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La “ayuda humanitaria” es una esperanza llena de incertidumbre

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12/02/2019
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FOTOGRAFÍA: EFE

Fue entregado en Caracas un primer lote de insumos nutricionales, por parte de Juan Guaidó. Pero el grueso de la ayuda sigue estando en Cúcuta. El presidente “interino” ha dicho que la asistencia humanitaria entrará al país, a pesar de las negativas del gobierno de Maduro. El 23 de febrero es la fecha clave. Un desafío al poder de Miraflores

Lo que comenzó hace más de tres años como un episodio de deficiencia política y social, es ahora una crisis aguda que no distingue a que venezolano afectar. Diferentes actores políticos, activistas de derechos humanos y ONGs nacionales e internacionales han solicitado en los últimos años al Ejecutivo abrir un canal humanitario pues Venezuela se sume en un nido de deficiencia sanitaria, desidia hospitalaria y crisis alimentaria.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declara que para que un país pueda recibir una ayuda y catalogarse como “humanitaria”, la misma debe ser consistente con los principios de humanidad, imparcialidad e independencia; así como también debe emplearse en países que atraviesen una emergencia, una reconstrucción y rehabilitación, o en prevención de desastres. “Se entiende como situación de emergencia la resultante de una crisis provocada por el hombre y/o por una catástrofe natural. Se diferencia entre ayuda y servicios materiales de emergencia, ayuda alimentaria de emergencia, y coordinación de los servicios de protección de la ayuda”. Sin embargo, el mandatario Nicolás Maduro y su gabinete han negado que los venezolanos padezcan situaciones de precariedad alimenticia y medicinales y han negado el acceso de insumos al país, particularmente los reunidos en Cúcuta por inversión de Estados Unidos.

Es uno de los tres centros de acopio que Juan Guaidó anunció el 2 de febrero durante un multitudinario acto en Caracas. “Habrá dos más, uno estará en Brasil y otro estará en una isla del Caribe”, dijo entonces.

Francisco Valencia, activista de derechos humanos y director de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida), ha insistido en que una asistencia como la planteada “no es suficiente para cubrir la demanda de ayuda humanitaria y eso hay que tenerlo claro, no hay que crearse falsas expectativas ante esta primera ayuda que está llegando al país. Es una ayuda puntual de un país puntual”, e instó a las autoridades a “hablarle claro y transparente a la población, sobre todo a la afectada que tiene años sufriendo”.

Miguel Pizarro, diputado a la Asamblea Nacional y presidente de la Comisión Especial de seguimiento a la Ayuda Humanitaria, anunció que la ayuda humanitaria “no es una limosna, no se trata de cambiar la dependencia de unos por la dependencia de otros, es una necesidad urgente en nuestro país, una necesidad de cientos de miles de venezolanos que no tienen acceso a medicinas, alimentos, las condiciones mínimas en el sistema hospitalario para poder ser atendidos”.

Pizarro recordó que llegar a este punto de crisis pudo haberse evitado si el Estado hubiese atendido la crisis y no desestimado la misma. Insistió que lo que viven los venezolanos no es culpa de una injerencia ni “de las sanciones que se han impuesto sobre el régimen y sus corruptos”, sino porque el dinero que debía destinarse a la compra de medicinas, insumos médicos y complementos nutricionales, fue a parar en caprichos propios de los gerentes. “A este punto llegamos porque quienes debieron haber equipado a los hospitales y remodelado los sistemas de salud, quienes tuvieron que haber garantizado la alimentación en las escuelas y la vacunación y todo lo que tiene que ver con la iniciación primaria, decidieron enriquecerse y hacerse millonarios y robarse la plata de los venezolanos. Hemos llegado a este punto porque se sigue simulando que no hay una emergencia”.

En el año 2016 la Asamblea Nacional hizo la declaración de emergencia y sancionó la ley para recibir la ayuda humanitaria, así como también desarrolló los protocolos necesarios para que la ayuda pudiera implementarse en el país; pero el acceso fue negado. “Es un punto que se pudo haber evitado, si la mezquindad del poder hubiera permitido que la ayuda entrara a tiempo”, insistió Pizarro.

