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Leopoldo López: consulta de Guaidó busca mantener la esperanza y el mandato

Si los comicios legislativos del 6 de diciembre no son válidos, el Parlamento elegido en 2015 encabezado por Juan Guaidó seguiría estando vigente después de que concluya oficialmente su mandato el 5 de enero de 2021, estiman los líderes opositores

Leopoldo López: consulta de Guaidó busca mantener la esperanza y el mandato

El opositor venezolano Leopoldo López, exiliado en España, afirmó este viernes que el equipo de Juan Guaidó está preparando «casa por casa» su consulta paralela a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, denunciadas por la oposición como un fraude del chavismo porque no hay condiciones libres para competir.

Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por más de 50 países, está preparando esa consulta simbólica, prevista del 5 al 12 de diciembre, para desacreditar las elecciones parlamentarias convocadas por el gobierno de Nicolás Maduro.

Los principales partidos opositores no pueden participar en esos comicios, pues sus siglas y estructura de organizaciones fueron expropiadas por el chavismo a través del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El control de estas organizaciones fue entregado a políticos afines al propio chavismo.

Además, la mayoría de los diputados más activos de la oposición, que pudieron aspirar a ser reelectos, están exiliados, en la clandestinidad, o procesados por tribunales militares del chavismo.

Esto parece dejarle la vía libre al gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que si conquista la Asamblea Nacional se haría con el único órgano de poder que hasta ahora escapa a su control.

Movilización contra el 6 de diciembre

Aunque en la práctica el poder real del Parlamento opositor fue liquidado por el chavismo desde que en 2015 desconoció los resultados de las elecciones. El régimen que encabeza Nicolás Maduro impuso un sistema legislativo paralelo, primero a través del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y después mediante una Asamblea Constituyente que le da al heredero de Chávez poderes absolutos y soberanos para gobernar por decreto y con «leyes constitucionales».

En una teleconferencia organizada por el foro español Nueva Economía Fórum, López afirmó que la consulta planteada por Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional saliente, «es un ejercicio político de movilización» contra el «fraude del 6 de diciembre».

El otro objetivo, añadió, es «abordar la protesta [contra esas elecciones] unitariamente», y trabajar en pos de unas elecciones presidenciales y parlamentarias «libres, justas y verificables», con las que «empezar a sanar nuestras heridas».

López, exiliado en Madrid desde octubre tras salir clandestinamente de Venezuela, reconoció que la consulta supone «un inmenso desafío logístico». En primer lugar porque el país está «paralizado por la pandemia», además de sufrir una profunda crisis económica y humanitaria.

«Se está haciendo cuerpo a cuerpo, casa por casa», con «el objetivo de no perder nunca la esperanza», añadió sobre los preparativos de la consulta el opositor, mentor de Guaidó en el seno del partido Voluntad Popular, declarado «terrorista» por el chavismo.

Status quo

El cálculo de Guaidó es que si los comicios legislativos del 6 de diciembre no son válidos, el Parlamento elegido en 2015 y de mayoría opositora seguiría estando vigente cuando concluya oficialmente su mandato el 5 de enero de 2021.

Este escenario se anuncia muy incierto, aunque Leopoldo López aseguró a propósito que «Juan Guaidó es el líder de este proceso», y espera que su delfín siga contando con el respaldo de los países que ahora lo reconocen como presidente encargado.

En la teleconferencia, el Nobel peruano de Literatura Mario Vargas Llosa se mostró escéptico respecto a la consulta, porque según él «la represión se ejercita de una manera sistemática», y la oposición «va a tener muy pocas posibilidades de expresarse con verdadera libertad».

El ex presidente del gobierno español Felipe González añadió a su vez que cualquier contacto futuro entre la oposición y «la tiranía» de Nicolás Maduro debe tener objetivos de «democratización», e incidió en que a término, «el objetivo es que haya elecciones libres para la presidencia».