Elecciones regionales: ¿participas o te abstienes?
La convocatoria a elecciones regionales genera posturas
contrapuestas en el sector opositor ante un escenario en el que se cuestiona la falta de independencia del árbitro. El ex rector Juan Carlos Delpino, advierte que al CNE le tocará abordar el proceso del 27 de abril con “un evidente
descalabro de personal y lealtad en el organismo electoral”, pero la oposición ya no cuenta con el equipo de testigos y miembros de mesa de las presidenciales
Las elecciones regionales y legislativas anunciadas para el 27 de abril de este año se harán bajo lo que analistas y organizaciones internacionales definen ya como un modelo autocrático.
Esa calificación coincide con los estudios de organizaciones internacionales, como V.DEM Center y de gobiernos democráticos que han concluido que Venezuela ha pasado a ser una “autocracia” en donde ya no cabe el término “competitiva”.
De acuerdo al análisis, este paso hacia una autocracia cerrada se consolidó con los comicios presidenciales del 28 de julio y los eventos posteriores. Juan Carlos Delpino, rector principal del Consejo Nacional Electoral destituido por no avalar los resultados presentados por ese organismo, aseguró que “hubo fraude; los otros cuatro rectores conocieron esos resultados en los que Maduro perdía por la transmisión de actas que ellos mismos manejaron esa misma tarde”.
Que sí, que no
María Corina Machado y Edmundo González, quienes aún lideran el mayor segmento opositor, han llamado a no convalidar esa convocatoria y defender el valor del voto profundizando la lucha por el reconocimiento de los resultados del 28-J. “Las elecciones son para elegir y no para lavarle la cara a la tiranía”, afirmó Machado en uno de sus videos publicados en redes sociales.
Pero otro sector opositor que llama a participar parece estar dispuesto incluso a firmar previamente un compromiso de aceptación de los resultados, aún sin saber de antemano cómo se desarrollará el proceso. El debate acerca sobre ir o no ir ya está sobre la mesa.
El politólogo Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), expone en un trabajo publicado en“Polítika UCAB” los argumentos a favor y en contra de participar. Destaca que “la mayor preocupación para muchos actores de la oposición democrática es que participar en nuevas elecciones, sin resolver lo sucedido en la elección presidencial, equivaldría a legitimar el resultado electoral oficial de la elección del pasado 28 de julio. Al hacerlo, el régimen reforzará su narrativa ‘democrática’ para reclamar el reconocimiento internacional que hoy no tiene, algo que podría resultar en una mayor consolidación de su poder y legitimidad en el escenario global”.
Alarcón agrega que otro aspecto que se argumenta es que al acudir al evento convocado por Maduro se promueve la desviación del foco en la lucha democrática: “Centrar el debate político y las acciones en las nuevas elecciones equivaldría a ‘pasar la página’ (…) la participación en un proceso viciado le permitiría al régimen ganar tiempo y reducir la presión por una verdadera transición democrática. Las elecciones sin condiciones mínimas son usadas por las autocracias electorales para simular un proceso democrático, sin que haya un cambio real en el poder, y legitimar su permanencia en el tiempo, tal como sucede en países como Rusia, Bielorrusia, Turquía, Hungría o Nicaragua”.
Desde los grupos opositores que se han manifestado a favor de la participación Alarcón señala que destacan “la necesidad de mantener la movilización de la gente por un cambio político” al tiempo que continúan con las “exigencias de transparencia, evitar el aislamiento y desaparición de los partidos políticos y preservar la conexión con la masa electoral y los espacios de gobierno en las regiones, entre otros factores”.
Consideran que, “a pesar de las limitaciones del sistema electoral, participar permite a la oposición ganar o mantener representación en ámbitos locales”.
Manuel Rosales, Gobernador del Zulia: ya se anotó en las elecciones regionales porque busca repetir (AFP)
El gobernador del Zulia, Manuel Rosales, expresó su disposición a participar en las elecciones de abril y la importancia de reelegirse para “seguir luchando por el bienestar de los ciudadanos zulianos”.
Partidos minoritarios también hicieron pública sus intenciones de contarse en la elección: Avanzada Progresista, Cambiemos, Primero Venezuela, Movimiento por Venezuela y los partidos usurpados por el TSJ como AD (Bernabé Gutiérrez) y Copei ad hoc. Es de recordar que los partidos opositores que participaron fuera de la Plataforma Unitaria, entre todos solo lograron aglutinar el 3% de los votos.
Reconstruir el CNE
El CNE deberá abordar el nuevo proceso “luego de un evidente descalabro de personal y de lealtades”, señaló Juan Carlos Delpino, ex rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), consultado por El Estímulo.
