Son los encargados de poner el orden en la cola. “Señora espere, tenga paciencia y colabore o no podrán comprar nada”, dijo uno de los funcionarios de la Policía Nacional en la cola del Central Madeirense de La Urbina. Los clientes gritaban pidiendo que comenzaran a vender. En ocasiones los ánimos se caldearon.
Las personas consultadas durante un recorrido que realizó el equipo de El Estímulo creían que estaban vendiendo jabón en polvo. Pero la espera fue para que solo pudieran comprar suavizante para la ropa. “Qué vamos a suavizar si no hay jabón para lavar”, gritó una señora que salió decepcionada porque únicamente encontró ese producto.
Alterada exigía que sacaran el jabón en polvo. “saquen el jabón que tienen escondido en el depósito. Para eso es que debería estar aquí la policía, para que saquen todo lo que tienen”. Decía mientras otros la apoyaban repitiendo lo mismo. .
Durante el recorrido hecho por diversos supermercados del municipio Sucre, se evidenció que la militarización también ocurría en el Bicentenario de Terrazas del Ávila, en el Unicentro el Marqués, Excelsior Gama de Santa Eduvigis y el Plan Suarez de la Urbina.
En este último se observó menos alboroto para ingresar. “Solo tardé 15 minutos haciendo la cola”, dijo una señora quien contó que al ver tantos Guardias Nacionales dentro del supermercado (cerca de 15 efectivos) pensó que venderían lo que más cuesta conseguir: Café, Harina Pan y Mantequilla.
La clienta no imaginó que se encargaban de vigilar que todo transcurriera con normalidad. De los productos y alimentos que más cuesta conseguir había cloro, jabón en polvo, leche de larga duración, papel higiénico, carne y pollo.
En el caso del Bicentenario, las personas hacían cola sin saber qué iban a poder comprar. Algunos decían “la cola es porque hay papel, café y jabón en polvo”. Otros hacían la fila porque “llegó algo”.
El acceso al supermercado está cerrado. El que va en vehículo debe ver donde estaciona, porque no puede pasar de los portones. La cola que corría por la calle hacía abajo era controlada por Guardias Nacionales. Ellos son los que dan el acceso.
El Farmatodo del Unicentro estuvo custodiado con funcionarios de la Policía Nacional. Unos estaban apostados en la puerta, mientras que otros con armas en mano custodiaban un camión que descargaba mercancía.
En el Excelsior Gama de Santa Eduvigis había un pequeño grupo de orden público de la Guardia Nacional.