¿Quién fue Lisbeth Ramírez, la mujer que fue asesinada durante Operación Gedeón?

Leidy Ramírez define a su hermana como una mujer luchadora y sencilla. Lisbeth Ramírez fue abatida durante el asedio que llevo a cabo las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) el pasado lunes 15 de enero, en donde también resultó muerto el exinspector del Cicpc, Óscar Pérez.

¿Quién fue Lisbeth Ramírez, la mujer que fue asesinada durante Operación Gedeón?

Tuvo que viajar desde San Cristóbal para llegar a la morgue de Bello Monte para reconocer el presunto cuerpo de su hermana, que actualmente reposa en las instalaciones.

“Estoy aquí para limpiar el nombre de mi hermana, ella no era ninguna terrorista” dijo con la voz quebrada cuando inició sus declaraciones a las afueras de la instalaciones de la morgue.

 

Describió que era una joven enfermera de 30 años y estaba cursando el cuarto año de Odontología. “Ustedes no saben los sacrificios que tenía que hacer para estudiar. Tenía que caminar kilómetros, porque no le alcanzaba el dinero para movilizarse. Pedía dinero para recaudar fondos para comprar sus instrumentos”, explicó.

Agregó que vivía en la ciudad de Maracaibo donde se dedicaba hacer labor social en La Guajira donando ropa para los niños. “La premiaban con oraciones, ella se conformaba con eso para seguir luchando”, dijo.

La calificó como una persona abnegada, luchadora y una mujer cristiana.

Leidy aseveró que para ella, su hermana estaba viva “hasta que vea el presunto cuerpo” que fue identificado como Lisbeth Andreína Ramírez.

Confirmó que Lisbett era la pareja de uno de los sublevados, Jairo Lugo. “Era un abogado que se graduó hace poco y era perteneciente de la Guardia. No teníamos mucho nexo con él, porque ellos vivían en Maracaibo”, agregó.

Tanto Leidy, como el resto de los parientes de Lisbeth, no tienen la certeza si ella estaba embarazada o no. “Simplemente nos decía que se estaba cuidando por su condición física porque era de contextura delgada, nunca vimos cambios” aseveró Ramírez.

La última vez que la vieron fue cuando salía del terminal para dirigirse a Maracaibo. Tiempo después, supieron de Lisbett cuando recibieron una nota de voz que decía: “nos agarraron”.

Señaló que ese mensaje de voz estaba pidiendo perdón. “En ningún momento ella dice que los acorralaron”

Para Leidy y su familia existe mucha incertidumbre, porque no saben si logró sobrevivir o no.

La familia Ramírez no recibió ningún comunicado de las autoridades, La hermana de Lisbett indicó que ella y el resto de los parientes se enteraron por las noticias que estaban circulando.

En este país, la justicia del hombre se deterioró. Solo le pido clemencia de Dios”, finalizó.

El lunes 15 de enero funcionarios de las Fuerzas Acciones Especiales (FAES), Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y el grupo denominado “colectivos del 23 de enero” silenciaron la vida de Óscar Pérez y de 6 personas más, donde estaba incluida Lisbett Ramírez en el sector Araguaney de El Junquito.

Este operativo fue calificado como unaejecución extrajudicial” por parte de Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República que fue destituida por la Asamblea Nacional Constituyente.

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) catalogó como masacre  los hechos ocurridos. El comunicado emitido señala que “Este acto nos pone ante la degradación e irrespeto de la dignidad y los derechos humanos atinentes a cualquier persona”

Amnistía Internacional a través de un comunicado le pidió al gobierno venezolano que explique los hechos violentos que sufrió Óscar Pérez y su grupo.