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Manual de Miliber: Urbanidad y buenas maneras en las redes sociales

La profe Miliber Mancilla se leyó el Manual de Carreño y quiere decirte unas cuantas cosas sobre cómo comportarse en las redes sociales. Presta atención para que no se te escape ningún chinazo y dejes de mandar notas de voz que parecen podcasts

Manual de Miliber: Urbanidad y buenas maneras en las redes sociales

Todo venezolano conoce el Manual de Carreño (que no lo aplique es otra cosa). Sabemos que se trata de un manual que nos da lecciones y consejos sobre cómo debemos comportarnos en sociedad: no cortar el pan con la mano, no llegar a casa ajena sin avisar, no visitar a nadie con las manos vacías, bañarse todos los días, usar desodorante y no comportarse nunca como un guardia nacional.

El Manual de Carreño fue publicado en 1853. Cuando era niña, recuerdo a mis papás haciendo referencia al Manual de Carreño en muchas ocasiones. Imagínense, yo nací en 1990 (sí, voy a cumplir 30, ¿y?) y ya habían pasado casi 140 años desde su publicación. Incluso hoy podemos conseguir a un montón de gente peleando en Twitter (para variar) y, en medio de la discusión, alguien mandará a alguien más a leerse el Manual de Carreño haciéndole saber que es un maleducado.

Todo esto me puso a pensar en qué era lo que hacía que ese manual tuviese tanta validez casi dos siglos después. Como yo no recordaba haberlo leído en mi infancia, decidí hacerlo en cuarentena. Fui a la biblioteca y, después de horas de búsqueda, lo conseguí. Desempolvé un libro chiquito de páginas amarillas que posiblemente nadie había abierto en al menos treinta años (ja, ja, ja; mentira, lo descargué en PDF).

Después de leerlo, me di cuenta de que hay muchas cosas que en 2020 no me cuadran. Para Carreño, la mujer no puede ser desordenada (estoy jodida), la mujer no puede estar desaliñada en su casa (estoy jodida), el arreglo de la casa es responsabilidad de la mujer (estoy jodida) y la mujer tiene un papel importante en la humanidad: ser madre y esposa (estoy jodidísima, aunque quizás Hipatia me salve la patria).

Lo cierto es que, pese a que no creo ser nada parecida a la dama que Carreño describía en su manual, me considero una mujer educada y elegante [se sube el pantalón de la pijama que se le baja porque tiene la liga vencida].

A ver, comencemos por el principio. Los seres humanos no siempre fuimos tan desarrollados como lo somos ahora. Por favor, no me miren así, no hablo de ningún país, me refiero al ser humano como especie. Poco a poco fuimos evolucionando y desarrollamos capacidades únicas, como la de hablar.

Eso no nos hace más inteligentes que otras especies porque, aunque todos los seres humanos podamos desarrollar una lengua, muchos pueden llegar a ser bastante estúpidos. Incluso, el hecho de que esta capacidad no esté relacionada a la inteligencia es lo que logra que la gente diga grandísimas estupideces. Las otras especies tienen sistemas de comunicación, pero son muy limitados; los seres humanos fuimos más ambiciosos.

Pero ¿realmente por qué desarrollamos esta capacidad? Bueno, el ser humano es un ser social y un grandísimo chismoso. Desde miles de años atrás nos gusta el chisme y por ello decidimos crear un sistema más arrecho que nos permitiese comunicar cualquier vaina. Además, creamos esa necesidad de vivir en sociedad y en comunidades. En cada sociedad creamos reglas, compartimos una cultura, tradiciones, costumbres y hablamos una misma lengua.

Todas estas cosas sufren cambios a través del tiempo. Las formas de tratamiento de ahora son distintas a las de hace unas décadas y las costumbres, las reglas y los modales se adaptan a la sociedad en la que ahora vivimos.

Ajá, si este manual fue escrito hace tantos años y, efectivamente, está algo desfasado, ¿por qué seguimos usándolo? Primero, es una obra de arte; segundo, hay normas que siguen en vigencia como no masticar con la boca abierta o morderse las uñas; y tercero, no tenemos otro.

A pesar de que estas cosas cambian, nos apegamos al Manual de Carreño porque los modales forman parte de nuestra vida como seres sociales y seguir reglas es parte de una sana convivencia. Y toda esta paja es para decirles que el Manual de Carreño es arrechísimo, pero hay que actualizar algunas cosas.

Me parece importante resaltar que en este artículo no estoy cancelando a Manuel Antonio Carreño, soy una persona sensata que entiende que las épocas son distintas y que en 1853 todo lo que ahí se exponía era completamente valedero; pero voy a aprovecharme del hecho de que la gente lo siga usando como una guía para la sociedad.