Explicó Delpino que el nuevo rector agregado para sustituirlo es Conrado Pérez, quien ya está en funciones. Advirtió también que fue destituido de su cargo de rector “sin que se le abriera un proceso formal como lo establecen las leyes vigentes” y salió al exilio poco después de esos comicios al sentirse amenazado por negarse a avalar los resultados anunciados.
Delpino apuntó que Conrado Pérez estuvo presente en todo el proceso del 28 de julio y fue -aseguró- “testigo directo de los resultados a favor de Edmundo González”.
Conrado Pérez fue diputado de la Asamblea Nacional. Militó en Primero Justicia, se unió al grupo que promovió la usurpación del nombre de PJ por el TSJ y más tarde formó con José Brito el partido Primero Venezuela, autocalificado de opositor pero con posiciones convergentes al chavismo.
Uno de los aspectos más complejos que confronta el oficialismo para hacer un proceso electoral con gente que garantice su lealtad al gobierno es la reconstrucción de la nueva estructura del poder electoral, la cual quedó afectada por las elecciones del 28-J.
De acuerdo a lo conversado con Delpino, el 28-J no solo produjo la situación el caudal de votos que la oposición asegura logró el candidato González, sino que “dejó la evidencia de que una parte importante de las bases del chavismo votaron por un cambio”, que muchas de las actas recuperadas por la oposición “fueron facilitadas por miembros de mesa con tendencia oficialista”. Asimismo, efectivos del Plan República permitieron -como debe ser- anunciar públicamente los resultados al cierre de las mesas en algunos centros.
“Están siendo jubilados y retirados un importante número del personal que trabajó en las elecciones del 28 de julio para recomponer el nuevo CNE para las regionales del 27de abril”, aseguró Delpino, quien estima que la reestructuración podría llegar a 60% del personal.
Explica el ex rector que en el CNE se había generado un descontento con obreros y empleados por bajos salarios y reducción de ayuda social. “En el proceso del 28-J ese malestar alcanzó a las instancias del aparato electoral. Por eso se están dando cambios y sustituciones de coordinadores de los centros de votación y operadores del sistema integrado (máquinas y captahuellas) para que no haya filtraciones y se cumplan las órdenes. Los que emiten las actas son justamente los operadores al cierre de la mesa, operan la impresión de las actas y conectan a la transmisión. Las sustituciones posiblemente alcanzarán a miembros de mesa”.
Es de recordar, como fue denunciado por la Plataforma Unitaria y testigos y miembros de mesas de la oposición, que todo eso se produjo a pesar de que había órdenes de no entregar copias de las actas de escrutinio a los testigos de mesa.
21 millones 383 mil 736 electores están convocados para el 27 de abril. El CNE anunció que se designarán 906 mil 30 miembros de mesa, de las juntas regionales encargadas de la votación.
Delpino recordó un “detalle”: que luego de la pérdida de las elecciones del candidato oficialista en Barinas en 2021, “el gobierno se aseguró conformar un nuevo CNE más seguro para el chavismo eliminando a los rectores que avalaron los resultados adversos al chavismo en Barinas y pusieron al frente a Elvis Amoroso”.
Las mesas de uno y de otros
Con la decisión de no participar, la gran maquinaria que construyó la Plataforma Unitaria -con la mayoría de sus líderes en la clandestinidad o detenidos- no estará presente en el nuevo evento electoral.
Esto deja muy debilitada a las organizaciones regionales opositoras que tendrán que enfrentar sin ese apoyo al ventajismo con el que suele operar el oficialismo en estas instancias. Y más considerando que los miembros de mesa preparados, terminaron siendo víctimas, algunos de ellos detenidos y otros tratando de mantener el bajo perfil. Difícilmente podrán hacer el despliegue de gente y recursos necesarios para tener presencia en todos los centros de votación.
A ello se le suman la incertidumbre, la desesperanza y los efectos sobre la movilización de votantes tras lo ocurrido el 28 de julio.
En el escenario actual, el oficialismo apostará a poder emitir un mensaje de normalidad y gran participación ciudadana para elegir a sus representantes. El mayor dilema que enfrentan será hacer creíbles cifras de millones de votos tras un evento que seguramente se realizará con un panorama de mesas desoladas. Pero, creíbles o no, ya habrían cumplido su objetivo.
De aquí al 27 de abril lo que queda de la unidad democrática, los opositores y los que alguna vez dijeron serlo enfrentan la prueba de participar o no en las elecciones regionales. ¿Quiénes morderán la manzana y en nombre de qué?