Maduro pide paciencia y comprensión por apagones en Venezuela

Nicolás Maduro sostuvo este sábado en medio de otro gran apagón en Caracas y casi toda Venezuela que otro "ataque cibernético" impidió que regresara la electricidad, mientras especialistas insisten en que este colapso del sistema ya había sido advertido y esperado desde hace años.

Maduro pide paciencia y comprensión por apagones en Venezuela

«Hoy 9 de marzo habíamos avanzado casi un 70%, cuando recibimos al mediodía otro ataque de carácter cibernético a una de las fuentes de generación que estaba funcionando perfectamente y eso perturbó y tumbó todo lo logrado», aseguró Maduro ante una pequeña concentración de seguidores en el centro de Caracas.

El gobierno de Maduro como el de su predecesor Hugo Chávez, suelen culpar a causas externas y a veces estrafalarias las constantes fallas en el sistema eléctrico nacional, que está completamente militarizado y bajo administración castrense desde hace años.

Los sospechosos habituales citados por el discurso chavista incluyen desde ataques de iguanas, de gobernantes de Colombia, del imperio estadounidense, hasta de líderes opositores venezolanos, rayos y ahora expertos en ataques cibernéticos.

Hasta rateros ladrones de cables -que buscan vender el cobre y el aluminio en el mercado negro, y varios de ellos han muerto electrocutados- son señalados por los administradores eléctricos como «agentes del imperio».

En la zona del centro de Caracas cerca del palacio de gobierno de Miraflores tampoco había electricidad, y según constataron periodistas, sólo un puñado de «chavistas» acompañaron  a Maduro en la marcha convocada para protestar otra de la oposición a pocos kilómetros de distancia.

La concentración que acompañaba a Maduro alcanzaba unas tres cuadras en la céntrica avenida Urdaneta.

El apagón afecta a Caracas y 22 de los 23 estados del país, por lo que Maduro pidió «paciencia».

«Espero que el proceso de reconexión sea definitivo y estable para la mayoría de los venezolanos en las próximas horas. Pido comprensión», aseveró Maduro.

De acuerdo con Maduro, se trata de «ataques electromagnéticos contra las líneas de transmisión» de la represa de Guri (estado Bolívar, sur), la mayor hidroeléctrica del país.

Según expertos, esta represa que surte el 70% de la electricidad que consume Venezuela está sobre explotada; varias casas de máquinas ya están paralizadas desde hace tiempo, está sedimentada por causa de la actividad minera y por estos meses sufre los rigores de una intensa sequía.

Otras represas – como la de macagua y Caruachi- que se iban a construir en el río Caroní, donde está el Guri, nunca han sido terminadas, pese a que fueron aprobados y malversados miles de millones de dólares, denuncian organizaciones como Transparencia Venezuela.

Maduro prometió un plan de contingencia que contempla la distribución masiva de alimentos y agua potable a partir del lunes, y asistencia especial en hospitales.

Asimismo, aseguró que en los últimos seis años han sido dañadas más de 150 subestaciones en el marco de lo que llama «una guerra eléctrica» y han muerto 200 personas «carbonizadas» por manipular la infraestructura.

Maduro reiteró que el «ataque» fue obra de Estados Unidos -utilizando «armas» de «alta tecnología»- y de la oposición venezolana, liderada por Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países, a quien tildó de «payaso» y «títere autoproclamado».

«Todo tiene su momento y ustedes saben que a mí no me tiembla el pulso para hacer justicia», expresó dirigiéndose a un manifestante que le pidió a gritos refiriéndose a Guaidó: «¡Mételo preso!».

Según analistas, el miedo de Maduro y las divisiones internas en el chavismo, han frenado la amenaza de apresar a Guaidó-.

Según Maduro, las agresiones que denuncia cuentan con el respaldo de «infiltrados» en la estatal eléctrica y prometió identificarlos y «castigarlos ejemplarmente».

Los apagones en Venezuela son recurrentes desde hace una década. Expertos responsabilizan al gobierno por falta de inversión en infraestructura y corrupción, pero Maduro y altos funcionarios denuncian constantemente sabotajes.

(Con citas recopiladas por AFP)