La Comisión Especial de seguimiento a la Ayuda Humanitaria creada en 2018 declaró que el auxilio que ingresará a Venezuela se ha denominado “fase de la atención temprana” y tiene como objetivo principal establecer las acciones que permitan abrir vías de abastecimiento de emergencia de alimentación y salud, “fundamentalmente con insumos a poblaciones vulnerables”. Asimismo, esta primera etapa que se recibirá estará destinada a atender a “niños desde la primera infancia hasta los cinco años en riesgo nutricional; mujeres en estado de gestación en riesgo nutricional; adultos mayores en situación de riesgo nutricional, en soledad o en dependencia funcional; personas con condiciones de salud crónica de alta prevalencia, con foco en atención a enfermos de diabetes e hipertensión; población institucionalizada en albergues y refugios en riesgo nutricional o de acción hospitalaria de emergencia, o necesitada de cirugía inmediata”.

En la frontera, específicamente en Cúcuta, explica el diputado no es más que una recepción de las donaciones que el país recibirá por parte de Colombia, una parte de lo que ha enviado Estados Unidos y lo recaudado por empresarios venezolanos que residen fuera de las fronteras. “El primer centro de acopio es en la frontera con Colombia, Cúcuta. Este va a estar recibiendo insumos médicos, suplementos nutricionales, y parte de las medicinas que hacen falta. No es el único. Esperamos tener un centro de acopio en Brasil, y en una isla del Caribe”.

Aunque la ayuda es un tema de alegría para muchos, los dirigentes recuerdan que la misma no solucionará la crisis que existe en el país, pues es grande y se enfoca en salvar aquellas vidas afectadas por la desidia del Estado y “poder interrumpir este ciclo en el cual la gente va a toda velocidad a una condena de muerte por no tener los insumos, por no tener las medicinas y por no tener las condiciones mínimas para poder sobrevivir”. La Comisión informó que lo que entrará al país será una ayuda válida para un mes debido a que “la idea no es que las cosas se pierdan. Tenemos que hacer que la solicitud se convierta en un insumo efectivo”.

Asimismo, si bien se conocen los nombres de Estados y organizaciones que han tomado la iniciativa de contribuir con el fondo humanitario como Estados Unidos, Colombia, Brasil, Alemania, la Organización de las Naciones Unidas, la Organización Panamericana de la Salud, y las conversaciones que se han mantenido con la Cruz Roja Internacional y Cáritas Venezuela para ser parte de quienes cooperan, Pizarro insiste en que hay muchas otras organizaciones que se encuentran trabajando en hacer posible que la ayuda llegue, pero es importante mantener sus nombres bajo resguardo.

“Vivimos en dictadura, aunque hemos avanzado mucho. Mientras exista la usurpación nuestro deber es proteger. A las organizaciones debemos protegerlas, parte de lo hablado y acordado es que no se haga pública el nombre de las organizaciones que han ayudado hasta que las cosas empiecen a ocurrir. (…) Tampoco será secreto, queremos ser transparentes. En la medida que haya entregas, iremos diciendo, quién, cómo y dónde se implementa junto con sus indicadores”, ratificó el parlamentario.

El lunes 11 de febrero, Juan Guaidó entregó un primer lote de insumos en Caracas a la Asociación de Centros de Salud (Assovec) “con 85 mil suplementos que se traducen en 1.700.000 raciones nutricionales para niños y 4.500 suplementos para embarazadas”, dijo el diputado en su cuenta de Twitter.

La directora de Avessoc, Sohely Subero, explicó que la ONG se encargará de distribuir el donativo a los sectores más afectados y que la organización “es una red de centros de salud que incluye hospitales y dispensarios. La intención es distribuir este donativo en las diferentes organizaciones con las que desde siempre hemos trabajado en los lugares más empobrecidos, con los más vulnerables”.

Por su parte, Julio Castro, médico que forma parte del equipo técnico de la ayuda humanitaria, explicó que el componente de suplemento proteico de ácido fólico y hierro para embarazadas evita las malformaciones del feto; cada frasco alcanza para toda la etapa de gestación. Mientras que los micronutrientes en polvo, es un suplemento alimenticio que se complementa con la alimentación normal; cada sobre alcanza para 20 raciones. Contienen ácido fólico, hierro para contribuir al desarrollo neurológico de los niños.