Como yo soy muy respetuosa porque me leí el Manual de Carreño (ge, ge, ge), no me parece adecuado cambiarle el título y el contenido a obras escritas hace años atrás; por ello, en este artículo, solo voy a agregar una sección con asuntos que hoy en día son importantes: los deberes morales del hombre, las reglas de etiqueta y normas de urbanidad en las redes sociales.

Por supuesto que sonará bien empalagoso, pero se debe respetar el estilo del autor.

Twitter

1. Nada hay más repugnante que la exageración de la etiqueta cuando queremos dar una opinión, así que deben evitarse frases como “con todo respeto” y “mi humilde opinión”. Ninguna opinión es humilde y el respeto viene en la opinión per se.

2. Procuremos conocer el mérito de nuestro contenido. Si nuestro contenido es merecedor de tener muchos seguidores, los tendremos. Decir “sígueme y te sigo” es completamente inadmisible (aplica para Instagram).

3. Es un principio absoluto, y precisamente el que sirve de base a las sociedades humanas, que los derechos de que goza el hombre sobre la tierra -como la libertad de expresión- tienen naturalmente por límite el punto en que comienzan a ser dañinos a los demás. De esta manera, no debemos abusar de ellos. Tener libertad de expresión no significa que vamos a convertirnos en personas con opiniones realmente estúpidas.

4. Es tan solo propio de personas vulgares e inconsideradas crear un tuit de odio contra otro usuario. Si las opiniones y maneras de pensar de un usuario nos molestan, debemos usar la opción de “silenciar” o, en casos extremos, “bloquear”.

5. Procuremos aprender a conocer el mérito de las ideas ajenas. Si Twitter da la opción de RT, es imperdonable plagiar.

6. Un hombre jamás debe enviar una foto de su miembro (sucio y asqueroso) a una mujer (o a otro hombre) sin su consentimiento.

7. De las mil formas de halago, “bella dama” no es una de ellas.

8. Siempre que se estrene una película, todos los usuarios de esta red social deben esperar al menos una semana para hacer críticas y comentarios al respecto. De lo contrario, se considerará spoiler. Esto no aplica para las series como GOT o el Miss Venezuela.

9. Se deduce de la regla anterior que los memes de las películas en cuestión tampoco pueden revelarse en el momento del estreno de la película.

10. Las personas que, en cualquier situación, digan “soy del 1% que…” o “pensé que era el único/la única que…” deben ser canceladas inmediatamente.

11. Las faltas gramaticales dan siempre una mala idea de la educación de la persona que en ellas incurre; pero las más características de una mala educación son aquellas que se cometen contra las reglas de la ortografía y la poca comprensión lectora. Al menos aprendan a escribir “imbécil”.

12. Ciertas faltas ortográficas pueden perdonarse cuando se trata de hilos educativos, interesantes y entretenidos.

13. Si una persona joven escribe un tuit hablando sobre lo que le molesta, debemos evitar llamarla “generación de cristal”; si, por el contrario, se trata de una persona mayor, debemos evitar decirle “ok, boomer”. A menos de que sí lo sean.

14. Si hacemos la captura de pantalla de un tuit, este debe estar en modo oscuro.

Instagram

1. Con respecto a los cumpleaños, resulta de mal gusto llenar el Instagram con todas las fotos que usaron nuestros amigos en sus historias para felicitarnos. El mundo entero no debe enterarse de que hay personas que nos quieren y felicitan.

2. Grande debe ser nuestro cuidado en limitarnos a usar, en cada uno de los grados de la amistad, de la suma de confianza que racionalmente admite. Por ello, si se va a participar en concursos/sorteos de Instagram, es importante etiquetar solo a personas de mucha confianza. Hay que recordar que todo exceso de confianza es abusivo y propio de almas vulgares.

3. Las leyes de la urbanidad, en cuanto se refieren a la dignidad, decoro personal y a las atenciones que debemos tributar a los demás, rigen en todos los tiempos y en todos los países civilizados de la tierra. Está bien que queramos embellecernos para las redes sociales, solo es importante que los pies de fotos concuerden con las fotos que se muestren.

4. En el mismo sentido, podemos usar los filtros que queramos mientras no digamos “foto sin filtro”.

5. Al entrar en una cuenta de Instagram que no seguimos, procuremos no dejar rastros (que no se escape ningún like y no ver historias). Cuidemos nuestra dignidad.

