Carabobo: habitantes piden a las autoridades que expliquen los nuevos apagones

Los apagones se han incrementado en la última semana y se extienden hasta por nueve horas. Los ciudadanos sufren un problema adicional: sin luz no hay agua. Corpoelec no ha informado por qué se presenta esta situación

Carabobo: habitantes piden a las autoridades que expliquen los nuevos apagones

Los habitantes del estado Carabobo, como en otras partes del país, están acostumbrados a los apagones. Pero en los últimos días, las constantes fallas parecieran resurgir con más fuerza. Sin información oficial que pueda explicar esta situación, y su posible corrección, los ciudadanos se sienten completamente desprotegidos.

“A pesar de que teníamos un tiempo sin sufrir de cortes eléctricos, o eran muy breves, como de una hora, desde el jueves 12 de agosto se incrementó muy fuerte el tema de los apagones, El jueves estuvimos ocho horas sin luz, el viernes también. El sábado se fue a las 8:30 de la mañana, regresó a eso de las 6:00 de la tarde. El domingo se fue alrededor de una hora y hoy lunes se fue a las 11:50 de la mañana. Básicamente en Prebo 2 el problema es que vive mucha gente mayor”, contó Alejandro Briceño a El Estímulo.

En las redes sociales, decenas de usuarios le piden explicaciones a la empresa estatal Corpoelec, sobre la causa de los cortes de luz y el tiempo estimado que podrían durar. Al mismo tiempo, en grupos de Whatsapp se enumeran las zonas que están sin luz, especialmente en el área metropolitana de Valencia, zona más afectada en la semana del 9 al 15 de agosto.

Una historia a oscuras

En esta entidad federal se ha vivido de todo cuando se habla de energía eléctrica. Primero, los cortes programados de cuatro horas consecutivas que eran criticados, pero que ahora algunos añoran porque al menos se sabía en qué momento volvería la luz.

“Yo arreglaba mis cosas para que en cuando viniera nuestro racionamiento, el impacto fuese menor en casa. Los niños a veces lloraban, en ocasiones el calor no nos dejaba dormir en la madrugada, pero uno se podía programar. Ahora es una locura porque nadie informa nada y uno no sabe si va a quedarse dos, tres, cinco o nueve horas sin luz”, explicó María Marcano, habitante de la urbanización Prebo en Valencia.

Luego se sufrió por los dos apagones nacionales en marzo de 2019 y numerosas zonas del céntrico estado Carabobo aguantaron hasta cinco días sin electricidad.

“Fue una verdadera zozobra. Provocaba salir corriendo porque una vez más no se sabía cuándo volvería la luz. Improvisamos cocina a leña abajo del edificio, por lo menos así colamos café, pero fue un tiempo muy difícil. Por eso cuando la luz demora tanto en volver, lo primero que pienso es que estamos frente a un nuevo apagón”, narró Gladys Solórzano, residente de la zona de Valles de Camoruco en la capital carabobeña.

Las consecuencias colaterales

Ya no solamente es que se dañan los alimentos que permanecen en refrigeradores sin energía eléctrica, sino también es que muchos conjuntos residenciales, edificios y zonas se quedan sin suministro de agua potable porque no hay energía para el bombeo.

“En mi edificio construyeron un pozo de agua profunda, tardamos en reunir el dinero porque era en dólares, pero ahora cuando se va la luz por más de cuatro horas, deben apagar la bomba de agua y volvimos al esquema de racionamiento del suministro en el edificio”, añadió Solórzano.

También se une la escasez de gasoil que se usa para alimentar las plantas eléctricas y hay que esturar el combustible, por lo que apagan ascensores y luces de pasillos, si es en horas de la noche. Son complicaciones adicionales que escalan en medio de esta nueva etapa de crisis eléctrica en vastas zonas de Carabobo.

“Está el problema del gas, mucha gente tiene cocina eléctrica, es un tema para cocinar (…) Y la señal, una vez que se va la luz aquí se pierde totalmente la señal de Digitel y Movistar queda muy deficiente. No hay un cronograma de cortes, no hay un tiempo fijo que tu sepas que de tal a tal hora, te agarra de sorpresa el apagón”, relató Briceño.

La opinión de especialistas

Isnaldo Jiménez, coordinador responsable de la Comisión de Energía Eléctrica del Centro de Ingenieros del Estado Carabobo (CIEC), refirió que en 1995, el sistema eléctrico nacional era robusto.

“Teníamos instalado 15.000 megavatios en hidráulica, 7000 en termoeléctrica, eran 22.000 megavatios. Llegamos a 2017, cuando se hizo la operación de colocar una generación distribuida a 27.000 megavatios instalados, pero a partir de allí empiezan los problemas cruentos en el sistema eléctrico nacional porque ya la demanda que el país requería cubrir, el sistema no lo podía hacer”, dijo Jiménez.

Añadió que el problema crece además porque las plantas térmicas están paralizadas en este momento por falta de gasoil, fuel oil o gas. “La generación de los estados depende del combustible porque es térmico y está paralizado desde 2017 para acá. Solamente nos queda la fuente Guri que es la que está suministrando la energía para los 24 estados”.

También explicó que las subestaciones en Carabobo, casi todas han sido vandalizadas. Las mallas de puesta a tierra las han violentado para extraer el cobre que contienen, por ejemplo, y eso las vuelve más vulnerables ante fenómenos atmosféricos como lluvias torrenciales.

A esto se agrega la falencia de personal calificado que ya no forma parte de Corpoelec, por distintas razones.

Por su parte, Rafael Osuna, ingeniero especialista en Sistemas de Generación Eléctrica y miembro de la Comisión de Energía del CIEC, consideró que existe un problema de déficit de oferta de megavatios para suplir la demanda en Carabobo.

“La capacidad instalada que tenemos no es suficiente para cubrir la demanda del estado y por lo tanto entramos en el ciclo de depender del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y cualquier problema que haya a nivel nacional, que afecte el sistema, de una u otra manera puede afectarnos”, señaló en una entrevista en Unión Radio Valencia.

Recordó que en días pasados se cayó el sistema que alimenta a la Gran Caracas y ese episodio, unido a varios problemas en el SIN, posiblemente hace que sean más cuidadosos en la administración de la carga del SIN.

“Si por cualquier variación o problema que haya a nivel nacional, van a proteger a la región capital y a sacar circuitos a nivel nacional, de acuerdo al esquema que ellos tengan y puede ser que eso nos esté afectando ahora”, indicó Osuna.