceso debe ser reemplazado por un diálogo "verdaderamente efectivo" para resolver los problemas que atraviesa la nación.El Gobierno y la oposición iniciaron en octubre pasado un diálogo político bajo el auspicios del Vaticano y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en el que actuaron como mediadores el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y los expresidentes de Panamá Martín Torrijos y de República Dominicana, Leonel Fernández.Sin embargo, ambas partes lo han dado por concluido después de que la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), que está en proceso de reestructuración, denunciara que el Gobierno no ha cumplido los compromisos adquiridos, como la liberación de presos.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pidió este jueves a los mediadores del diálogo en Venezuela que presionen por unas "elecciones libres", porque esa es "la única salida" de "un régimen autoritario."Primero hay que restablecer la democracia, devolver la decisión soberana al pueblo y, a partir de ahí tendrá que haber diálogo, pero hoy simplemente el diálogo ha sido una excusa para seguir violando la Constitución", dijo Almagro en una entrevista con Efe en la sede de la OEA en Washington."Cada uno de los retrocesos en la mesa de diálogo han implicado violaciones directas de la Constitución", agregó el titular de la OEA, que adelantó que el próximo lunes o martes publicará su informe actualizado sobre la situación en Venezuela.En opinión de Almagro, el único camino para que Venezuela salga de su crisis política y social son unas elecciones "libres, abiertas y para todos", que son "siempre la salida de un régimen autoritario en todos lados", como "en los años 1980 en Chile, en Argentina o en Uruguay"."Tienen que presionar (los mediadores) por devolver los derechos a la gente y esos derechos incluyen la posibilidad de decidir su futuro y su futuro solo puede ser decidido políticamente en un marco de elecciones libres, no hay otra forma", indicó.Almagro considera que los intentos de diálogo entre el Gobierno y la oposición, con la mediación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Vaticano, "se están haciendo en condiciones absolutamente autoritarias" y, por tanto, "es imposible que den los resultados y frutos necesarios"."La salida es una decisión de la gente en elecciones libres, y esa es la salida real del país, primero hay que restablecer la democracia", subrayó.Almagro, una de las voces internacionales más críticas con el Gobierno de Maduro y que más ha atendido a la oposición, anunció el pasado 10 de febrero que actualizará el duro informe de 132 páginas sobre Venezuela en el que el pasado 31 de mayo concluyó que en ese país existe una "alteración del orden constitucional que afecta gravemente al orden democrático".El nuevo documento, que anunció en rueda de prensa con una delegación opositora, se centra en "los retrocesos" ocurridos desde noviembre y reabre el debate de la Carta Democrática de la OEA, que no se movía desde junio pasado porque los países que se han declarado "preocupados" por Venezuela prefirieron dar una oportunidad a los varios intentos de mediación entre el Gobierno y oposición.Con el informe del pasado mayo, Almagro se convirtió en el primer secretario general de la OEA en recurrir a la Carta, un instrumento jurídico que puede llevar a la suspensión de un país miembro, contra la voluntad del Gobierno del Estado.
El presidente de la República, Nicolás Maduro, recibió este martes al Nuncio Apostólico, Aldo Giordano, en el Palacio de Miraflores en el que conversaron unos minutos.