6. También es de personas vulgares el dar varios likes seguidos a las fotos del propietario de otra cuenta. Se verá mal visto dar like a fotos publicadas hace más de tres años y no solo está mal visto sino que da miedito.

7. El propietario de una cuenta de Instagram aceptará intercambio publicitario siempre y cuando conozca el producto.

8. Abusar de los hashtags es algo sumamente ordinario. Usar un hashtag está bien, mientras esté relacionado al post o tuit. #No #se #puede #escribir #una #frase #solo #usando #hashtags.

9. Por último, guardémonos de darnos likes a nuestras propias fotos. Si publicamos una foto es evidente que nos gusta, así que es innecesario hacerlo. Esto está severamente prohibido en sociedad entre personas que saben usar Instagram.

WhatsApp

1. Para escuchar una nota de voz debemos ponernos el celular en la oreja; es de mala educación escuchar una nota de voz con mucho volumen.

2. Las notas de voz que han de grabarse no pueden durar más de dos minutos, cuanto menor sea la confianza que se tenga con la persona a quien se le envía la nota de voz, o mayor la consideración y respeto que se le deba; la nota de voz debe durar menos. En ningún caso pueden enviarse notas de voz que lleguen a confundirse con un podcast. Esto sería visto como una falta de atención aun en medio de la más estrecha amistad.

3. Pese a que WhatsApp es una aplicación de mensajería instantánea, la persona que envía el mensaje no debe esperar una respuesta inmediata.

4. Cuando una persona se encuentra “en línea” no quiere decir que está desocupada; muchas personas trabajan desde su teléfono y deben estar en contacto con clientes. Así que no podemos exigir que nos responda en ese momento.

5. La extensión de los mensajes no puede ser limitada sino por el grado de amistad que medie entre las personas que se escriben, y la naturaleza e intensidad de los sentimientos que en ella hayan de expresarse.

6. Siempre que alguien nos envíe un sticker, debemos responder con otro. Pues se trata de un intercambio, debe haber reciprocidad.

7. Es sobremanera incivil e impropia el no responder durante cuatro horas. Se puede estar ocupado, pero en cuatro horas puede hacerse una pausa de un minuto al menos para devolver el saludo o hacerle saber a la otra persona que nos encontramos bien.

8. Hoy en día, son sumamente comunes las relaciones a distancia y, gracias a las aplicaciones como WhatsApp y el resto de las redes sociales, las parejas logran estar siempre en contacto. A diferencia del amor que nos tienen nuestro padres, el amor de pareja no siempre es eterno. Cuando este se acabe, muy educadamente, se conversa con la persona. El ghosting es un acto incivil, inhumano, grosero, vulgar, inurbano, descortés e impolítico. Cortar una relación afectiva haciendo ghosting; es decir, cortando todo contacto con la pareja nos hace unos mamagüevos.

Algunas reglas generales

1. Es una regla importante de urbanidad el someternos estrictamente a los usos de etiqueta que encontremos establecidos en los diferentes pueblos que visitemos, así que si se emigra, hay que adaptarse a las distintas culturas de los países que nos reciben.

2. Cuidar la ortografía no es necesario en el caso de los memes.

3. Al usar Internet no hay que creerse profesional en un tema si nuestra única investigación ha sido visitar Wikipedia.

4. Las groserías están prohibidas solo en algunos contextos. Es de incultos pensar que decir groserías significa tener un bajo nivel lingüístico. Las malas palabras forman parte de nuestra lengua y, por ende, pueden ser usadas con libertad.

5. Cuando una persona nos diga que se siente mal, se considera descortés responder que sonría, que le vea el lado positivo a las cosas, que las cosas pasan por algo y que hay que ser positivos porque todo está en la mente.

6. Siempre resulta de mal gusto el preguntar a una persona adulta la edad, el peso, el sueldo, si quiere tener su propio negocio y ser su propio jefe.

7. Hay que estar atentos a las conversaciones, es de muy mala educación no prestar atención a lo que dice la otra persona, sobre todo porque podemos perdernos de un chinazo y eso suele ser imperdonable.

8. Las mujeres deben procurar no estar desaliñadas dentro de su casa, a menos de que quieran estar desaliñadas, ahí sí pueden hacerlo.

9. Antes de hacer una llamada, debemos preguntarle a la persona si la podemos llamar.

10. Si somos columnistas de El Estímulo, es de muy mala educación escribir artículos tan largos como este (ge, ge, ge).

11. Si somos de escribir artículos tan largos, no podemos ser tan inhumanos y preguntarles a las personas si les gustó el artículo; nadie se va a leer esta verga.

 

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