Venezuela

Rocío San Miguel ve el golpe de Estado militar como un escenario posible

La presidente de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, se pronunció ante la reciente ola de rumores vinculadas al sector militar y expuso que "hay una enorme presión dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)", que "ha ido en aumento en estos últimos dos años" a raíz de "las detenciones" y "numerosas solicitudes de baja" de los oficiales. Por esta razón, aseveró que existe la posibilidad de que en Venezuela se de un golpe de Estado.

Publicidad
FOTO | Archivo

«Por primera vez en seis años incluyo en mis escenarios “Coup D’etat” -Golpe de Estado- (…) no con alta probabilidad pero si como una variable en aumento sostenido. Y no necesariamente violento, sino como producto de un acuerdo del chavismo militar en la FANB», declaró Rocío San Miguel, presidenta Control Ciudadano, organización que se aboca a ejercer contraloría sobre los sectores de la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional.
El pasado 3 y 4 de marzo se rumoreó a través de medios de comunicación  y las redes sociales sobre un presunto alzamiento de 18 tenientes coroneles que estarían conspirando contra el gobierno. San Miguel desmintió este suceso, pero aclaró que esto no significa que «no estén sucediendo cosas -a lo interno- en la FANB».
«Hay una persecución  y un estado de sospecha permanente dentro de la FANB. Se ha llegado incluso a apresar a cadetes. Han aumentado las deserciones, pero tenemos que tener cautela y seriedad cuando hablamos de alzamientos militares».

Por otro lado, en una conversación con Fedecámaras Radio, la abogada se detuvo a analizar la expulsión de 24 militares decretada por el presidente Nicolás Maduro el pasado 28 de febrero.
San Miguel calificó la acción como «ilegal» y destacó que la forma en la que fue llevada a cabo (publicada en la gaceta oficial) «no tiene precedentes en los últimos 40 años». Además, explicó que «para proceder de esta manera, el Comandante en Jefe de FANB tiene que mediar sentencia definitivamente firme en contra del efectivo porque las medidas de degradación, expulsión y separación son medidas accesorias«.
«Las degradaciones y expulsiones en la Fuerza Armadas que habían ocurrido, por cierto también por parte de Maduro, se daban en los casos de miembros de la FANB incursos en delitos de narcotráfico. Incluso en 2016 se había dado esta medida que permite el código orgánico de justicia militar (…) Este caso concreto es atípico pues, añade el decreto presidencial, que obedece a temas de delitos de traición a la patria«, sostiene.

La abogada consideró este dictamen como «una mezcla muy mal elaborada jurídicamente» y «moralmente inaceptable», pues implica la suspensión inmediata de los derechos de seguridad militar de los oficiales. Recordó que los golpistas de año 1992, tanto los del 4 de febrero y el 27 de noviembre, nunca fueron objeto de una medida similar, «al punto que ostentan los grados que tenían para ese momento».
«Maduro con saña produce y genera esta medida para afectar a los familiares (de los expulsados), despojar del sueldo y la seguridad social a todos aquellos que se benefician. Eso es mal visto en la FANB y se entiende, claramente, que Maduro busca generar más miedo»

El decretó presidencial, publicado el 28 de febrero de 2018, argumenta que la expulsión se debe a que “algunos de los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) por haber intentado por medios violentos cambiar la forma republicana de la Nación, haber incitado a la rebelión, creado estado de desequilibrio y zozobra, haber atentado contra la libertad y la independencia de la Nación, y haber hecho uso indebido desmesurado y desproporcional de armas de guerra poniendo en peligro la independencia y soberanía de la Nación, los cuales constituyen actos de manifiesta agresión al pueblo y actos de traición a la Patria”
Entre los oficiales afectados destacan el exministro de Defensa de Hugo Chávez (2006-2007), Raúl Baduel; el exministro de Alimentación de Maduro, Hebert García Plaza; el cabecilla de la toma del cuartel de Paramacay, capitán Juan Carlos Caguaripano; y el edecán de Chávez, Leamsy Salazar.]]>

Publicidad
Publicidad