<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

Yangel Herrera: “Sé que estoy muy cerca de llegar a la élite”

El mediocampista del Granada, esquivo a dar entrevistas, conversa con Carlos Domingues sobre su momento actual y cómo ve su futuro. "Quiero ser recordado como el mejor futbolista venezolano en el exterior", dice

Yangel Herrera: “Sé que estoy muy cerca de llegar a la élite”

El título de ésta entrevista puede leerse poco modesto. Pero le invito a leer y conocer más de Yangel Herrera para que comprenda que tiene todos los argumentos para afirmarlo

Cuatro de mayo de 2016. Era un miércoles y se jugaba la última fecha del Torneo Apertura de aquel campeonato. A las tres de la tarde, debajo del sol infernal de Maracaibo, se disputaba el partido JBL-Atlético Venezuela. En el cuadro que visitaba el Pachencho Romero estaba un jovencísimo Yangel Herrera, quien a duras penas pudo terminar el cotejo. Una insolación afectó al chamo de 18 años nacido en La Guaira.

Llegados al hotel de concentración, después del varapalo (4-1 ganó JBL), se quedaron afuera todos los futbolistas porque no había servicio eléctrico en el edificio y el calor seguía siendo sofocante. Yangel estaba sentado en la acera de entrada, con su mirada clavada en el piso, cabeza gacha, casi metida entre las piernas. Al sol y la derrota, añadía otro motivo de su extenuación: “¡Estoy fulminado. No he parado!”.

Una auténtica máquina

Y es que desde los 14 años, cuando comenzó su periplo por selecciones nacionales, Yangel Herrera no se ha detenido. No es solamente su biotipo que lo hace ser un portento, es que de verdad trabaja como una máquina. “Solo he podido descansar cuando se paró el fútbol por la pandemia”, me dice en esta entrevista, cinco años después de aquel inclemente día en la capital zuliana.

Módulos y competiciones con la selección sub 15; debut en el profesional con Monagas; módulos y competiciones con la selección sub 17; debut en Primera División con Atlético VenezuelaM; módulos y competiciones con la selección sub 20: salida al New York City; debut y presencia sostenida en la selección absoluta; paso al Huesca; paso al Granada. Tiene 23 años apenas y desde hace nueve su vida ha estado dedicada enteramente al fútbol. Es la vida de un futbolista élite. “He tenido como mucho unos quince días libres para poder irme de vacaciones”, afirma.

Toda esta exigencia ha hecho que Yangel hoy tenga una madurez futbolística impropia a su edad, pero si no tuviera la personalidad que presume desde que era un niño, seguramente no se perfilaría a ser, muy probablemente y como la mayoría coincide, el primer futbolista venezolano en alcanzar la élite y permanecer. Ha sacrificado todo lo que un adolescente habitualmente hace como distracción porque le ha dedicado sus mejores años al fútbol. Y la pelota, generalmente, te devuelve tanta fidelidad.

Centrado para el fútbol

“Estaba viendo el partido del Manchester United”, me dice cuando me atiende para la entrevista, la cual llevo tiempo tratando de concertar con él. “Me gusta ver mucho fútbol”, remata. El día libre después de una dura derrota del Granada, él lo aprovecha para descansar, pero no deja de estar pendiente de lo que pasa en el balompié, algo no muy habitual en los colegas de su edad. Sí, parece que tuviera más de 23 años, lo mismo que se aprecia cuando uno lo ve jugar.

Es sumamente tímido, por eso es tan difícil poder entrevistarlo: “Cuando me toca ir a ruedas de prensa o dar declaraciones lo hago porque es mi obligación. No me gusta hacerlo”, asegura y se siente bien así, lejos de los flashes y de los “likes” de Instagram. “Prefiero el bajo perfil, no me gusta lo demás. Que me juzguen por lo que hago en la cancha, nada más”, asevera casi desafiante.

Desde que lo conozco, siempre he admirado su seriedad para todo. Es difícil diferenciar su vida privada con la profesional, porque ambas las encara con la misma responsabilidad. En Granada vive con su novia, Yérika, y tienen ya cuatro meses esperando a Kendal, su primogénita, algo que lo tiene muy contento. Vivir en pareja es otro elemento que ha aportado a su madurez: “Me ha ayudado muchísimo y veo la vida desde otra perspectiva; ahora soy más maduro, me ayuda a estar más centrado en lo mío”.

Madurez, una palabra que en este texto ya debo haber usado bastante, pero no redunda cuando uno se refiere a Yangel Herrera. “Cuando me fui a Nueva York, buscábamos descubrir el panorama del fútbol de alto nivel. Compartí con el profesionalismo y calidad humana de hombres como David Villa, Andrea Pirlo o Patrick Vieira. Eso me ayudó a crecer en mi carrera”, recuerda tras su paso por Estados Unidos.

