En un rincón remoto de Venezuela ocurre una rareza hidrográfica: el río Orinoco entrega una cuarta parte de su caudal al río Negro y de ahí al Amazonas a través del Brazo Casiquiare. Esta única conexión entre los dos grandes ríos del continente, punto de intensa biodiversidad y puente crítico al bioma selvático, está herido por el avance de la deforestación, la minería ilegal y el cambio climático
Un grupo de investigadores venezolanos en alianza con instituciones científicas internacionales determinaron que el lago Parima pudo haberse localizado en la Amazonía de Venezuela.
Sensores tecnológicos y un profundo análisis comparativo de imágenes satelitales actuales con mapas antiguos respaldan su hallazgo y aquí cuentan el trabajo que hubo detrás