Maduro termina diálogo con Guaidó en México y culpa a EEUU por caso Saab

Mientras llamada a votar masivamente y prometía un futuro de prosperidad, Maduro reafirmó que no se volverá a sentar a dialogar con la oposición que encabeza Juan Guaidó hasta que Estados Unidos libere a Alex Saab, el empresario preso bajo acusaciones de presunto lavado de dinero.

Maduro termina diálogo con Guaidó en México y culpa a EEUU por caso Saab

El diálogo entre el representantes de una parte de la oposición y el régimen chavista de Nicolás Maduro está cancelados indefinidamente, ratificó el gobernante este 21 de noviembre en medio del evento electoral para escoger nuevos alcaldes y gobernadores.

Maduro culpa a Estados Unidos por esta decisión que echa por tierra la débil esperanza de encontrar vías de entendimiento entre el chavismo y la oposición que encabeza Juan Guaidó. El líder opositor todavía es reconocido como presidente interino por Washington, la Unión Europea y varios países americanos, aunque no tiene poder real.

“Lo de México lo vamos a pensar, a esperar. Es muy grave lo que hizo Estados Unidos de secuestrar a un miembro de la comisión de negociación de dialogo del gobierno nacional en México», afirmó Maduro.

Bajo los auspicios de Noruega y México las partes iniciaron un tímido acercamiento que naufraga por terca vez en estos años.

«Lo secuestró en Cabo Verde y sabía las consecuencias. Fue el gobierno de Estados Unidos quien le clavó una puñada por la espalda al diálogo entre el gobierno bolivariano de Venezuela y la oposición guaidocista extremista de Venezuela”, dijo Maduro en declaraciones a medios después de votar este domingo en Caracas.

Maduro se refiere a la situación legal de Alex Saab, el empresario colombiano enjuiciado en Estado Unidos, señalado como su presunto testaferro por el departamento de Justicia.

Anacronismo

El magnate vinculado al chavismo enfrenta por cargos de lavado de dinero público venezolano proveniente de actos de corrupción. Se le acusa de enriquecerse malsanamente con la importación masiva de alimentos para el sistema Clap, de racionamiento de productos básicos distribuidos por el Partidos Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

“No hay condiciones para instalarlo todavía, no hay condiciones porque (EEUU) tiene que responder por ese secuestro y en el momento en que creamos que haya condiciones lo anunciaremos de esa forma al país”, dijo Maduro.

Cuando lo postularon a la comisión negociadora por el lado del chavismo, Alex Saab ya llevaba cerca de año y medio preso en Cabo Verde, África, a la espera de un proceso de extradición solicitado por el sistema de justicia de Estados Unidos.

Ese fue un largo juicio de extradición que pasó varias instancias en el sistema de justicia de Cabo Verde.

Durante ese tiempo que estuvo en prisión, Maduro además nombró a Saab como diplomático venezolano. El régimen chavista  trato de tejer una narrativa para convertirlo en mártir de la llamada revolución bolivariana, e invirtió varios millones de dólares en una empecinada defensa legal para tratar de evitar la extradición.

En su momento, dirigentes opositores advirtieron que ese nombramiento extemporáneo como parte de la mesa del diálogo en México era solo una maniobra de Maduro para tener una excusa y terminar el diálogo, pues el proceso de Saab está en manos de la justicia y no podía cambiar su curso por razones ni presiones políticas.

Nueva etapa

Analistas políticos veían previsible que Maduro decidiera poner fin a sus contactos con la oposición que encabeza el debilitado Guaidó, que aun es apoyado a medias por los principales partidos opositores. En América tiene el respaldo de  Estados Unidos, Brasil, Colombia y Canadá, entre otros países.

Además, el líder del chavismo necesitaba estas elecciones y una participación masiva de electores y candidatos como una forma de relegitimar su cuestionado gobierno.

Tras las elecciones de este 21 de noviembre, promete Maduro, se inicia una nueva etapa en el proceso político y económico de Venezuela.

Inmediatamente después de estas elecciones, dijo, convocará al Consejo Federal de Gobierno, que reúne a los gobernadores y alcaldes, para conversar sobre planes de gobierno.

“Que traigan los proyectos y nos demos la manos, nos veamos los ojos y digamos vamos a trabajar unidos. Soy el jefe de Estado y de gobierno y esos gobernadores una vez electos y juramentados tienen que venir a entenderse con Maduro como presidente, hablar con Maduro que maneja la Hacienda Pública según la Constitución para apoyar a su estado, su municipio, su comunidad”, dijo.

Más promesas

Maduro afirma que es el responsable absoluto del manejo de la economía venezolana. Como en otras oportunidades, mientras llamaba a salir a votar en masa este domingo, prometió que Venezuela entrará en un ciclo de prosperidad.

“Va a salir de nuestras manos la nueva prosperidad y eso depende mucho de lo que pase hoy, de los gobernadores y gobernadoras que surjan de las elecciones”, dijo.

«Los espero. Tenemos en el horizonte la perspectiva de tres años vitales para construir una nueva prosperidad, cuando la estemos viendo se van a acordar de mi», ofreció.

Venezuela padece la peor depresión económica sufrida por país alguno en tiempos de paz. Desde que Maduro recibió el poder heredado de Hugo Chávez a finales de 2012, la economía ha perdido el 80% de su Producto Interno Bruto y hoy es una de las más pequeñas de América.

El país además sufre la única hiperinflación del mundo. Mientras, el 94% de la población está en la pobreza, según estudios independientes de la encuesta Encovi, referencia en la materia en ausencia de cifras oficiales actualizadas.

Ómicron se extiende rápidamente por Europa y Asia

La nueva variante de coronavirus se ha detectado en países como Japón, España, Holanda, Reino Unido, Australia, Suiza, Austria y República Checa. En Portugal, 13 futbolistas de un mismo equipo están contagiados. Sin embargo, aún no ha causado muertes ni se han conocido complicaciones graves en pacientes vacunados