Y aunque vivió una gran experiencia en la Gran Manzana, no cambia la vida en Granada por la cosmopolita ciudad estadounidense: “Estoy muy contento; aquí la gente me da mucho cariño, es como una cultura caribeña. Se vive el fútbol más pasional, me he sentido muy a gusto, más cómodo, más tranquilo”.

Rumbo a la élite

Cuando tenía 18 años, me aseguró que su meta era llegar a un club élite en el mundo y ser titular en la selección absoluta. Lo segundo ya lo logró y aunque su ficha pertenece al Manchester City, él no se desespera por alcanzar su gran meta: “Ellos están muy pendientes de mí, se comunican conmigo prácticamente en cada partido. Antes de la pandemia mandaban un scouting que me hacía seguimiento. Yo me preocupo es por el día a día; si lo hago bien, sé que mañana te tomará en cuenta un equipo élite. Yo trabajo para alcanzar esa meta y sé que estoy muy cerca de conseguirla, pero no estoy pensando si se va a dar o no”, asegura de una manera serena pero muy convincente.

El Valencia tocó a su puerta en el verano pasado, un equipo que por caché sería un paso adelante, pero que atraviesa un momento institucional realmente complicado. “No hubo una negociación como tal; sí hubo interés, pero estoy contento de haber tomado la decisión correcta que fue seguir en el Granada”, confirmando que sí estuvo en la órbita del hoy convulsionado equipo del Turia.

En la toma de esa decisión también tuvo que ver Líbero Parri, su agente, un ex jugador del Valencia que lo maneja desde muy joven y quien lo ha llevado a las puertas del Grupo City: “Él es como un padre para mí, está pendiente de todo. Yo solo lo que tengo que hacer es jugar que él está pendiente de todo lo demás”.

Un tiempo necesario

Pocos futbolistas hoy pueden considerarse inamovibles en la selección que dirige el portugués José Peseiro. Herrera es, indiscutiblemente, titular y asume esa responsabilidad. Quiere tener tiempo para entender y poner en práctica la idea del seleccionador: “Veníamos trabajando de una manera con (Rafael) Dudamel y luego de tanto tiempo sin reunirnos, nos tocó conocer al nuevo técnico en pleno inicio de la competición oficial. Todo se hizo muy complicado. Por eso, en la Copa América estoy seguro que vamos a poder tener tiempo para agarrar esas nuevas ideas. Cada vez nos estamos sintiendo mejor con el nuevo técnico y todos tenemos una gran disposición para asumirlas”, explica, sin querer comprometerse en augurar éxitos sin antes consolidar esas nuevas ideas.

Sobre su rol en el campo tanto en la selección como en el Granada, no tiene preferencias: “Me siento cómodo ya sea en el doble pivote o como interior con llegada, todo depende de la idea de juego. Éste año ha sido muy bueno porque he hecho goles teniendo mucha llegada al área rival, pero no hay que confundir: yo no soy goleador”, apunta.

Pese a haber debutado con la Vinotinto de mayores y haber marcado goles importantes con ella y haber sido subcampeón del mundo Sub 20 capitaneando el equipo, siendo además uno de los mejores jugadores de aquel torneo en 2017, él aún mantiene cuál es el mejor momento vivido en su carrera: “El ascenso con Monagas. Fueron mis primeras emociones, con mi familia en la grada. El subcampeonato mundial (Sub 20) también fue importante, pero pudo ser más bonito si ganábamos la final”, contesta. Se nota que le importa ganarlo todo.

A pesar de su timidez, cierra con dos aseveraciones que no denotan modestia pero sí que está muy claro en lo que quiere: “Estoy haciendo camino para que se le haga más fácil a los venezolanos llegar a la élite del fútbol mundial. Quiero ser recordado como el mejor futbolista venezolano en el exterior, el que llevó por primera vez a Venezuela a un mundial”.

Eso queremos todos de ti, Yangel, y sabemos que así será.

Maduro prepara a Nicolasito, su futuro “heredero bolivariano”

En las más férreas dictaduras los autócratas salen del poder por enfermedad, vejez o la muerte, como acaba de ocurrir con la salida de Raúl Castro y otros dirigentes del Partido Comunista con promedio de 90 años de edad y 60 en el poder. Pero cuando dan ese paso suele aparecer “el sucesor” que se ha ido forjando de la mano del autócrata. ¿Se encamina Venezuela a un modelo en donde impera la sucesión por encima del voto elector?