Exmiembro de FARC muere tras incidente con Ejército de Colombia

Carlos Miranda, de 30 años, estaba en un proceso de reincorporación a la sociedad, pero tenía más de cinco meses sin presentarse ante su enlace en la ciudad de Florencia, al sur de Colombia. El pasado 22 de abril también fue asesinado un exguerrillero por un miembro del Ejército.

Exmiembro de FARC muere tras incidente con Ejército de Colombia

Asociación campesina del departamento del Meta, en Colombia, denunció este 19 de junio la muerte de un exguerrillero de las FARC a manos del Ejército. Señalaron que el hombre conducía una motocicleta desde la que dispararon contra un grupo de uniformados en el municipio de La Macarena.

La Asociación Campesina Ambiental del Lozada Guayabero (Ascal), Carlos Miranda, de 30 años y quien estaba en proceso de reincorporación, murió cuando viajaba en una motocicleta y pasaba por un caserío donde se realizaba un bazar.

El Ejército señaló en un comunicado que los hechos ocurrieron en un sector conocido como “Malvinas”, donde un grupo de militares realizaba una operación para neutralizar a alias Boyaco y alias El Mono, dos miembros de una disidencia de las FARC que opera en esa región.

La información explicó que a las 11:45 (hora local) los soldados fueron atacados por presuntos miembros de esa disidencia denominada Estructura 40. Los hombres dispararon a los militares desde una motocicleta.

En el enfrentamiento murió el conductor de la motocicleta, cuya identidad fue verificada y se constató que hacía parte de un “proceso de reincorporación individual de población dispersa desde el 8 mayo de 2017, pero desde hacía más de cinco meses no hacía presentación ante su enlace en la ciudad de Florencia”.

Al ser un exguerrillero de las FARC que hacía parte de un proceso de reincorporación, el Ejército activó los protocolos que estableció con la Fiscalía General de la Nación, a quien le garantizó la autonomía y acceso al terreno y población para realizar una investigación.

El Ejército puso a disposición del ente investigador “todos los medios requeridos para la inspección judicial en el terreno, destacando que en el lugar se presentó un contacto armado, de acuerdo a la documentación y declaraciones aportadas”.

El pasado 22 de abril el también exguerrillero Dimar Torres fue asesinado en una zona rural del municipio de Convención, departamento de Norte de Santander, por el cabo del Ejército Daniel Eduardo Gómez Robledo, quien fue detenido.

A ese caso también fue vinculado el coronel Jorge Armando Pérez Amézquita, quien fue llamado a retiro.

En una primera versión del crimen, el ministro de Defensa colombiano, Guillermo Botero, indicó que la muerte de Torres se produjo durante un forcejeo con el militar, pero posteriormente se aclaró que el caso fue un homicidio y el ministro lo calificó entonces de “lamentable y execrable”.

El pasado 13 de junio, Botero superó en el Congreso una moción de censura por su presunta responsabilidad en una polémica directriz del Ejército que puede revivir las ejecuciones extrajudiciales de civiles conocidas como “falsos positivos”, así como por el asesinato de exguerrilleros de las FARC y líderes sociales.

La moda venezolana ya tiene título académico

La Universidad Católica Andrés Bello inauguró la Academia de la Moda, con respaldo de la Escuela de Comunicación Social. Tendrá diplomados, cursos y masterclasses. Así da inicio a una serie de nuevas propuestas estudiantiles diferentes

¿El "Venezuela se arregló" se siente en Petare?

Muchos hablan de una aparente mejoría económica y la frase-meme tiene a muchos rabiando y devanándose los sesos buscando explicaciones a lo que ocurre aquí. Lo mejor es salir a la calle, lejos del espejismo de Las Mercedes y los inventos de Chacao. ¿Qué dicen los pequeños comerciantes de una de las barriadas populares más grandes del país? Conversamos con siete de ellos y les preguntamos lo que ya nadie quiere oír: ¿de verdad algo se arregló?

La crítica y la burla en el fútbol

En esta entrega, Carlos Domingues analiza la responsabilidad del comunicador a la hora de hacer juicios sobre la actuación de un jugador o un club. "Ponernos límites en la burla no es censurarnos, es respetar. La crítica desmedida destruye", escribe el columnista