Murió Jimmy Thunder: Noqueó a un rival en 1,5 segundos

Jimmy Thunder, quien se apuntó uno de los nocáuts más rápidos de la historia, si no el más rápido -su rival le duró 1,5 segundos-, falleció a los 54 años de edad tras una carrera llena de altibajos.

Jimmy Thunder, quien se apuntó uno de los nocáuts más rápidos de la historia, si no el más rápido -su rival le duró 1,5 segundos-, falleció a los 54 años de edad tras una carrera llena de altibajos.

Hace poco se había sometido a una operación por un tumor cerebral en Auckland, según amigos.

Thunder, nacido en Samoa y quien se radicó en Nueva Zelanda, tiró por toda la cuenta al estadounidense Crawford Grimley con un solo golpe, el primero que soltaba en una pelea llevada a cabo en Flint (Estados Unidos) en 1997. Incluido el conteo, el combate duró 13 segundos.

“Tenía hambre”, contó Thunder.

“No había almorzado ni cenado. Y poco antes de la pelea, pasé frente a un buffet. ¡Quería comer!”, dijo.

En sus primeros días como aficionado, Thunder se convirtió en el primer luchador nacido en Samoa que ganó una medalla de oro en la división de pesos pesados, representando a Nueva Zelanda en los Juegos de la Commonwealth de 1986 en Edimburgo, Escocia.

Derrotó a Dougie Young en su ciudad natal por decisión unánime. Fue una de las nueve medallas de oro ganadas por Nueva Zelanda en ese año. Como aficionado tuvo 89 peleas, terminando su carrera de aficionado con un récord de 83-6.

Tuvo una carrera respetable, con 35 victorias, incluidas 28 por nocaut, en 49 combates de la categoría de pesos pesados. En su foja hay triunfos ante Tony Tubbs, Trevor Berbick y Tim Witherspoon.

Thunder se radicó en Estados Unidos y cuando dejó de boxear en el 2002 la pasó mal. Un periodista neozelandés descubrió en el 2010 que por épocas vivió en las calles de Las Vegas.

Barcelona brilla antes del clásico contra Real Madrid

El partido se planteó como un nuevo desafío para el Barcelona ante un rival que le iba a apretar desde el primer instante e impedirle sacar el balón con alegría. Tanta es la presión en el Camp Nou contra su equipo por la salida del balón desde Ter Stegen que en el minuto 6 el público ya silbó al portero cuando éste tuvo el balón en los pies.