El papa Francisco admitió que en el Vaticano "hay corrupción", pero que él vive "en paz", al contestar a algunas preguntas de los superiores de las órdenes y congregaciones de religiosos cuya transcripción publicará la revista "Civiltà Católica" en su próximo número.En esa conversación con los religiosos, de la que el diario "Corriere della Sera" publica este jueves una pequeña parte, el papa Francisco habló también del uso del cilicio, instrumento que causa dolor o incomodidad, sin rechazar su uso."Cuando entré en el noviciado de los jesuitas, me dieron el cilicio. Esta bien el cilicio, pero atención: no tiene que ayudarme a demostrar que soy bueno y fuerte. La verdadera ascesis tiene que hacerme más libre", dijo.En esta cita con los religiosos del pasado 25 de noviembre, Francisco explicó que en las congregaciones generales previas al cónclave "se hablaba de reformas"."Todos las querían. Hay corrupción en el Vaticano. Pero yo vivo en paz", admitió."No tomo tranquilizantes", bromeó Francisco, que aseguró que en "Buenos Aires era más ansioso", pero que tras ser elegido papa sintió una paz interior que todavía le acompaña.Cuando hay un problema, relató, escribe un mensaje en un papel y lo coloca bajo la estatua de San José durmiente que tiene en su habitación."Ahora él (San José) duerme bajo un colchón de mensajes de papel. Por esto yo duermo bien. Duermo seis horas y rezo (...) Esta paz es un regalo del Señor. Espero que no me la quite", afirmó.Según el papa, para vivir en paz se necesita un poco de "pasotismo", pero "nunca lavarse las manos de los problemas", aunque "sí, en la Iglesia hay muchos Poncios Pilatos que se lavan las manos para estar tranquilos, y un superior que se lava las manos no es padre y no ayuda".A Jorge Bergoglio no le importan las críticas pues explica "que hace bien que le critiquen a uno" y que "la vida está llena de incomprensiones y de tensiones, y cuando son críticas que sirven a crecer, las acepto, respondo".Admitió que las preguntas más difíciles no las hacen los religiosos sino los jóvenes, que logran ponerle en aprietos en algunas ocasiones.El papa señaló que en las estructuras de la Iglesia se puede encontrar "una atmósfera mundana y principesca" y añadió que los religiosos "tienen que contribuir a destruir este ambiente nefasto"."Y no hay necesidad de convertirse en cardenales para creerse príncipes. Basta ser clericales. Esto es lo peor en la organización de la iglesia", aseguró.Respecto a los abusos sexuales por parte de religiosos, Francisco dijo que "al parecer dos de cada cuatro abusadores han sufrido abusos y esto es devastador"."En el caso de que estén implicados curas o religiosos está claro que está presente el diablo, que destroza la obra de Jesús a través de quien la tendría que anunciar", agregó.Sobre la pederastia, Francisco dijo que hay que tener claro que "es una enfermedad" y pidió "atención al recibir a candidatos a la formación religiosa sin verificar su adecuada madurez afectiva"."Por ejemplo, nunca recibir en la vida religiosa o en una diócesis candidatos que han sido rechazados en otra sin pedir información detallada sobre por qué fueron alejados", añadió.
El padre jesuita y ex rector de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Ugalde, expresó que “repetir que el papa Francisco apoya el diálogo es hacerle un favor al Gobierno porque se estaría protegiendo al régimen". Asimismo, mostró su apoyo a la negociación entre el gobierno y la oposición, pero considera que el Ejecutivo la ha irrespetado al no reconocer la voluntad popular y la Asamblea Nacional
El Nuncio Apostólico en Venezuela, monseñor Aldo Giordano, expresó que la Iglesia Católica no busca imponer el diálogo en el país, a propósito de su participación en la mesa de encuentro entre gobierno y oposición, pero recalcó que debe llegarse a un entendimiento para solucionar los problemas que aquejan a los venezolanos.
Su comentario fue a propósito de la “alharaca” que han montado algunas personas en relación con el documento que los mediadores hicieron llegar al gobierno y la oposición para reanudar las conversaciones
La oposición discute la propuesta presentada por la La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Vaticano denominada "Acuerdo de Convivencia Democrática” con la cual los mediadores esperan "reactivar" el diálogo.
Sin el despliegue habitual de seguridad y medios, este viernes en horas de la mañana se reunieron en el capitalino hotel Meliá Caracas, los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández, Manuel Torrijos, el secretario de la Unasur, Ernesto Samper y el Nuncio Aldo Giordano con los representantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) Jesús "Chúo" Torrealba, Luis Aquiles Moreno, Timoteo Zambrano y, "estrenándose" en estas reuniones, Tomás Guanipa.
Dirigentes de diversas corrientes opositoras han sido vistos en un conocido hotel capitalino donde tienen lugar las reuniones exploratorias con los ex presidentes integrantes del equipo mediador.
El monseñor Ovidio Pérez Morales afirmó que existe una parte del Vaticano que no quiere seguir como facilitador en el diálogo en Venezuela, debido al no cumplimiento por parte del Gobierno de los acuerdos alcanzados en dichas conversaciones.