***

Desde la bancada madurista, la ayuda humanitaria que la Asamblea Nacional promueve, bajo la presidencia de Juan Guaidó, ha sido señalada como una jugada que permita el ingreso militar extranjero por la frontera como un caballo de Troya y no como una medida necesaria que puede ayudar a los más afectados por la crisis de Venezuela.

Mediante una alocución, Nicolás Maduro también anunció que la oposición busca humillar a Venezuela. “El mensaje que quieren dar es que somos un pueblo mendigo y que debemos ser colonizados. Ese es el metamensaje. Si quieren ayudar a Venezuela, que cese el bloqueo, liberen las cuentas bancarias y saldremos adelante. No somos mendigos de nadie”.

Cuatro días más tarde, con la llegada de un camión de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres de Colombia al puente Las Tienditas, una estructura que conecta a Cúcuta con la ciudad Ureña, estado Táchira, y viaducto por el que Pepe Ruiz Paredes, alcalde de Villa del Rosario anunció que entraría la ayuda humanitaria a Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro ordenó el bloqueo de la estructura.

Las polémicas imágenes de dos contenedores y una cisterna, acompañada de un grupo de militares venezolanos, encabezaron las páginas de los principales medios de comunicación internacional. Freddy Bernal, “protector” del estado Táchira, explicó que aquella medida es una acción de seguridad debido a que el puente no está inaugurado. “Hay unas rejas soldadas por el Gobierno colombiano (…) Están colocadas hace aproximadamente dos años por los menos, y del lado de acá, del lado venezolano hay tres contenedores que tendrán allí no sé cuánta cantidad de meses”.

Bernal insiste en que las rejas fueron puestas una vez que las relaciones entre los presidentes Nicolás Maduro y Juan Manuel Santos se resquebrajaron. “No puede estar cerrado sencillamente lo que nunca se ha abierto”. Juan Guaidó aseguró que, si el gobierno de Nicolás Maduro se niega a permitir el paso de la ayuda a Venezuela, lo convierte en una acción genocida porque “asesinan por acción y omisión”.

“Los próximos días”

Tras una semana de su anuncio, el centro de acopio que se instaló en Cúcuta ha ido recibiendo los insumos correspondientes a esta primera etapa. El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, señaló que “la ayuda está en especie en los centros de acopio y esperamos que en los próximos días tengamos el primer avance de ingreso de la ayuda humanitaria”.

Mas las dudas sobre la posibilidad de que esta ayuda pueda ingresar al país sigue estando presente. Miguel Pizarro aseguró que el camino que ahora inicia es la de consolidar un gran número de voluntarios que apoyen a la causa, pues lo que hasta ahora se ha logrado ha sido por el trabajo en equipo. “Los ciudadanos tenemos una tarea, las cosas no pasan solas y hemos logrado avanzar porque eso se entendió. Nuestro deber es ayudar y entender que tengamos que hacerlo nosotros mismos” si no se les permite el paso a los camiones.

“Lo que está planteado que llegue al país es medicina, comida e insumos. Se plantea que la busquen médicos, sacerdotes, enfermeras, familiares y gente de paz. Queremos que sea lo más sencillo y menos traumático posible. Es importante que la narrativa también quiere confundir la ayuda humanitaria con invasión militar”, anunció Pizarro.

La Comisión Especial de seguimiento a la Ayuda Humanitaria ha hecho un llamado a los funcionarios públicos civiles y militares para que permitan el paso de la ayuda pues “también es para ustedes y para sus familiares, no queremos que la ayuda se convierta en un espacio de confrontación”. Asimismo, hace un llamado a no seguir órdenes que deriven en el robo de lo que otras naciones y organizaciones han enviado, pues “cuando vean (el gobierno de Maduro) la respuesta nacional e internacional serán usados como chivos expiatorios”.

El resultado de esos llamados y presiones se verá el 23 de febrero, cuando Guaidó ha dicho se concretará el ingreso de la ayuda a Venezuela.